Gema Maldonado Cantero
«Es la conversación que hoy se tiene en todos los hospitales», comentaba un médico y representante de una organización profesional en uno de los foros médicos celebrados este jueves. No habían pasado ni 24 horas desde que la ministra de Sanidad revelara en rueda de prensa la propuesta que ha incluido el Ministerio en el borrador del Estatuto Marco, en la que se exigía a los jefes de servicio de los hospitales públicos dedicación exclusiva, impidiéndoles compaginar su labor con el ejercicio en la sanidad privada.
La noticia ha caído como una bomba en el sector. La medida está pendiente de negociación con los sindicatos, tiene que pasar por el Consejo de Ministros y, posteriormente, por el Congreso de los Diputados para su aprobación como ley. Pero las reacciones no se han hecho esperar, con la respuesta airada de los principales sindicatos médicos, la tibia opinión de la Organización Médico Colegial, y las opiniones dispares de jefes de servicio consultados por iSanidad.
La idea de Sanidad de exigir dedicación exclusiva a los jefes de servicio ha caído como una bomba en el sector
La ministra de Sanidad argumenta que la medida busca prevenir y evitar el conflicto de intereses en estos profesionales y garantizar que tienen dedicación plena a una tarea «suficientemente intensa en un hospital público como para tener otros trabajos”. El borrador incluye recuperar el complemento de exclusividad que ya no existe en algunas comunidades y que, en otras, tiene poca diferencia económica para quienes lo cobran en comparación con quienes prefieren compaginar el ejercicio en la pública y en la privada.
¿Qué opinan en hospitales y organizaciones profesionales?
La incompatibilidad también alcanzaría a gestores y directores médicos, un colectivo que no suele compaginar su actividad con otras posiciones. «Aunque el artículo saliese adelante, entre los directivos nombrados no nos consta que haya nadie que lo sea en un hospital público y en uno privado a la vez», apunta a iSanidad José Soto, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa). En su opinión, esta medida «es una estrategia de negociación» de Sanidad pero, si termina por aplicarse, afirma que «enfadaría a los jefes de servicio actuales». La razón es que la remuneración actual no se corresponde «con los problemas que da la dirección de equipos».
José Soto (Sedisa): «El prestigio es importante, pero también son importantes las remuneraciones que, a menudo, son superiores en los centros privados»
Soto cree que, si no cambiasen las retribuciones salariales, la incompatibilidad convertiría las jefaturas de servicio en «puestos poco atractivos», que ni el prestigio que otorga salvaría. «Sobre todo en los grandes hospitales de la sanidad pública el prestigio es importante, pero también son importantes las remuneraciones que, a menudo, son superiores en los centros privados. Si comparamos un centro público de gran tamaño con uno grande de la privada, posiblemente la gente no querría seguir en la pública», afirma.
La realidad es que en este tipo de centros, los de mayor tamaño, abundan los jefes de servicio que actualmente compatibilizan su trabajo con otro en centros privados. «La mayoría de ellos», afirma a iSanidad el Dr. José Miguel Cisneros, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Virgen del Rocío, cuando se le pregunta por los casos que conoce en su entorno.
Dr. José Miguel Cisneros: «La pregunta es por qué se ha permitido esta situación tan irregular y lesiva para el sistema de salud público»
¿Qué opina sobre esta medida? «La pregunta es por qué se ha permitido esta situación tan irregular y lesiva para el sistema de salud público. ¿Conoce usted algún ejemplo de un ejecutivo del BBVA que compatibilice su trabajo por las tardes en un puesto de responsabilidad en el Santander?».
Este jefe de servicio considera que la dedicación exclusiva «debería tener prioridad» porque entiende que compatibilizar un puesto de responsabilidad en un hospital público, con otro de responsabilidad en un hospital privado, «es un claro conflicto de interés» que está «afectando negativamente a la gestión de los recursos públicos y contribuyendo al deterioro del sistema sanitario público». Aunque reconoce que si se lleva a cabo «es probable» que haya una fuga de jefes de servicio a la privada, confía en el sistema de formación vía MIR. «Es de tal calidad que asegura el relevo», afirma.
Una posición diferente a la del Dr. Luis Paz-Ares Rodríguez, jefe del Servicio de Oncología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, que también conoce casos de otros jefes de servicio que además ejercen en la sanidad privada, aunque aclara que hay «muchos otros», como él mismo, que no lo hacen. «Yo no tengo consulta privada. He tenido ofertas, pero tengo un grupo de investigación grande, dos laboratorios y dedicación a la universidad, es imposible que pueda hacer privada porque no tengo tiempo. Pero hay algunos que hacen medicina privada y son excelentes jefes de servicio», explica en conversación telefónica con iSanidad.
Dr. Luis Paz-Ares: «Si una persona puede hacer en seis horas lo que a mí me cuesta 12, no me voy a negar a que lo contraten como jefe de servicio. Lo más importante es el compromiso»
Paz-Ares, que también ha presidido la asociación de investigadores Aseica, cree que «es importante que se valore la capacidad de dedicación», pero afirma que «si una persona puede hacer en seis horas lo que a mí me cuesta 12, no me voy a negar a que lo contraten como jefe de servicio. Lo más importante es el compromiso», afirma. Por eso reconoce no estar seguro de que una «medida limitante» como la incompatibilidad sea la mejor opción para garantizar la dedicación, y apuesta más por asegurar que estos puestos se seleccionan de una forma «muy meritocrática», y tengan mejores «incentivos económicos y de otro tipo». «Con cualquier medida razonada, razonable y ponderada que favorezca la atracción y retención del talento al sistema sanitario yo estaré a favor», señala.
Mejorar los incentivos y las condiciones laborales en estas posiciones es una de las claves para asegurar la dedicación plena, desde el punto de vista del presidente de la Organización Médica Colegial, Tomás Cobo. Este jueves consideraba que el borrador «tendrá que discutirse para mejorarlo» y optaba por evitar la imposición de la dedicación exclusiva. «Hay que buscar entornos que nos lleven a una exclusividad natural. Y esos entornos se deben de generar con atractivos, como son el tiempo para la investigación, el tiempo para la formación médica continuada y una retribución adecuada».
Los sindicatos mayoritarios, en pie de guerra
La medida ha caído como un jarro de agua fría entre los principales sindicatos médicos. A primera hora de la mañana la secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, aseguraba que los casos en los que «se producen abusos» son «la excepción y no la regla», y que ya existen los resortes en todos los centros para perseguir este tipo de situaciones. Para el sindicato, una limitación así tendrá como resultado que «va a ser muy difícil encontrar personas dispuestas a ostentar estas jefaturas», ya que es un cargo «que no está bien reconocido».
Ángela Hernández (Amyts):»Una jefatura en un hospital puede suponer un incremento retributivo de apenas 300 euros brutos al mes»
«Una jefatura en un hospital puede suponer un incremento retributivo de apenas 300 euros brutos al mes a pesar de toda la responsabilidad y de todo el trabajo que conlleva», ha asegurado Hernández, que considera que se trata de un tema «muy complejo» que requiere «un debate sereno con todos los actores».
Tras esta reacción, la ministra de Sanidad, que participaba en el acto de balance anual de la Organización Nacional de Trasplantes, ha respondido que en tiende a quienes «quieren que todo se mantenga igual», pero que les van a «convencer de que nuestro sistema sanitario necesita reforzarse en muchos aspectos», incluyendo las condiciones laborales, la reducción de las guardias y la exclusividad.
Miguel Lázaro (CESM) considera que la dedicación exclusiva para jefes de servicio puede servir «para descapitalizar el sistema de salud, porque va a haber jefes de servicio que elijan la sanidad privada»
Más beligerante que Amyts se ha mostrado el presidente del sindicato médico CESM, Miguel Lázaro, que ha achacado la idea a «un sesgo ideológico de la ministra» que puede servir «incluso para descapitalizar el sistema de salud, porque va a haber jefes de servicio que elijan la sanidad privada». Lázaro insiste en que es una «medida innecesaria». Cree que los casos en los que «algún jefe de servicio» pueda utilizar «de forma perversa» su actividad en la pública haciendo prevalecer sus «intereses en su consulta privada» son los menos y se les puede cesar, inhabilitar o abrir un expediente. «Por tanto, esto es matar moscas a cañonazos«, afirma.
Una valoración diferente ha hecho Comisiones Obreras, que se ha mostrado a favor de la incompatibilidad, una propuesta que, aseguran, defienden desde hace años. Creen es necesaria una «atención plena» para desarrollar las tareas de los directivos de los servicios y unidades asistenciales del SNS, que incluyen tareas de asistencia, planificación, gestión, dirección, docencia, investigación e innovación organizativa. «Para llevar a cabo estas tareas de forma eficaz, se necesitan unas buenas condiciones laborales y retributivas, que eviten conflictos éticos y de interés«, concluyen. Por su parte, el sindicato funcionarial CSIF ha declinado valorar la incompatibilidad «hasta dentro de unos días».













