Dr. Martínez-Sellés: Los ginecólogos de los hospitales públicos han hecho objeción de conciencia con el aborto

..Redacción.
El Dr. Manuel Martínez-Sellés es el presidente del Colegio de Médicos de Madrid (Icomem). Esta corporación representa a casi 45.000 médicos. Al Dr. Martínez-Sellés todo lo que tenga que ver con la reforma de la Ley del aborto le interesa. Él, como médico, es muy consciente del problema que supone para la profesión la revisión que está haciendo el Ministerio de Igualdad. Muy lejos de cualquier posicionamiento ideológico, el Dr. Martínez-Sellés explica su visión del aborto a los lectores de iSanidad.

¿Cuál es su valoración sobre la reforma de la Ley del aborto que está llevado a cabo el Ministerio de Igualdad?, ¿el aborto es un tema de la mujer?, ¿es razonable que se pueda abortar sin el conocimiento de los padres?
Lo que más me preocupa es la intención de que todos los hospitales públicos estén obligados a realizar abortos. Hay que aclarar que el motivo por el que no se realizan abortos en los hospitales públicos es que todos sus ginecólogos, de forma unánime, han hecho objeción de conciencia. Es muy entendible que estos profesionales, acostumbrados a valoración de la vida intrauterina por técnicas ecográficas, sean reacios a terminar con una vida humana. El derecho a la objeción de conciencia está garantizado en nuestra constitución y en el código de deontología médica. La intención de obligar a realizar abortos en todos los hospitales públicos choca frontalmente con ese derecho.

La obligación de realizar abortos en los hospitales públicos choca frontalmente con el derecho a la objeción de conciencia

Respecto a las chicas de 16 años, a mí personalmente me llama la atención que en un país en el que no pueden comprar tabaco, ni alcohol, ni conducir, ni votar, vayan a poder abortar sin conocimiento ni consentimiento de sus padres. Como padre de cuatro chicas me cuesta entender esa posibilidad.

Para el Ministerio de Igualdad parece que el problema de la Ley del aborto es practicarlo en la pública o en la privada
La gran mayoría de abortos en España se realiza en centros privados por los motivos que he mencionado anteriormente. Hay que decir que, pese a ello, esto no implica ningún coste para las mujeres que deciden abortar, ya que los abortos que se practican en nuestro país los pagamos todos con nuestros impuestos. Ojalá también hubiese una política clara con fondos públicos de apoyo a las madres con embarazos en situación de riesgo social y económico.

Martínez-Sellés: El aborto no implica ningún para las mujeres que deciden hacerlo en la privada

¿Cómo debe regularse el derecho a la objeción de conciencia?, ¿debería haber un registro de objetores de conciencia o de “no objetores” de conciencia?, ¿esto podría afectar al empleo médico?
La objeción de conciencia es un derecho fundamental reconocido, también internacionalmente en la Carta Europea de Derechos Humanos. Ninguna normativa disruptiva ni leyes ideológicas oportunistas pueden regularlo y mucho menos limitarlo o condicionarlo. De hecho, el Tribunal Constitucional ha declarado que la misma no exige de regulación jurídica específica de cara a poder ser reconocida. El derecho existe y puede ser ejercido con independencia de que se haya dictado o no una regulación. Por todo ello me cuesta entender lo del registro de objetores que podría ciertamente afectar al empleo, renovaciones de contratos, promociones, etc.

Ninguna normativa disruptiva ni leyes ideológicas oportunistas pueden regular, y mucho menos limitar o condicionar, l objeción de conciencia

¿Qué ocurre si no estás en el registro de objetores y te llega un caso?, ¿puede un profesional registrarse en el momento?
El ejercicio de este derecho debe ser libre y confidencial. Asimismo, puede aplicarse de forma sobrevenida, “ad casum”, en las circunstancias, lugar y tiempo del caso concreto que se plantee. Yo no estoy en ningún registro y jamás practicaré una eutanasia. Si un paciente me lo solicitara le acompañaré en su proceso, me aseguraré de que reciba unos cuidados apropiados y le explicaré que por objeción de conciencia no lo puedo hacer. En cualquier caso, nunca me lo ha pedido ningún paciente. En el tema del aborto ni me lo planteo ya que, por mi condición de cardiólogo, no me tendré que enfrentar a dicha petición.

El ejercicio del derecho de la objeción de conciencia debe ser libre y confidencial

¿Qué papel puede jugar una institución como el Icomem en este tema?
Un papel de defensa de nuestros profesionales y de nuestro código deontológico que dice: “Artículo 51 1.‐ El ser humano es un fin en sí mismo en todas las fases del ciclo biológico, desde la concepción hasta la muerte. El médico está obligado, en cualquiera de sus actuaciones, a salvaguardar la dignidad e integridad de las personas bajo sus cuidados«, y “Artículo 55 1.‐ El médico está al servicio de preservar la vida a él confiada, en cualquiera de sus estadios. El que una mujer decida interrumpir voluntariamente su embarazo, no exime al médico del deber de informarle sobre las prestaciones sociales a las que tendría derecho, caso de proseguir el embarazo, y sobre los riesgos somáticos y psíquicos que razonablemente se puedan derivar de su decisión”.

Martínez-Sellés: «Me apena ver que se promueva el aborto en vez de intentar evitarlo»

Parece llamativo que la nueva ley vaya a impedir a los profesionales informar a todas las madre y, entregar un sobre con las opciones alternativas. Tampoco entiendo que se vaya a eliminar el periodo de reflexión que es de tan solo tres días. Me apena ver que se promueva el aborto en vez de intentar evitarlo.

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