..Cristina Cebrián.
Los pacientes con el Síndrome de Intestino Corto (SIC) solo contaban, hasta hace poco, con la opción de recibir una infusión a través del sistema venoso de líquidos y nutrientes, y en casos muy extremos, realizar un trasplante intestinal cuando se producía un fracaso en esta opción. Ahora, varios estudios en experiencia clínica real han demostrado que uno de cada tres pacientes que se someten al tratamiento con teduglutida podrían reducir el uso, e incluso prescindir, de la infusión intravenosa de la nutrición parenteral. Se trata de un análogo del péptido-2 similar al glucagón y pertenece a una nueva familia terapéutica que representa el primer abordaje no sintomático del SIC.
Uno de cada tres pacientes que se someten al tratamiento con teduglutida podrían reducir el uso, e incluso prescindir, de la infusión intravenosa de la nutrición parenteral.

Baja prevalencia pero alto impacto en la calidad de vida
El Síndrome del Intestino Corto se produce por la pérdida anatómica o funcional de una parte del intestino delgado y esto se debe a una resección quirúrgica extensa o una alteración congénita del intestino delgado. Esta pérdida conlleva importantes trastornos en el estado nutricional y metabólico, pues se disminuye la superficie de absorción intestinal.
La enfermedad tiene un elevado impacto en la calidad de vida de los enfermos, ya que algunos necesitan, como parte del tratamiento, la administración de nutrición parenteral domiciliaria
Está considerada como una patología minoritaria y tiene una baja prevalencia, en Europa se estima que existen entre 0,4 y 6 casos por millón de habitante. En nuestro país hay registrados 68 pacientes adultos, aunque es posible que haya más casos no diagnosticados. A pesar de esta baja prevalencia, la enfermedad tiene un elevado impacto en la calidad de vida de los enfermos, ya que algunos necesitan, como parte del tratamiento, la administración de nutrición parenteral domiciliaria. “Esto obliga a que el paciente necesite, en los casos más graves, una alimentación parenteral a través del sistema venoso, siendo esta a veces de por vida, lo que condiciona en gran medida la calidad de vida de los pacientes, así como una esperanza de vida más corta, que se puede ver mejorada con el nuevo tratamiento con teduglutida”, explica la Dra. Gómez Candela.
Los resultados de los últimos ensayos clínicos ponen de manifiesto una mejora de los resultados, tal y como expone la especialista. “Vemos que en el mundo real los resultados son mejores de lo que esperábamos, cerca del 85 % de los pacientes responderá al tratamiento, y al menos una tercera parte podrá prescindir de la infusión intravenosa de la nutrición parenteral”, añade.
Martínez Sesmero destaca el papel de la Farmacia Hospitalaria como órgano de evaluación y selección de medicamentos de forma estandarizada y en colaboración con los miembros de las comisiones de farmacia y terapéutica
Pacientes candidatos al tratamiento
A la hora de decidir si un paciente con SIC puede ser candidato para recibir el tratamiento con teduglutida, la doctora Rosa Burgos, del del Hospital Universitario Vall d’ Hebron de Barcelona lo sintetiza en cuatro pasos fundamentales. “El primer paso debe ser entender muy bien el mecanismo de acción del fármaco para poder identificar en un segundo paso el paciente candidato y prepararlo para el tratamiento. El tercer paso sería ya el inicio del tratamiento en sí mismo, y el último, modificar la nutrición parenteral a medida que el fármaco va ejerciendo su efecto sobre la mucosa intestinal”, aclara la doctora.
El trabajo en equipo y garantizar los cuidados y el acceso al tratamiento resultan, por tanto, fundamentales para los pacientes. Así lo asegura el doctor José Manuel Martínez Sesmero, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y director de Investigación de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH). Además, Sesmero destaca el papel de la Farmacia Hospitalaria como órgano de evaluación y selección de medicamentos de forma estandarizada y en colaboración con los miembros de las comisiones de farmacia y terapéutica. También pone el foco en las actividades clínicas y la figura del farmacéutico hospitalario en el equipo de seguimiento y evaluación nutricional, para mejorar los resultados en salud de los pacientes con soporte nutricional artificial. “El papel transversal de la farmacia hospitalaria, así como su vertiente clínica presente y futura dentro del equipo asistencial, hacen del farmacéutico de hospital un aliado perfecto para garantizar el mejor resultado en salud en cada paciente”, concluye.

Martínez Sesmero destaca el papel de la Farmacia Hospitalaria como órgano de evaluación y selección de medicamentos de forma estandarizada y en colaboración con los miembros de las comisiones de farmacia y terapéutica




