Xabier Enrique Hernáez: “Las personas sin hogar que acuden a nuestro centro han retomado sus citas médicas con salud mental”

Trabajador social y coordinador de equipo en el Centro Errondo Gure Etxea del Hospital San Juan de Dios de San Sebastián

Cristina Cebrián
Retomar un proyecto de vida tras pasar muchos años viviendo en la calle es complicado, pero no imposible. Las personas sin hogar necesitan una atención integral que les ayude a cuidar su salud física y mental, así como a tener un seguimiento médico adecuado y poder recuperar la esperanza sobre su futuro. Todo esto ya es posible en el Centro Errondo Gure Etxea, que el Hospital San Juan de Dios de San Sebastián inauguró hace apenas un año con el objetivo de atender de manera integral e individualizada las dos vertientes de esta problemática: sin hogar y salud mental.

Es un centro de baja exigencia, pero con una alta intensidad de servicios. Aquí pueden sentirse libres de prejuicios y protegidos”, asegura Xabier Enrique Hernáez, trabajador social y coordinador de equipo en Errondo Gure Etxea. Además, muchas de estas personas han retomado sus citas médicas en atención primaria y en la atención especializada en salud mental, con todos los beneficios que conlleva para su salud.

¿En qué consiste el trabajo en el centro de atención integral Errondo Gure Etxea?
Es un proyecto innovador cuyo objetivo es ofrecer cobertura sociosanitaria y en salud mental a personas sin hogar y con graves deterioros de carácter personal, relacional y de salud, así como apoyos destinados a promover su inclusión y autonomía personal. La meta principal es realizar una intervención integral e individualizada con cada persona residente o que viene al Centro de Día, además de darles una seguridad dotándoles de un centro completamente equipado para ello. Contamos con dos centros: el centro de día donde actualmente damos servicios a unas 35 personas y, por otro lado, el centro residencial donde tenemos plazas para atender a 24 personas.

Muchos viven cada día situaciones de discriminación y violencia por el hecho de estar en situación de sinhogarismo. Aquí se pueden sentir libres de prejuicios y protegidos

Errondo Gure Etxea es un centro de baja exigencia, pero con una alta intensidad de servicios. Para ello, contamos con un equipo multidisciplinar: desde la coordinación, profesionales de psicología y psiquiatría, trabajo social y educación e integración social, hasta auxiliares de enfermería. Cada uno trabaja para potenciar las capacidades de las personas que atendemos y, en consecuencia, avanzar en su proceso vital. Asimismo, atendemos necesidades básicas como servicio de lavandería, higiene y alimentación.

¿Qué importancia tiene facilitar esta asistencia a las personas sin hogar y con problemas de salud mental?
Por desagracia, las personas que se encuentran en esta situación sufren la expresión extrema y final de la pobreza en todas sus dimensiones. Muchos viven cada día diversas situaciones de discriminación y violencia por el hecho de estar en situación de sinhogarismo. Poder estar en un centro de estas características donde, además de trabajar directamente con ellos para mejorar sus procesos vitales, se pueden sentir libres de prejuicios y protegidos, resulta beneficioso para estas personas.

¿Qué características emocionales presentan estas personas?
Por lo vivido durante este periodo, en general, todas las personas que acuden a Errondo Gure Etxea tienen una carencia afectiva muy arraigada. Es decir, muchas de nuestras personas atendidas llevan consigo años en situación de calle a sus espaldas, sin ninguna red de apoyo donde refugiarse. Desde Errondo Gure Etxea se trabaja para paliar dicha carencia emocional.

Una de las misiones más importantes de nuestro equipo multidisciplinar es realizar una contención emocional muy fuerte para renovar la esperanza respecto a su futuro

Otra de las características emocionales a destacar es la escasa esperanza que tienen sobre su futuro. Tras años sin hogar, entran en una dinámica donde su motivación por mejorar en su proceso vital y estabilizar su situación, es totalmente inexistente. Han perdido la esperanza y esta es una de las misiones más importantes del equipo multidisciplinar del centro: realizar una contención emocional muy fuerte para renovar la esperanza respecto a su futuro.

¿Cuáles son las principales necesidades sociosanitarias de este perfil de pacientes?
Muchos de los participantes de Errondo Gure Etxea padecen un deterioro físico y cognitivo muy grave, fruto de los años en situación de calle que, entre otras cosas, también conlleva hábitos poco saludables.

¿Cómo reaccionan los pacientes una vez que acuden al centro e inician la terapia? ¿Cuál es su respuesta?
Durante estos meses, hemos observado que cada persona vive su propio proceso de adaptación. A algunas, ese proceso les dura un mes y, a otras, varios meses. Al final nuestro trabajo se basa en el vínculo con ellas y, para ello, se tienen que sentir cómodas y seguras para que puedan comenzar a confiar en los profesionales. Nuestra experiencia nos dice que la mayoría encajan a la perfección con el proyecto y con nosotros. Además, hemos podido ver cómo las personas han generado un vínculo muy estrecho con el equipo e incluso entre ellas.

¿Es posible la reinserción total de estas personas en la sociedad? ¿Qué hace falta para lograrlo?
Claro que es posible la reinserción total de las personas en la sociedad y precisamente eso es en lo que se trabaja en Errondo Gure Etxea. Es cierto que dicha reinserción exige tiempo y mucho trabajo a nivel personal que tienen que realizar con el apoyo del equipo profesional.

Hay personas en el centro que se han animado, tras muchos años inactivos, a inscribirse en un taller ocupacional y en algún curso con el fin de acceder al mercado laboral

En cuanto al ámbito administrativo, el tiempo tiene un papel fundamental. Es decir, cada paso tiene su tiempo y esta realidad conlleva que los procesos se alarguen. Hay muchos trámites administrativos a realizar y para ello es necesaria una constancia. No hay que olvidar que a las personas que carecen de documentación, hay que añadirles los problemas para poder regularizar su situación (consulados, ley de extranjería, etc.), con lo que les lleva más tiempo poder avanzar en su proceso vital.

En el aspecto social, hay que tener en cuenta que las vivencias de cada una de ellas han sido muy extremas y dichas vivencias se impregnan en la forma de ser y de actuar. Esta realidad tiene su lado positivo y negativo, aunque creemos que hay más positivo que negativo en todo esto, como la supervivencia o la adaptabilidad ante cualquier situación.

El centro abrió sus puertas en octubre de 2022. ¿Cómo valora este primer año? ¿Tienen resultados concretos?
El balance es totalmente positivo. Por un lado, los avances con las personas que atendemos y, por otro, por el sentimiento de pertenencia que han generado respecto al centro. Para muchos, acudir a Errondo Gure Etxea les ha supuesto retomar sus citas con el ambulatorio de referencia, así como con el centro de salud mental, con todo lo que ello supone.

Otras han comenzado a tener una rutina diaria mediante las actividades ofrecidas. Rutina que les resulta vital, según nos lo han verbalizado en diversas ocasiones. También hemos observado cómo hay personas que se han animado, tras muchos años inactivos, a inscribirse en un taller ocupacional y en algún curso con el fin de acceder al mercado laboral.

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