Fernando Hontangas: «Hay un mercadeo en las comunidades para quitarse médicos, pero no están mejorando las condiciones laborales»

El presidente del sector nacional de Sanidad del sindicato CSIF acusa al Ministerio de Sanidad de "dejación de funciones" y espera respuestas antes de convocar una huelga nacional

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Gema Maldonado
Las protestas y huelgas de los médicos de atención primaria están marcando el inicio de 2023 en muchas comunidades autónomas. Una consecuencia del «hartazgo» y la «desilusión» de los profesionales de este nivel asistencial, según describe Fernando Hontangas, presidente del sector sanitario de CSIF. El sindicato estima que harían falta 4.100 millones de euros para salvar la atención primaria, una cantidad que consideran que deben venir de los fondos europeos mediante un pacto de Estado liderado por el Gobierno.

Hontangas señala la «dejación de funciones del Ministerio de Sanidad» desde 2002 como el origen del problema de la atención primaria y cree que la solución al déficit de especialistas en medicina de familia y pediatría pasa por incentivar la tutorización de residentes para poder acreditar nuevas unidades docentes y con ellas, aumentar las plazas MIR necesarias en estas dos especialidades.

Se han extendido las protestas, las huelgas y los procesos de negociación entre los médicos de atención primaria y las comunidades en España. ¿Qué es lo que ha hecho encender la mecha en estos meses?
Viene encendida desde el principio de la pandemia, lo que pasa es que cada vez que la Administración abre la boca «sube el pan». Nos hemos desilusionado al ver que la cantidad que los presupuestos generales del Estado dedica a atención primaria sigue siendo irrisoria, a pesar de que la ministra diga que en los últimos años se han invertido 1.100 millones de euros.

«Nos hemos desilusionado al ver que la cantidad que los presupuestos generales del Estado dedica a atención primaria sigue siendo irrisoria»

Es cierto que las competencias en sanidad están transferidas a las comunidades, pero el Ministerio puede hacer una labor de coordinación y transferir fondos a las autonomías para el capítulo de personal de la cantidad de miles de millones de euros que están llegando de la Unión Europea. Tenemos un problema de dejación de funciones del Ministerio de Sanidad desde el año 2002, cuando se culminó la transferencia de competencias de sanidad.

En los últimos meses ha ido creciendo el hartazgo de los médicos porque cada vez que viene una curva de contagios de Covid-19 o de otros virus respiratorios ocurre lo mismo: sobrecarga por la falta de previsión anual de las comunidades autónomas. Las condiciones laborales son paupérrimas, los sueldos no son buenos, las bajas en los centros de salud no se cubren y la temporalidad se resolverá cuando culmine el proceso de estabilización, pero seguiremos por encima del 8%.

«Tenemos un problema de dejación de funciones del Ministerio de Sanidad desde el año 2002, cuando se culminó la transferencia de competencias de sanidad»

fernando-hontangas-csif-sanidad-2Cualquier mejora pasa por una mayor financiación. En CSIF estimamos que hacen falta 4.100 millones de euros para resolver la situación en atención primaria. En esta cifra se cuantifican los sueldos medios de médicos, enfermeros, pediatras y otras categorías profesionales en atención primaria igualándolos a las ratios de la Unión Europea.

Hemos pedido reuniones con la ministra de Sanidad y con la Secretaría de Estado, pero no nos han respondido. Hemos solicitado al Defensor del Pueblo que investigue la situación y que invite al partido que gobierna a liderar un pacto de Estado con los partidos políticos y con las comunidades en el que acuerden transferir más fondos de la Unión Europea para contratar personal. De hecho, la UE está invitando a los países miembros a potenciar sus sistemas sanitarios, así que la petición de los profesionales no va desencaminada.

«Estimamos que hacen falta 4.100 millones de euros para resolver la situación en atención primaria. Necesitamos un pacto de Estado con partidos políticos y comunidades que acuerde trasferir más fondos de la UE para contratar sanitarios»

¿El problema está en que falta financiación para la atención primaria o en que no hay médicos, como aseguran los responsables políticos?
Lo que falta es una capacidad del sistema para formar médicos de familia y pediatras. Hay médicos suficientes, pero no tienen la especialidad. Somos el tercer país con más médicos de la Unión Europea, pero nos faltan especialistas, sobre todo, en medicina de familia y en pediatría para atención primaria.

Cuando las comunidades autónomas dicen que no tienen médicos de familia es verdad. Pero también lo es que algunas autonomías los consiguen mejor que otras. Un ejemplo lo vimos en la pandemia, cuando determinadas zonas de Aragón y La Rioja se quedaron si médicos porque Navarra les ofrecía un contrato de cuatro años y mil euros más de sueldo. Hay un mercadeo en las comunidades para quitarse médicos unas a otras, pero, curiosamente, no significa una mejora de las condiciones laborales.

«Somos el tercer país con más médicos de la Unión Europea. Lo que nos falta es capacidad del sistema para formar médicos especialistas de medicina de familia y pediatría»

El problema está en que toda una promoción de médicos que sale anualmente, unos 7.400 graduados, se quedan fuera de la formación sanitaria especializada porque no hay suficientes plazas para absorber a los médicos que se gradúan. Es cierto que desde 2018 hasta hoy han aumentado un 32,2% las plazas de médicos, sin embargo, las de medicina de familia han crecido un 31,8%, en la media del resto de especialidades. Esto quiere decir que no se está apostando por la medicina familiar y comunitaria, porque el porcentaje de crecimiento de plazas de esta especialidad debería ser mucho mayor.

En el caso de los pediatras es escandaloso. Entre 2018 y 2023 solo han aumentado un 17,5% las plazas de esta especialidad, pese al déficit que tenemos. Este Gobierno ha hecho un esfuerzo por aumentar las plazas MIR, pero es claramente insuficiente.

«Cuando las comunidades autónomas dicen que no tienen médicos de familia es verdad. Pero también lo es que algunas autonomías los consiguen mejor que otras»

¿Puede hacer el Ministerio de Sanidad algo más? Sí, pero en coordinación con las comunidades autónomas y dedicando dinero, porque el quid de la cuestión es que no hay suficientes unidades docentes ni tutores para formar a más médicos de familia y a más pediatras. No hay porque no se estimula ni se incentiva la tutorización, no puedes acreditar unidades docentes cuando no pagas nada a los tutores.

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En ese pacto de Estado que reclamamos, pedimos que se incentive a los tutores para acreditar más unidades docentes y que en unos años podamos tener los médicos de familia que nos hacen falta. En CSIF cuantificamos que son 9.500 médicos más en activo los necesarios. Por tanto, crear más plazas de medicina en las facultades no es la solución si van a seguir quedándose miles de ellos sin poder acceder a la formación sanitaria especializada.

«Las plazas de medicina de familia han crecido un 31,8% desde 2018, en la media del resto de especialidades. Esto quiere decir que no se apuesta por la atención primaria. El caso de los pediatras es escandaloso: solo han aumentado sus plazas un 17,5%»

Las protestas se están dando en comunidades muy diversas en tamaño, en demografía y gobernadas por partidos de distinto signo. Pero los problemas parece que son comunes a todas. ¿Hay recetas comunes para resolver los problemas de este nivel asistencial?
Sí se pueden aplicar recetas comunes. En primer lugar, hay un problema normativo. Si un pediatra puede tener una plaza, por ejemplo, en el Pirineo de Huesca, donde las unidades docentes están lejos y donde le obligan a estar 15 años sin poder pedir traslado, es probable que no coja esa plaza. Esto ocurre en muchas zonas rurales. Hay que hacer un plan para incentivar los puestos de difícil cobertura y dar la posibilidad de que la movilidad dentro del SNS sea ágil, como ocurre con los maestros.

Estamos intentando cambiar esta situación en el Estatuto Marco, de forma que quien coja una plaza en un puesto de difícil cobertura puede tener la oportunidad de trasladarse en pocos años si así lo quiere. Para eso, es imprescindible que haya procesos de provisión de plazas tanto en convocatorias de oposición como de movilidad. En segundo lugar, es imprescindible pagar a los tutores para poder acreditar más unidades docentes.

«No hay suficientes unidades docentes ni tutores para formar a más médicos de familia y a más pediatras. No puedes acreditar unidades docentes cuando no pagas nada a los tutores»

En este escenario, ¿qué pasos tiene previsto dar CSIF Sanidad?
En primer lugar vamos a ver cómo evoluciona la situación de los enfermos. Después, vamos a esperar a la respuesta del defensor del pueblo y la respuesta del Gobierno; le hemos pedido intervención al presidente del Gobierno porque el Ministerio de Sanidad no nos contesta. Con todo esto vamos a ver qué medidas toma el Ministerio y las comunidades para arreglar la situación.

El reflejo de las medidas no se va a ver en los presupuestos generales del Estado hasta el año que viene o el siguiente, pero si no empezamos a negociar ahora, nunca llegarán esas medidas a los presupuestos. Queremos que nos escuchen para aportar soluciones que sabemos que no son fáciles en la situación actual, a la que hemos llegado por la dejación de funciones del Ministerio y de las comunidades autónomas.

«Convocar la huelga es la última medida que un sindicato responsable debe tomar, pero quizá no tengamos más remedio»

¿Se plantean seriamente convocar una huelga nacional de médicos de atención primaria?
Si, vamos a ver cuando llegue la primavera. Tenemos una gran afiliación de médicos en nuestra organización y nos transmiten que esperemos. Creemos que no es el momento por una cuestión sanitaria: ahora mismo los ciudadanos hay que atenderlos. Cuando pase esta situación de alta circulación de virus respiratorios, si las bases nos piden la huelga porque no hay soluciones, nuestros órganos de gobierno decidirán. Pero los sindicatos que están convocando la huelga están cargados de razones para hacerlo, y nosotros lo apoyamos. Convocar la huelga es la última medida que un sindicato responsable debe tomar, pero quizá no tengamos más remedio.

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