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Dr. Sánchez Luna: “La relajación de medidas higiénicas puede provocar un brote de VRS igual o mayor que en 2019”

Presidente de la Sociedad Española de Neonatología (Seneo)

VRS

..Cristina Cebrián.
Durante el pasado mes de junio se produjo en España un cambio significativo en la epidemiología del Virus Respiratorio Sincitial (VRS). En concreto, aparecieron brotes muy virulentos fuera de la temporada habitual, que es en el otoño e invierno. Ahora, con el inicio de esta estación, los expertos advierten de que puede producirse un brote aún mayor que el de 2019 debido a la relajación de las medidas higiénicas.

El Dr. Manuel Sánchez Luna, presidente de la Sociedad Española de Neonatología (Seneo), explica en esta entrevista para iSanidad las causas de esta variación epidemiológica. El especialista también recuerda la importancia de adelantar el inicio de profilaxis con el anticuerpo monoclonal palivizumab en los grupos de riesgo para tratar el VRS. Además, este es un virus respiratorio para el que tenemos muy pocas defensas ya que genera muy poca inmunidad y es extremadamente contagioso.

¿Cuál es la situación epidemiológica actual del VRS en España?
En estos momentos, durante el mes de septiembre, estamos en una fase en la que hay pocos casos y son esporádicos. Pero sí hemos tenido una epidemia totalmente fuera de lugar durante los meses de junio, julio y parte de agosto. Esto ha sido absolutamente nuevo porque este virus aparece normalmente en forma de brotes epidémicos alrededor de dos meses antes y dos meses después del solsticio de invierno. Entre los meses de noviembre y enero es cuando más casos tenemos.

La teoría más plausible para explicar la falta de casos de VRS en 2020 ha sido la de las medidas de higiene estrictas, el uso de mascarillas, el confinamiento, el cierre de colegios y guarderías

Sin embargo, en 2019 se produjo la última epidemia típica de esta época. Y, en 2020, no tuvimos apenas casos, prácticamente desapareció. Aunque coincidió con la pandemia de Covid-19, no sabemos a ciencia cierta el motivo por el que se produjo esto. Una de las teorías es la llamada competencia ecológica entre los propios virus respiratorios. De hecho, cuando uno de ellos prevalece mucho es posible que los otros dejen de estar presentes en la circulación entre personas.

La teoría más plausible para explicar esto ha sido la de las medidas de higiene estrictas, el uso de mascarillas, el confinamiento, el cierre de colegios y guarderías y la no circulación entre comunidades autónomas y países. Todo ello provocado por la pandemia. Esto ha hecho que este virus respiratorio haya desaparecido prácticamente durante el año 2020. 

¿Puede afectar la escasa circulación del VRS durante el otoño/invierno de 2020 a un aumento del riesgo de enfermedad grave asociada en lactantes y niños pequeños?
Ahora mismo no tenemos datos que puedan demostrar esto. Lo que si nos preocupa es que, igual que con la gran cantidad de medidas higiénicas ha desaparecido el virus, la relajación muy rápida que hemos tenido de esas medidas higiénicas con la apertura de guarderías, la circulación de personas, etc.; puede provocar que el VRS empiece a circular de una manera muy rápida en cuanto empiecen los cambios de temperatura, que de hecho ya estamos viviendo. Lógicamente, en octubre esperamos que aparezca el virus con virulencia y con fuerza.

La aparición de la epidemia en los meses de verano nos mostró que la relajación de las medidas de higiene hizo que el virus empezase a circular con fuerza

Esto lo pensamos porque el virus sigue estando ahí. De hecho, la aparición de la epidemia en los meses de verano nos mostró que la relajación de las medidas de higiene, así como la circulación durante las vacaciones y el hecho de que los niños no estuvieran escolarizados y empezaran a moverse, hizo que el virus empezase a circular con fuerza. Además, el brote de este verano ha sido muy semejante a los que se han producido en los inviernos antes de 2020.

Por tanto, ahora esperamos que el virus vuelva a circular con fuerza en cuanto bajen las temperaturas y aumente la humedad, que son las dos condiciones que favorecen la circulación del virus. Podemos tener un brote semejante o mayor al último que tuvimos en 2019.

¿Están los profesionales sanitarios y los padres preparados para este nuevo brote que se espera o todavía seguimos más preocupados por el coronavirus?
Este virus provoca epidemias desde los años sesenta y, aunque parece mentira, nunca estamos preparados para ellas. Tenemos muy pocas defensas frente al VRS, en el sentido de que es un virus que genera muy poca inmunidad. Además, es extremadamente contagioso, permanece en las superficies durante horas, pasa de mano en mano con una facilidad enorme y las guarderías son el foco claro para su propagación.

Tenemos muy pocas defensas frente al VRS, en el sentido de que es un virus que genera muy poca inmunidad. Además, es extremadamente contagioso

Por otro lado, el acúmulo de casos se da en invierno, que es cuando los centros de salud y los hospitales están prácticamente hasta arriba de este tipo de pacientes. La bronquiolitis, que es la infección que provoca el VRS fundamentalmente en niños menores de un año, es la causa de hospitalización más frecuente en España.

Esto lo comprobamos a través de un estudio que realizamos junto a la Fundación IMAS en 2016. Así, mediante datos del Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD), del Sistema Nacional de Salud, confirmamos que la bronquiolitis provocada sobre todo por el VRS era la causa más frecuente de hospitalización pediátrica en España. Por tanto, en apenas cuatro meses, este brote es capaz de captar el mayor número de hospitalizaciones a lo largo de todo un año.

Por otro lado, la sanidad pública siempre ha estado preparada para estos brotes que saturan hospitales y centros de salud y que provocan un problema social importante. Cada vez que estos niños enfermos se tienen que quedar en casa, los padres tienen dificultades para cuidarlos sin faltar al trabajo.

El pico que tuvimos en verano generó bastante problema para el propio sistema, ya que ocurrió en una época en la que había muchas camas hospitalarias cerradas

Además, el sistema público de salud viene bastante lesionado y no estamos en una situación tan ideal como la de 2018 y 2019. El sistema viene arrastrando la pandemia y un verano muy complicado en el que hemos tenido menor número de enfermeras, ha habido que cerrar habitaciones de hospitalización pediátrica y de UCI. De hecho, ahora en la nueva apertura en octubre se espera que el sistema esté preparado para afrontar lo que viene.

El pico que tuvimos en verano generó bastante problema para el propio sistema, ya que ocurrió en una época en la que la mayoría de gente estaba de vacaciones, había muchas camas hospitalarias cerradas. Además, las propias UCI estaban muy limitadas en cuanto al aforo.

Teniendo en cuenta que los bebés no utilizan mascarilla, ¿cómo se puede prevenir el VRS?
Yo creo que el Covid-19 nos ha enseñado mucho. Si nosotros extremamos las medidas de higiene somos capaces de erradicar el VRS, aunque los bebés no estén con mascarilla. El coronavirus nos ha dado una gran lección en cuanto a la higiene personal, sobre todo en adultos y niños más mayores. Esto hace que el virus circule menos entre la población general.

La lactancia materna protege claramente al lactante frente al VRS, gracias a la transmisión de anticuerpos frente a la infección

Otro factor importante y que tiene trascendencia en torno al VRS es la lactancia materna. En este sentido, protege claramente al lactante gracias a la transmisión de anticuerpos frente a la infección. Por otro lado, es importante evitar el tabaquismo y que los niños, sobre todo los menores de tres meses, acudan a lugares donde haya un hacinamiento.

Dentro de todo esto, lo que más nos preocupa es el grupo de alto riesgo de niños menores de dos años y que tienen o han nacido con cardiopatía congénita. En este grupo también se incluye a los prematuros, sobre todo a los muy prematuros de menos de 32 semanas de gestación; niños con enfermedad respiratoria crónica; y con algunas enfermedades neuromusculares y autoinmunes. En todo este grupo de niños, además del riesgo de tener una complicación muy grave por el VRS, el riesgo se multiplica mucho más comparado con un lactante sano.

En cuanto a los tratamientos, tal y como propone la Seneo, ¿qué beneficios tendría adelantar la administración del anticuerpo monoclonal palivizumab en los grupos de riesgo?
Para estos casos solo las medidas de higiene son insuficientes, por lo que recomendamos la profilaxis con el anticuerpo monoclonal palivizumab antes de que empiece la estación. Esto es precisamente lo que hemos hecho durante el verano la Seneo junto a la Sociedad Española de Cardiología (SEC). De forma que nos adelantamos a lo que después también hizo la Academia Americana de Pediatría, que era iniciar la profilaxis en verano, fuera de la época invernal. Con esto hemos conseguido que, al menos en los casos más graves, no haya sido la población más vulnerable.

La hospitalización de los prematuros se reduce en más del 75% con la administración de palivizumab antes de que empiece la estación

Los beneficios de administrar de forma regular este anticuerpo durante la epidemia son muy altos. Se trata de una dosis intramuscular que se administra una vez al mes y alcanza niveles en plasma suficientes para proteger a los niños. De tal manera que la hospitalización de los prematuros se reduce en más del 75%; y en niños con displasia broncopulmonar se reduce entre el 40% y el 50%; mientras que en cardiopatías congénitas la hospitalización se reduce al 60%. Se trata de reducciones muy importantes.

¿Se están desarrollando nuevos anticuerpos monoclonales para grupos de riesgo y para población general?
El problema es que el tratamiento con palivizumab es muy costoso y por eso lo que hacemos es seleccionar a los grupos de mayor riesgo, que son los que más se van a beneficiar. Dentro de poco podremos disponer de anticuerpos monoclonales más modernos y con un perfil mucho más potente y con dosis única. Esto podrá servir para proteger durante toda la estación y a un precio más asequible. Esperamos que estos nuevos tratamientos estén disponibles en el plazo de dos años.

¿En qué momento se encuentra la vacuna contra el VRS?
Se han dado muchas tentativas y precisamente la vacunación contra el Covid-19 ha provocado un salto importante en el desarrollo de vacunas para el VRS, curiosamente también de ARNm. En este momento ya hay vacunas en ensayo clínico, pero todavía es pronto para decir que las tendremos disponibles en muy poco tiempo.

Por otro lado, con la vacunación hay dos frentes importantes a cubrir. Uno es en el tercer trimestre de embarazo, para proteger a los niños que vayan a nacer en el momento de la epidemia. Y el segundo frente se refiere a la vacunación de la población infantil una vez que hayan nacido y que hayan adquirid los anticuerpos maternos.

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