Redacción
Un enfermero y un guardia de seguridad han sido atacados este lunes por la tarde con un arma blanca por parte de un paciente que había sido trasladado a las Urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac). Una unidad del 061 lo ha dejado en este servicio y, al ser atendido por el sanitario, el hombre ha herido en el abdomen y en la cara al enfermero, que a pesar de ello no corre peligro, informaron fuentes consultadas a Europa Press. Tanto él como el guardia de seguridad fueron tratados de sus lesiones. El agresor sigue en el hospital, custodiado por efectivos policiales.
Tras el suceso, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha sido tajante: “La violencia contra los profesionales sanitarios es inaceptable”. Además de mostrar su solidaridad con los heridos, ha adelantado a través de un mensaje en la red social X del que se ha hecho eco la misma agencia que desde Sanidad se reconocerá a los sanitarios como “autoridad pública, reforzando la seguridad de quienes nos cuidan”.
En paralelo, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) ha emitido también un comunicado al respecto condenando el ataque. Su presidente, el Dr. Tato Vázquez Lima, ha mandado un mensaje de apoyo a las víctimas, deseando que tanto el compañero como el guardia de seguridad se recuperen; y ha afirmado tajantemente que “al problema de las agresiones en los Servicios de Urgencias tenemos que darle una vuelta entre todos: Ministerio de Sanidad, comunidades autónomas… hay que cambiar esta dinámica que acontece de nuestros servicios”.
La ministra de Sanidad indica que impulsará el reconocimiento como autoridad pública para que los profesionales sanitarios tengan mayor seguridad ante cualquier agresión
La sociedad científica ha recordado que es clave que se garantice la seguridad de los profesionales ya que “es inadmisible que un enfermero, un médico o un técnico de emergencias vean su seguridad comprometida mientras desempeñan su labor, que no es otra que salvar vidas”. El Dr. Vázquez ha recordado que las agresiones a sanitarios, y más a aquellos que desempeñan sus labores en Urgencias, no son puntuales ni aisladas. “Suceden hechos como este cada mes, porque no sólo son las agresiones físicas, también las verbales”, ha lamentado.
En 2022 se notificaron un total de 13.210 agresiones a profesionales sanitarios. El dato parcial de 2023 es de 9.398 agresiones, según datos de Sanidad.
Semes impulsa la plataforma de apoyo ‘#STOPagresionesYA’. En ella se da voz a los urgenciólogos agredidos. Además, se exige a las instituciones medidas de protección. Incluso se persona como acusación popular en aquellos casos en los que el juez determine que la agresión es “muy grave”. Cuenta con una página web específica y renovada a disposición de los asociados a la entidad.
“Repulsa” del CGE y el colegio de Coruña
El Consejo General de Enfermería (CGE) de España ha expresado su “repulsa a este tipo de actos” y, como cada vez que ocurre, ha animado a todos sus profesionales a denuncian “inmediatamente” en cada agresión física o verbal que sufran. Ya sea ante las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado o ante su colegio profesional, “que le brindará todo el apoyo”.
En este caso, el Colegio de Enfermería de A Coruña ha emitido este martes un comunicado tras conocerse el incidente. El presidente de la institución colegial, Avelino Castro, recuerda que “en 2023, último año del que se tienen datos oficiales, se produjeron más de 200 agresiones a enfermeras en Galicia, según el Observatorio de Agresiones del Consejo General de Enfermería. En el conjunto de España fueron 2.840 agresiones, un 10 % más que en 2022. Es decir, en España, cada día se produjo una media de casi ocho agresiones a enfermeras. Es intolerable”, remarca el presidente del COE de A Coruña.
La agresión física contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función es considerada delito de atentado y puede suponer penas de prisión de 1 a 4 años, incluso superiores si la agresión se realiza con una arma peligrosa y si provoca lesiones graves.
El órgano colegial provincial ha trasladado su apoyo “incondicional” al enfermero agredido, a sus familiares y compañeros. Al mismo tiempo que ha exigido “medidas contundentes e inaplazables para que se garantice la seguridad de las enfermeras en el ejercicio de su labor”.
Castro ha concluido recordando que “año tras año aumenta entre las enfermeras la concienciación de la importancia de denunciar todo tipo de agresiones. Ninguna agresión debe quedar sin denunciar. Nuestras compañeras no tienen porque soportar vejaciones ni agresiones. Con la violencia, tolerancia cero”.







