Dr. Josep Pifarré: “El abordaje de la salud mental en España requiere luces largas para mejorar en prevención”

Director asistencial de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios España

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Cristina Cebrián
Tratar adecuadamente a las personas con problemas de salud mental es necesario, pero no suficiente. Para el Dr. Josep Pifarré, director asistencial de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios España, hay que “poner las luces largas” e ir más allá en el abordaje de la salud mental en España. En concreto, el Dr. Pifarré explica que la promoción y prevención en este ámbito todavía son muy insuficientes, ya que hasta hace poco estaban “claramente olvidadas”.

Ahora también son imprescindibles políticas integrales que vayan más allá del sistema sanitario y más allá de las responsabilidades de ministerios, consejerías y ayuntamientos. Desde San Juan de Dios España han adaptado sus recursos de salud mental para dar respuesta a las nuevas necesidades de la sociedad, priorizando la atención de colectivos vulnerables y la prevención, con 23 dispositivos en España y más de 33.000 personas atendidas en 2022.

¿Es España un país con problemas de salud mental?
Evidentemente. En España, como en el resto de países del mundo, tenemos problemas de salud mental. Aunque en algunos indicadores, como la tasa de suicidios, no estamos por suerte entre los países con tasas más elevadas, en otros, como el consumo de ansiolíticos e hipnóticos, sí que estamos en la cabeza.

¿Cuál diría que es el principal reto en torno a la salud mental?
Es necesario poner luces largas y no mirar sólo a corto plazo. El corto, absolutamente necesario, pero no suficiente, es tratar adecuadamente a las personas que lo necesitan. Esto implica aumentar los recursos destinados. Pero, si sólo miramos a corto plazo, fallaremos. Mirar a largo implica promoción y prevención, claramente olvidadas hasta hace pocos años y todavía muy insuficientes. Por último, también es fundamental la realización de políticas integrales que vayan más allá del sistema sanitario.

Es imprescindible la formación, claramente insuficiente. Fijémonos, por ejemplo, en los currículos de la enseñanza obligatoria para ver qué incluyen de todo esto

Pensando en las próximas generaciones, ¿estamos en el camino correcto para establecer una buena educación en salud mental y evitar un aumento mayor de problemas de salud mental?
Hasta hace bien poco, la educación en temas de salud mental no estaba ni en la agenda. Existen dos puntos clave. Promoción de la salud mental y prevención de los problemas de salud mental. Y para los dos es imprescindible la formación, claramente insuficiente. Fijémonos, por ejemplo, en los currículos de la enseñanza obligatoria para ver qué incluyen de todo esto. Queda muchísimo por hacer.

En el caso de las personas mayores, ¿están cubiertas sus necesidades con respecto a su salud mental?
Queda mucho camino por recorrer, al igual que en resto de etapas de la vida. Existen muchas necesidades no cubiertas. En esta población existe un infra diagnóstico, una falta de tratamientos integrales y una ausencia de manejo de los factores de riesgo. Un claro ejemplo de esto último es la soledad no deseada.

¿Cómo debe gestionarse la soledad no deseada para evitar que sea un factor de riesgo sobre la salud mental de los mayores?
La soledad no deseada es un grave problema de salud pública y cada vez es más prevalente en nuestra sociedad. Hay que tener en cuenta que no es un problema ni mucho menos exclusivo de los mayores. Además, su manejo se ha de realizar en gran parte fuera del sistema sanitario. Por tanto, son necesarias políticas integrales más allá de las responsabilidades de cada ministerio, consejería o ayuntamiento.

En España tenemos un sistema de formación sanitaria especializada excelente, pero, en salud mental, no llega a cubrir las necesidades de profesionales

¿Está la sociedad concienciada sobre la importancia que tiene cuidar la salud mental, la propia y la del entorno?
Ahora comenzamos a estar concienciados, en dos aspectos. Por un lado, en la conciencia social de que los problemas de salud mental son mucho más importantes de lo que pensábamos hace unos años. Y por otro, que, como en el resto de problemas de salud, la promoción y la prevención son dos aspectos clave. Sin embargo, todavía existe mucho camino por recorrer, pero como sociedad hemos dado el primer paso.

¿Contamos con suficientes profesionales sanitarios para abordar la salud mental en España?
Ciertamente no. Primero, el sistema ha de contar con más profesionales, es decir, mayor financiación. Pero tenemos un segundo problema: aunque se aumente la financiación, no encontraremos profesionales cualificados suficientes. En España tenemos un sistema de formación sanitaria especializada excelente, pero que, en salud mental, no llega a cubrir las necesidades de profesionales en nuestro país.

En gran parte por el gran déficit en el punto de partida. Esto es muy claro tanto para la psiquiatría como la psicología clínica. Y también tenemos una falta de reconocimiento de la enfermería de salud mental. Por otro lado, hay que poner en valor el resto de profesiones que también trabajan en salud mental como el trabajo social, educación social y terapia ocupacional, entre otras.

Sobre los tratamientos, ¿se necesitan más terapias y menos fármacos?
Lo que se necesita son tratamientos integrales y esto incluye aumentar las terapias no farmacológicas. Pero hay que tener muy claro que los fármacos son imprescindibles en la mayoría de los pacientes con trastornos mentales graves. La primera causa de recaída en este colectivo suele ser precisamente el abandono de la medicación. Otra cosa es la indicación farmacológica en problemas de la vida, ansiedad leve, insomnio, en las que se indica el fármaco ante la falta de posibilidad práctica de otros abordajes.

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