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Joven estadounidense ha vivido durante más de un año sin corazón

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Conseguir un trasplante de un órgano no es sencillo. Simplemente no hay suficientes órganos disponibles para dar cabida a todo el que lo necesite. Sólo en EE.UU., hay más de 121.000 personas en la lista de espera de trasplante de órganos, y un promedio de 22 personas mueren cada día debido a la falta de órganos disponibles.

Para los pacientes del corazón, se acaba de demostrar que una nueva y asombrosa tecnología es capaz de mantener a los pacientes vivos hasta que se disponga de ese órgano. Stan Larkin, de 25 años, acaba de recibir un trasplante de corazón después de vivir durante 17 meses con un corazón artificial externo.

A Larkin y a su hermano se les diagnosticó miocardiopatía congénita cuando eran adolescentes, una enfermedad que deriva lentamente en una insuficiencia cardíaca. En diciembre de 2014, se extirpó el corazón deficiente de Larkin, y se convirtió en el primer paciente en Michigan en ser equipado con el controlador portátil SynCardia Freedom, una máquina de 6 kilos de peso que utiliza aire comprimido para llevar a cabo la tarea del corazón de bombear sangre por todo el cuerpo.

Esta máquina está diseñada para su uso en el caso de insuficiencia cardíaca total, cuando los dispositivos diseñados para ayudar a la insuficiencia parcial ya no son viables. El controlador tiene que ser transportado en una mochila.

Ambos estaban muy, muy enfermos cuando nos encontramos con ellos por primera vez en nuestras unidades de cuidados intensivos“, dijo Jonathan Haft, profesor asociado de cirugía cardíaca de la Universidad de Michigan, y el cirujano que llevó a cabo ambos procedimientos en Larkin. “Queríamos realizarles un trasplante de corazón, pero pensamos que no tendríamos tiempo suficiente“.

Larkin finalmente recibió su trasplante de corazón en mayo de 2016.

Era una montaña rusa emocional“, dijo en una rueda de prensa. “Recibí el trasplante hace dos semanas y me siento como si pudiera hacer jogging mientras hablamos. Quiero dar las gracias al donante que me dio su corazón. Me gustaría conocer a su familia algún día“.
..Susana Calvo