Paula Baena
El Ministerio de Sanidad ha presentado esta mañana el informe Situación actual y estimación de la necesidad de enfermeras en España 2024, que recoge datos representativos sobre este colectivo. A pesar de que las mujeres representan el 85,5% de los profesionales, los hombres acceden con mayor frecuencia a puestos directivos. Durante la presentación, Javier Padilla, secretario de Estado, ha subrayado la relevancia del informe que, por primera vez, recoge datos «confiables, replicables y repetibles a lo largo del tiempo para saber cuál es la realidad de los cuidados y de las profesiones de cuidados en nuestro país».
Según el informe, aunque el número de enfermeras multiplica casi por seis al de hombres, estos acceden con más frecuencia a puestos de gestión. Los datos señalan que el porcentaje de hombres que ocupan puestos de gestión (4,8%) supera al de las mujeres (3,4%). Paloma Calleja, coordinadora del Comité de Cuidados en Salud, ha señalado que se están contemplando unas iniciativas que mejoren el liderazgo tratando que el marco, en su conjunto, «tenga un enfoque de género».
Las solicitudes de hombres para ingresar en los estudios de enfermería han aumentado, pero no se ve reflejado en la asistencia
A pesar de la mayor presencia femenina en la profesión, las solicitudes de hombres para ingresar en los estudios de enfermería han aumentado.
El informe de Sanidad señala que España cuenta con 6,3 enfermeras por cada 1.000 habitantes, una cifra inferior a la media europea de 8,5 por cada 1.000 habitantes. Para alcanzar esa meta, sería necesario contratar al menos 100.000 enfermeras adicionales. Países como Irlanda y Noruega presentan ratios superiores que reflejan un compromiso mayor con la dotación de personal de cuidados.
España cuenta con 6,3 enfermeras por cada 1.000 habitantes: necesita 100.000 enfermeras para alcanzar la media europea
Además, la falta de equidad territorial se evidencia en comunidades como Murcia, Galicia y Comunidad Valenciana, que están muy por debajo de la media nacional, mientras que Navarra se acerca al objetivo europeo con 8,84 enfermeras por cada 1.000 habitantes.
Asimismo, otro factor que afecta al déficit de profesionales es la migración. Entre 2018 y 2022, el número de enfermeras inmigrantes aumentó un 136,5%, siendo Portugal y Colombia los principales países de origen. No obstante, la emigración de enfermeras españolas también ha crecido, con Noruega como destino principal debido a las mejores condiciones laborales.
Según han señalado los especialistas, comunidades como Andalucía y Castilla-La Mancha siguen siendo territorios emisores de profesionales debido a la precariedad laboral, entre otros factores.
Falta de especialistas y brecha salarial
La encuesta, en la que han participado más de 55.000 enfermeras, muestra que solo un 34,5% de quienes cuentan con una especialización trabajan en un puesto relacionado con su formación. Especialidades como la de geriatría o la de familiar y comunitaria tienen una ocupación del 13,9% y 17,7%, respectivamente. Por otra parte, las matronas se encuentran trabajando como especialistas en un 77,6% y las especialistas en salud mental un 48,3%.
Asimismo, el informe de Sanidad expone la disparidad salarial entre comunidades. Mientras que Navarra y Canarias ofrecen las retribuciones más altas, Cantabria, La Rioja y Madrid son las que presentan los salarios más bajos. Este panorama provoca una fuga de talento hacia comunidades con mejores condiciones y hacia el extranjero, un fenómeno que el Ministerio busca frenar con nuevas políticas de fidelización.
El 55% de las encuestadas señaló que la falta de recursos les impide brindar cuidados de calidad
El déficit de personal también repercute en la calidad asistencial. El 67,7% de las encuestadas afirmó haber presenciado incidentes relacionados con la atención sanitaria al menos una vez por semana. Además, un 55% señaló que la falta de recursos les impide brindar cuidados de calidad.
«La falta de personal no solo impacta en la atención al usuario, sino también en la seguridad del entorno asistencial», ha advertido el secretario de Estado. Esta problemática es especialmente grave en servicios de urgencias y centros sociosanitarios, donde las enfermeras jóvenes con contratos temporales son las más afectadas.
Por último, el informe señala que el 39,4% de las enfermeras encuestadas manifestó su intención de abandonar la profesión en la próxima década. Además, un 16,9% planea hacerlo en los próximos dos años debido a la falta de estabilidad laboral y al desgaste físico y emocional.
Así, el informe evidencia que la enfermería en España enfrenta desafíos significativos en términos de dotación de personal, estabilidad laboral y acceso a puestos de liderazgo. La mejora de las condiciones laborales, la revalorización de las especialidades y la reducción de la brecha salarial son algunas de las medidas necesarias para frenar el abandono profesional y evitar la fuga de talento.










