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El tratamiento farmacológico, la terapia física y las técnicas intervencionistas, tres elementos clave en el bienestar del paciente con artrosis

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..Redacción. 
La recuperación funcional y la mejora de la calidad de vida del paciente, deben ser las dos principales metas en la atención de los pacientes que padecen artrosis. Así se ha puesto de manifiesto durante la celebración de la mesa ‘El viaje del paciente con dolor atrósico’. El evento se ha celebrado en el marco del primer congreso de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (Semdor) y ha contado con la colaboración de Grünenthal. Según ha recordado el médico de familia del Centro salud Guillem de Castro de Valencia y presidente de Semdor, el Dr. Pedro Ibor, una de las bases terapéuticas para mejorar el bienestar de los pacientes  con artrosis es el tratamiento farmacológico. Este, “junto con las técnicas intervencionistas y la terapia física”, es el eje del tratamiento del dolor.

La recuperación funcional y la mejora de la calidad de vida del paciente son las principales metas de la atención de los pacientes que padecen artrosis

Así, el especialista ha manifestado que “se dispone de fármacos para este tipo de pacientes con un buen balance entre seguridad y eficacia. Dependiendo de la intensidad del dolor, hay múltiples soluciones farmacológicas desde el paracetamol a opioides pasando por antiinflamatorios analgésicos”. 

En este sentido, el Dr. Ibor ha manifestado que “la artrosis es el trastorno articular más frecuente. Además, suele iniciarse entre los 40 y los 50 años y afecta en algún grado a todas las personas mayores de 80 años”. 

La artrosis suele iniciarse entre los 40 y los 50 año y afecta en algún grado a todas las personas mayores de 80 años

La sesión ha reunido a los representantes de la Medicina de Familia, Unidad de Dolor y Rehabilitación. Asimismo, el acto ha girado en torno a qué puede aportar cada una de las distintas especialidades al tratamiento de estos pacientes. Según el Dr. Ibor, en primer lugar, la Medicina de Familia aporta proximidad, ya que es conocedora del contexto del paciente, que suele ser una persona mayor y con dolencias crónicas. Así, el experto ha incidido en que “se trata de la visita inicial y ofrece el primer diagnóstico y enfoque terapéutico fundamental, así como el seguimiento del proceso”.

Establecer protocolos y sesiones clínicas compartidas entre Medicina de Familia, Rehabilitación y Unidad del Dolor, puede ayudar a mejorar el tránsito de estos pacientes 

Por otro lado, la Rehabilitación es “una pieza fundamental desde el primer momento”. Esta especialidad esta vinculada a la Atención Primaria y está presente en muchos centros de salud. Para el Dr. Ibor las unidades del dolor, como las unidades de alta especialización en el ámbito hospitalario, “son una importante oportunidad de mejora en aquellos casos complejos en los que no han surtido efecto las medidas aplicadas”.

Uno de los objetivos de la mesa era estudiar los puntos de mejora para facilitar el tránsito de los pacientes a través de los tres ámbitos en los que pueden recibir ayuda. “El viaje del paciente con artrosis mejora cuando la coordinación entre los distintos agentes implicados en el dolor es fluida y fácil”, ha concluido el Dr. Ibor. Asimismo, ha apuntado la necesidad de establecer protocolos y sesiones clínicas compartidas. Es decir, consensuadas por las tres especialidades.

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