..Redacción.
..Cristina Cebrián y Fernando Ruiz. (Fotografías y vídeo)
Cuando se habla de complementos alimenticios hay que recordar que no todos son iguales y, por tanto, necesitan tener una trazabilidad. De este modo, es imprescindible conocer la procedencia de esos productos, cómo se han fabricado y qué ingredientes contiene. Esta es una de las conclusiones extraídas del coloquio organizado por iSanidad para profundizar en las ventajas que pueden aportar los complementos alimenticios frente a los problemas de sobrepeso y obesidad.
La Dra. Marisa López Díaz-Ufano, miembro del grupo de trabajo de Nutrición de Semergen, recuerda que “no todos los complementos alimenticios son iguales”. De ahí que sea necesaria una trazabilidad que permita una buena interpretación de los complementos alimenticios. “Porque, aunque se hable de productos naturales, también tienen sus riesgos en la recomendación. Hay que insistir en el etiquetado, en poderlo ver y enseñar a los pacientes para que lo puedan interpretar mucho mejor”, insiste la Dra. López.
Dr. Álvarez: “Si existe cualquier problema con los productos fabricados en lotes, con la trazabilidad se podrá cortar de raíz”

Seleccionar bien los nutrientes y hacerlos accesibles es otra de las claves para realizar un buen procesado. Así, en opinión del Dr. Álvarez, cualquier procesado debe valorarse en función de lo que genera. “Si lo que genera es un producto final en el que se han perdido muchos nutrientes y está cargado de grasas saturadas y azúcares, ese procesamiento no me gusta”, aclara el nutricionista.
Dr. Mozota: “Tanto la trazabilidad como el etiquetado son fundamentales para que el usuario sepa lo que está consumiendo”
Sin embargo, “cuando se seleccionan los nutrientes que nos interesan y los hacemos accesibles, entonces ese procesado no es malo”. Por todo ello, el Dr. Álvarez insiste en que conocer la composición de los complementos alimenticios facilita mucho su buen uso. “Tenemos que trabajar en ser más racionales y positivos en buscar el encaje con cada persona”, señala.
En definitiva, se trata de empoderar al usuario e involucrarle en el cuidado de su alimentación y de su salud. Así lo cree el vicepresidente 3º de la SEMG, el Dr. Manuel Mozota. “Tanto la trazabilidad como el etiquetado son fundamentales para que el usuario sepa lo que está consumiendo. Así, se involucrará más en el proceso a largo plazo”, concluye.

“Al final, permitimos empoderar al que lee esos componentes en las etiquetas de los complementos alimenticios. Se van volviendo más cultos, ven en qué alimentos pueden encontrar esos nutrientes y van mejorando todos los aspectos de su dieta y de su estilo de vida”, destaca el Dr. Álvarez.








