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Casi el 40% de los alumnos universitarios son identificados como bebedores de riesgo

10 de octubre, 2016
Intoxicación etílica

Las intoxicaciones etílicas son las más frecuentemente atendidas en los Servicios de Urgencia, debido, entre otros factores, al fácil acceso a las bebidas alcohólicas y el bajo riesgo percibido por los jóvenes de las consecuencias nocivas del consumo de grandes cantidades de alcohol durante un periodo corto de tiempo.

En ese sentido, un reciente estudio realizado en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Salamanca refleja que las intoxicaciones etílicas suponen el 38% de las intoxicaciones atendidas, aunque el alcohol está también presente en el 43% del total de intoxicaciones. Estos datos han sido presentados en la IV Jornada sobre “Alcohol y Alcoholismo” que la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) celebra en la Universidad de Salamanca (USAL) y en el Complejo Hospitalario Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA).

La mayoría de los pacientes presentaba alteraciones de la conducta y manifestaciones digestivas. Por su parte, el cuadro de depresión intensa del estado conciencia (“coma etílico”) fue poco habitual, pudiendo precisar en estos casos el ingreso en UVI para intubación endotraqueal, soporte ventilatorio y hemodinámico”, explica el Dr. Francisco Javier Laso Guzmán, coordinador del Grupo de Alcohol y Alcoholismo de la SEMI, que añade que “las intoxicaciones etílicas son más frecuentes en el horario nocturno de los fines de semana, o con ocasión de acontecimientos multitudinarios tales como la Nochevieja universitaria”. De hecho, en los cuatro últimos años de esta celebración, se atendió una media de 21,5 intoxicaciones etílicas por año, y se incrementó en un 50% la actividad asistencial global en Urgencias en comparación con una noche normal.

Durante esta jornada también se ha presentado una encuesta llevada a cabo por el Grupo de Trabajo de Alcohol y Alcoholismo de la SEMI y realizada con los alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca sobre el consumo de alcohol entre los jóvenes. “Siendo Salamanca una ciudad universitaria emblemática y teniendo a la prevención del alcoholismo como uno de los objetivos principales del Grupo, pensamos que sería una buena idea llevar a cabo esta encuesta”, comenta el experto.

De este análisis se desprende que casi el 40% de los alumnos encuestados son identificados como bebedores de riesgo. “Los datos son similares a los que se extraen de otro estudio realizado entre los alumnos de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona por la doctora Laia Miquel y sus colaboradores, pertenecientes a la Unidad de Adiciones del Hospital Clínic de Barcelona”, afirma el doctor. En este estudio, entre un 30 y 40% de los alumnos del centro barcelonés eran bebedores de riesgo. Además, otros estudios previos sitúan el consumo de riesgo en población universitaria entre un 20 y 60%.

Tanto en el estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Salamanca como en el de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona es relevante que el porcentaje de alumnos con consumo de riesgo era mayor entre los de primer curso que en los de cursos superiores, lo que indica que con la edad se produce una tendencia decreciente de consumo alcohólico de riesgo.

Por tanto, es importante diseñar estrategias preventivas que optimicen esta tendencia. La información que recibirán los alumnos de nuestra Facultad de Medicina durante la jornada que se celebra en Salamanca tiene como objetivo contribuir a este fin‘, declara.

Por otra parte, la vinculación del Grupo de Alcohol y Alcoholismo de la SEMI con el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca ha permitido estudiar la repercusión del binge drinking -consumo intensivo de alcohol- en la respuesta inflamatoria del organismo, observándose un incremento de la misma, lo que contribuiría al daño orgánico producido por el alcohol y, especialmente, al desarrollo de neuroinflamación. “Esta respuesta es mayor en las mujeres y en los individuos más jóvenes, lo que constituye un nuevoargumento científico que apoya aún más la trascendencia y el riesgo que implica este tipo de consumo alcohólico intensivo entre la población juvenil, indica el especialista.