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Las personas diabéticas que no controlan su enfermedad, tienen 25 veces más riesgo de padecer pérdida de visión que una sana

7 de abril, 2016
Pérdida de visión

Las personas diabéticas que no controlan de manera adecuada la enfermedad tienen hasta 25 veces más posibilidades que una persona sana de sufrir una pérdida de visión severa cuya principal complicación es la retinopatía diabética, y es que así lo afirman los especialistas de la Unidad de Rinopatía Diabética del Instituto de Microcirugía Ocular (IMO).

De hecho, “detectar y tratar a tiempo la enfermedad supone evitar la ceguera en más del 90% de los casos”, afirma la doctora Anniken Burés de la Unidad de Retinopatía Diabética de IMO.

La retinopatía diabética es la enfermedad vascular más frecuente de la retina. Comporta una pérdida progresiva de visión, siendo una de las principales causas de pérdida severa de visión en edad laboral (entre los 20 y los 70 años de edad) en el mundo occidental, y una de las principales causas de ceguera a nivel mundial. Se origina por el el conjunto de lesiones producidas en la retina por las alteraciones microcirculatorias provocadas por un control insuficiente de la diabetes. En España se estima que afecta a entre un 20 y un 25 % de las personas con diabetes tipo 2 y a entre un 50 y un 65% de las personas con diabetes tipo 1. Según el IMO, el 95% de los diabéticos de tipo 1 padecerá esta enfermedad, y el 50% de los pacientes desde hace más de 15 años presenta algún tipo de alteración en la retina.

Al igual que la diabetes, se puede considerar a la retinopatía diabética como una “enfermedad silenciosa”, y es que esta patología no manifiesta ningún tipo de sintomatología, por lo que es crucial diagnosticarla precozmente y tratarla, ya que su desarrollo tiene graves consecuencias, como el edema macular y otra serie de complicaciones que pueden desencadenar en una pérdida de visión muy importante.

Por ello, el doctor Carlos Mateo del IMO recuerda que “es importante que las personas con diabetes realicen revisiones oftalmológicas de forma regular”, así como controles de la glucosa, del colesterol en la sangre y de la presión arterial.

Los especialistas en retinopatía también insisten en la necesidad de adoptar un modo de vida saludable que incluya ejercicio físico diario y una dieta sana, evitando hábitos nocivos como el sedentarismo, el alcohol y el tabaco.

Cuando la enfermedad se ha diagnosticado, los tratamientos están orientados a tratar la zona afectada de la visión para prevenir daños mayores y en casos avanzados puede ser necesaria la cirugía. Respecto al edema macular, generalmente se trata con inyecciones intraoculares y láser.
..Redacción