Paula Baena
La enfermería es una profesión esencial para garantizar la calidad de la atención sanitaria, pero enfrenta importantes desafíos. Según el informe Situación actual y estimación de necesidades de enfermeras en España, 2024 publicado por el Ministerio de Sanidad, España presenta una ratio de 6,3 enfermeras por cada 1.000 habitantes, mientras que el promedio de la Unión Europea es de 8,5. Además, una encuesta realizada a más de 55.000 profesionales revela que el 39,4% de ellas ha considerado abandonar la profesión en los próximos 10 años, principalmente por motivos laborales. Esta situación refleja un desajuste entre la oferta y la demanda enfermeras, agravado por las diferencias significativas en las condiciones laborales entre las comunidades autónomas, incluyendo variaciones en la jornada laboral y las retribuciones salariales.
Así disparidades, junto con la escasez de personal, representan desafíos críticos para garantizar una atención sanitaria de calidad en todo el país. Según explica Pilar Sánchez Rubio, directora de Enfermería de OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces, a iSanidad, «la oferta es mayor que la demanda, por lo que las enfermeras valoran diferentes opciones y eligen aquellas que les resultan más interesantes».
Esta capacidad de elección es algo relativamente nuevo en el sector. Marilia Segada, directora nacional de Enfermería del Grupo HM Hospitales, señala que ahora las enfermeras tienen mayor posibilidad de decidir dónde trabajar en función del tipo de contrato, la cercanía a su domicilio y las oportunidades de especialización. Según Segada, «el desarrollo profesional y la conciliación son factores clave para las enfermeras a la hora de elegir su lugar de trabajo».
Pilar Sánchez Rubio: «No creo que nos robemos profesionales. Competimos en un mercado, y cada organización oferta lo que considera puede ser de interés para los profesionales»
La movilidad laboral no debe interpretarse como competencia desleal entre comunidades autónomas o centros hospitalarios. «No creo que nos robemos profesionales. Competimos en un mercado, y cada organización oferta lo que considera puede ser de interés para los profesionales», asegura Sánchez Rubio. Desde su perspectiva, este contexto brinda a las enfermeras la oportunidad de priorizar sus necesidades personales y profesionales, lo que favorece su bienestar y desarrollo.
Trabajar en un centro acreditado por la Joint Commission International, como el Hospital de Cruces, resulta atractivo para muchas enfermeras. «El poder trabajar en un centro con esta acreditación es sinónimo de crecimiento personal y profesional», añade Sánchez Rubio.
Por su parte, Andión Goñi, directora de Enfermería del Hospital 12 de Octubre, subraya que las condiciones laborales varían significativamente entre comunidades autónomas. En este sentido, «hay comunidades, como Navarra y Canarias, que retribuyen mejor a las enfermeras. Otras aún no han implantado las 35 horas de jornada laboral». Estas diferencias, junto con las oportunidades en docencia, investigación y especialización, permiten a las enfermeras diversificar su carrera.
La falta de personal: un reto constante
A pesar de esta libertad de elección, la falta de personal sigue siendo un problema estructural en el sistema sanitario. Según Goñi, «cuando no hay suficientes enfermeras, aumentan la mortalidad, los reingresos hospitalarios y el riesgo de complicaciones». Esto se debe a que las enfermeras son fundamentales para garantizar la seguridad y la calidad de la atención sanitaria. Así, esta responsabilidad puede verse comprometida si no se cuenta con ratios adecuados.
Marilia Segada coincide en que las enfermeras son un pilar indispensable de la sanidad. Según explica, «las enfermeras están al lado del paciente las 24 horas del día, son las que monitorean su estado, previenen complicaciones y atienden sus necesidades inmediatas». Sin embargo, la sobrecarga laboral derivada de la falta de personal genera estrés entre los profesionales y afecta la calidad asistencial.
En respuesta a estos retos, tanto el sector público como el privado han implementado estrategias innovadoras para atraer y retener talento. Segada explica que su grupo hospitalario busca la continua formación de sus profesionales: «Queremos que nuestras enfermeras no solo tengan una carrera asistencial, sino también investigadora y de desarrollo profesional».
Las diferencias entre comunidades autónomas y los turnos laborales son clave en la posibilidad de incrementar las retribuciones
Además, en el ámbito enfermero, las posibilidades de incrementar las retribuciones dependen de múltiples factores, como las diferencias entre comunidades autónomas y los turnos laborales. Según Andión Goñi, «en los hospitales, en la mayoría de las comunidades autónomas, los turnos son rotatorios de la mañana a la tarde y a la noche», lo que permite aumentar los ingresos a través de noches y festivos. Por otro lado, María Pilar Sánchez destaca que, en el sector público, «los salarios están regulados, cobramos lo establecido. Como diferencia con otras profesiones universitarias, la primera vez que comienzas a trabajar en una organización, desde el primer día cobras igual, en cuanto al sueldo base y complementos , salvo los trienios, que una persona que lleve ya una trayectoria más consolidad en la organización».
Estas oportunidades, junto con opciones como la docencia o la investigación, muestran la diversidad de caminos que pueden seguir las enfermeras para mejorar sus condiciones económicas y profesionales. Además, existen acciones que, además de mejorar la calidad de vida laboral, refuerzan el compromiso de los profesionales con sus instituciones. En el ámbito público, Sánchez Rubio destaca proyectos como Mugikide. Esta iniciativa promueve hábitos saludables entre los profesionales mediante actividades recreativas, consejos sobre nutrición y sesiones clínicas.
La enfermería es un pilar indispensable para la sanidad, y garantizar condiciones laborales que promuevan la conciliación y el desarrollo profesional es clave para su sostenibilidad. En un contexto donde «la oferta es mayor que la demanda», las instituciones deben adaptarse para ofrecer condiciones atractivas que permitan retener el talento y garantizar la calidad del sistema sanitario.








