Gema Maldonado Cantero
Las personas con VIH podrán donar órganos a otras personas con VIH, una posibilidad que hasta ahora era imposible en España, pese a que es una realidad en otros países de nuestro entorno, como Francia, Italia o Reino Unido. Para hacerlo posible, el Ministerio de Sanidad va a derogar una orden ministerial en vigor desde 1987 que prohibía que una persona con VIH pudiera donar órganos. Así lo ha anunciado la ministra de Sanidad en los actos por el Día Mundial del Sida este lunes, bajo el lema Las mejores relaciones se viven sin prejuicios.
En aquel momento, corría el año 87, la realidad del VIH era muy diferente, se promulgó «en un momento histórico difícil de describir con palabras, pero que obligaba a las autoridades a evitar la propagación del virus a través de la donación de órganos», ha explicado este lunes en el Ministerio de Sanidad la directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil.
La orden que el Ministerio va a derogar se promulgó en 1987, en un momento en el que el sida era una enfermedad mortal
Han pasado casi tres décadas desde la llegada de los tratamientos antirretrovirales que cambiaron la vida de las personas con VIH y de lo que suponía vivir con el virus y desarrollar sida. Pero la normativa aún no había cambiado. Solamente se había estandarizado el trasplante de órganos a personas con VIH, pero no de donantes con el virus. La ONT calcula que en la última década 65 personas fallecidas con VIH podrían haber donado sus órganos y posibilitado 165 trasplantes si no hubiera existido esta norma y siempre que hubiera receptores con VIH en la lista de espera que hubieran dado su consentimiento. En España cada año entran en esta lista para recibir un trasplante 50 personas con VIH.
Esta orden ministerial «es otra norma discriminatoria y creemos que es importante cambiarla», ha defendido la presidenta de la ONT, ya que «trata la infección por VIH de manera completamente diferente a cualquier otra infección o patología en un donante». La normativa internacional sobre trasplantes ha optado por evitar especificar criterios técnicos de quién puede o no ser donante y lo que hace es derivar a las autoridades a las guías técnicas, que se actualizan con mayor facilidad que una norma, según explicaba Domínguez-Gil.
Esta orden ministerial «es otra norma discriminatoria y creemos que es importante cambiarla», ha defendido la presidenta de la ONT
El Ministerio de Sanidad sacó este domingo a consulta pública el proyecto de orden por el que se deroga la orden del año 87 aún. El proyecto está abierto al envío de aportaciones hasta el próximo 16 de diciembre. España no es pionero en este sentido, hasta el punto de que «es uno de los pocos países que tienen esta ley discriminatoria», ha puntualizado la presidenta de la ONT. Hace unos días, Estados Unidos incorporó la posibilidad de este tipo de donaciones de pacientes con VIH sin la necesidad de hacerlo en estudios de investigación.
A lo largo de la última década se han ido publicando experiencias exitosas de donaciones entre personas con el virus que muestran que es seguro. Los primeros casos los lideró la Dra. Elmi Muller, en el Groote Schuur Hospital de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Sus publicaciones, y otras posteriores, mostraron que los pacientes con VIH trasplantados tenían una evolución similar si recibían el órgano de un donante positivo para el virus o de uno negativo.
Hasta ahora, las personas con VIH solo podían recibir órganos de donantes negativos para este virus, pero no podían donar
La presidenta de la ONT ha incidido en que, con esta medida, se podrá aumentar la oferta de órganos y, sobre todo, «contribuiremos a eliminar el estigma, ofreciendo a estas personas la posibilidad de donar órganos en vida o tras su muerte si es coherente con sus principios». Hasta ahora, las personas con VIH solo podían recibir órganos de donantes negativos para este virus. Incluso, unos años antes, tampoco eran receptores de trasplantes: hasta finales de los años 90 no se recomendaba el trasplante por considerarlo una intervención de alto riesgo y dado «el mal pronóstico que tenían estos pacientes», ha apuntado la presidenta de la ONT.
Con la llegada de los antirretrovirales que han ido consiguiendo que la esperanza de vida de quienes viven con el VIH sea similar a la de la población general, en los primeros años del siglo XXI la recomendación comenzó a cambiar, tras la publicación de experiencias con buenos resultados. En España, desde 2005, con el Documento de Consenso Nacional adoptado en 2005 por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), el Plan Nacional sobre el Sida y la ONT, se han realizado 311 trasplantes de riñón, 510 de hígado, 11 de pulmón, 10 de corazón y uno de páncreas-riñón en personas con VIH. Los resultados han sido buenos y la supervivencia de los receptores también ha ido mejorando.
La ONT calcula que en la última década 65 personas fallecidas con VIH podrían haber donado sus órganos y posibilitado 165 trasplantes si no hubiera existido la orden que limitaba estas donaciones
La derogación de la orden de 1987 es producto de una revisión de las normativas a nivel estatal, autonómico y local que está haciendo el Ministerio de Sanidad como parte de sus acciones para alcanzar dos de los objetivos marcados por ONUSida para 2030: que menos del 10% de la población con VIH haya experimentado estigma o discriminación y menos de 10% de los países tengan leyes discriminatorias o punitivas. «En España no teníamos datos sobre esto», ha apuntado Julia del Amo, directora del Plan Nacional sobre Sida del Ministerio de Sanidad. Optaron por crear un pacto social por la no discriminación y la igualdad de trato asociada al VIH con el fin de lograr las metas propuestas y eliminar cualquier estigma. Ya se ha analizado la normativa de varias comunidades autónomas y ciudades de mayor tamaño, mientras el trabajo sigue en marcha en otras.











