El 56% de los hospitales madrileños, incluidos los grandes, dejan sus urgencias de noche en manos de los MIR sin supervisión

Según el informe titulado El mapa de la vergüenza, elaborado por un grupo de residentes a partir de una encuesta con más de 3.000 compañeros, 14 de 25 hospitales, entre ellos los considerados de referencia, llevan a cabo de manera habitual esta práctica

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Mapa elaborado por Juan Carlos Lorite

Gema Maldonado
Hasta 14 de 25 hospitales públicos de la Comunidad de Madrid afrontan las noches en sus servicios de urgencias solo con médicos internos residentes, los MIR, que atienden a los pacientes desde su entrada y dan altas sin supervisión física de ningún médico adjunto, según el informe elaborado por un grupo de médicos MIR que viven esta situación y han llevado a cabo una encuesta online anónima cuyas respuestas se han verificado después hospital por hospital. En total han participado más de 3.000 residentes.

En total han participado más de 3.000 residentes en la encuesta en la que se basa el informe titulado El mapa de la vergüenza

Entre los 14 hospitales (el 56% de los testados) donde los MIR asumen sin supervisión física médicos especialistas el servicio de urgencias por las noche se encuentran los cinco grandes hospitales de la Comunidad de Madrid: el Hospital Gregorio Marañón, el Hospital La Paz, el Hospital 12 de Octubre, el Hospital Ramón y Cajal y el Hospital Clínico San Carlos, que cubren las urgencias de la práctica totalidad de la población de la capital, y que acogen a un mayor número de médicos en formación MIR.

El informe, al que sus autores han denominado El mapa de la vergüenza: Situación actual de la supervisión de residentes en los servicios de urgencias de la Comunidad de Madrid, concluye que la mayoría de los residentes “carecen de supervisión directa accesible del adjunto tal y como marca la ley” y afirman que “la supervisión de los adjuntos desde su cama, mientras duermen, no es supervisión”. Además, señalan que “el abandono del deber de supervisión física en los servicios de urgencias, donde abundan los pacientes graves e inestables, pone en riesgo aún mayor sus vidas”.

Los cinco grandes hospitales de la Comunidad de Madrid están entre los que no supervisan a sus MIR en los servicios de urgencias por las noches

Juan Carlos Lorite, residente de segundo año de endocrinología y nutrición en un hospital de la Comunidad de Madrid, junto a otros compañeros MIR que prefieren mantener su anonimato han elaborado el informe y el mapa de hospitales de la Comunidad de Madrid que tienen residentes divididos en dos colores: en rojo, aquellos en los que no hay presencia de adjuntos de manera continuada durante las guardias nocturnas en urgencias y en verde los que sí supervisan a sus residentes en esas guardias.

Además de los cinco grandes hospitales madrileños, centros considerados de referencia en múltiples áreas, otros ocho de los medianos pueblan el listado de centros en rojo. Se trata del Hospital La Princesa, el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, los hospitales de Getafe, Fuenlabrada y Alcorcón. el Hospital Universitario de Móstoles y el Hospital Severo Ochoa de Leganés. Completa la lista uno de los centros pequeños de la Comunidad de Madrid, el Hospital de El Escorial.

La mayoría de los hospitales en los que sí hay adjuntos supervisando a los MIR en las urgencias nocturnas son centros de pequeño tamaño

En el lado de los “verdes”, abundan los centros de pequeño tamaño, si bien, también se contabilizan tres de los medianos: el Hospital Fundación Jiménez Díaz, el Hospital Gómez Ulla, el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles y el Infanta Leonor de Vallecas. Entre los centros de menor tamaño que sí supervisan a sus residentes en las urgencias nocturnas está el Hospital de Torrejón, el Hospital General de Villalba, el Hospital del Sureste de Arganda del Rey, el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles, el Hospital del Henares en Coslada, el Hospital Infanta Elena de Valdemoro, el Hospital Infanta Cristina de Parla y el Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes.

¿Por qué abundan los centros pequeños en el listado de los que sí tienen adjuntos atendiendo pacientes o supervisando a los MIR por las noches? Para los autores del informe la respuesta está en que tienen pocos residentes, no son suficientes para dejarlos solos al frente del servicio, “pero también puede deberse a la mayor cercanía y buen rollo típicos de estos centros”, apuntan.

“Es inaceptable que los adjuntos duerman un promedio de 6-8 horas, mientras los residentes 0-2 horas”

Están presentes en mayor número en este listado los centros que tienen algún tipo de colaboración público-privada, ya sea mediante concierto, como el caso de la Fundación Jiménez Díaz, a través de su gestión o de concesiones. Juan Carlos Lorite, el MIR que lanzó la encuesta a través de su cuenta en la red social X, señala la posibilidad de que en estos centros haya “más controles”.

Las conclusiones del informe se basan en las respuestas recibidas, algunas con testimonios que evidencia la ansiedad y el miedo de estos MIR cuando tienen que enfrentarse a determinadas urgencias solos. Los residentes explican que los adjuntos más jóvenes suelen tener “más empatía” con ellos, pero muchos “aceptan los privilegios de adjunto” y siguen con esta práctica.

“Ver más pacientes no implica aprender más, pues una persona sobrecargada, con ansiedad y extenuada, no razona ni toma adecuadas decisiones”

“Es inaceptable que los adjuntos duerman un promedio de 6-8 horas, mientras los residentes 0-2 horas”, sigue el informe, que destaca cómo estas guardias “son escasamente docentes y altamente nocivas para la salud mental y formación de residentes”. Consideran que ver un mayor número de pacientes en esas noches de urgencias “no implica aprender más, pues una persona sobrecargada, con ansiedad y extenuada, no razona ni toma adecuadas decisiones. Además, lo anterior implica poner en riesgo la salud de los pacientes, y también la de los residentes”.

También apelan a los adjuntos “que son excepciones”. “No deben encontrar en este estudio una crítica a su buen hacer, sino una reprobación de sus propios compañeros que egoístamente hacen una dejación de sus funciones, manchando la profesión sanitaria”, afirman.

Por último, el informe hace varias propuestas de cambio. Los MIR piden tener supervisión con presencia física de al menos un adjunto en las urgencias “en todo momento” y que se repartan los descansos y los pacientes “de manera equitativa entre todo el equipo”, tanto residentes como adjuntos. Por último, proponen que el máximo de guardias de 24 horas en urgencias sea de tres al mes natural y que se incrementen sus salarios “para no perder poder adquisitivo”, ya que actualmente hacen hasta siete guardias mensuales.

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