J. L. G.
‘Make America Healthy Again’ es el nombre de la comisión que este jueves el presidente de los Estados Unidos (EEUU), Donald Trump Jr., ha constituido una vez que el antivacunas Robert F. Kennedy Jr. ha sido ratificado por el Senado como secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de su administración. Prácticamente un lema bajo el cual hay bastantes claroscuros en cuanto al objetivo que parece perseguir: al mismo tiempo, ha anunciado recortes en las inversiones públicas de unos 4.000 millones de dólares anuales que iban destinados a la investigación biomédica; hay dudas sobre las políticas sanitarias que seguirá Kennedy; e impone aranceles a la Unión Europea (UE) que impactarán en alrededor de 91.200 millones de euros a la industria farmacéutica.
En la votación en la que la Cámara Alta de EEUU tuvo ayer el ya actual secretario de Salud fue elegido por 52 votos a favor y 48 en contra. El debate previo, en el que se sometió a preguntas de los senadores, dejó en evidencia sus múltiples comentarios cuestionando la eficacia de las vacunas (como cuando en 2019 vinculó una campaña de vacunación con un brote de sarampión en Samoa), algo que negó reiteradas veces durante la sesión. Incluso uno de los senadores republicanos, antiguo líder de esta formación en el Senado, Mitch McConnell, votó en contra de la figura de Kennedy. Lo hizo por su defensa expresa de las vacunas, que lo salvaron a él y “millones de vidas” en el caso de la polio.
El departamento que dirige tiene a su cargo agencias clave, como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los Institutos Nacionales de Salud, los servicios de Medicare y Medicaid, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Recortes milmillonarios en inversiones biomédicas
En paralelo, y en línea con el plan de recortes de la administración pública que impulsa Elon Musk, el presidente estadounidense también ha firmado ya decretos por los cuales se recortará en miles de millones de dólares en inversiones biomédicas.
Anunciado el viernes 7 de febrero por parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), afectará a los costes indirectos de las investigaciones que se llevan a cabo. Es decir, los aspectos administrativos, las infraestructuras y otros procesos que los propios investigadores consideran claves para los buenos resultados en los estudios. En el otro lado están los republicanos que los ven como gastos superfluos, según recoge The Washington Post.
El propio organismo gubernamental dedicado a la investigación en salud (NIH), ha posteado en redes sociales que las medidas adoptadas supondrán un ahorro de unos 4.000 millones de dólares. Afectarán especialmente a entidades como la Universidad de Harvard, la de Yale o la Johns Hopkins.
Al mismo tiempo, los científicos advierten que esto supondrá una amenaza directa a las investigaciones en curso. También desde la industria dudan de que esta medida sea lo mejor.
El impacto de los aranceles en la UE
En esta ecuación, las políticas en salud y económicas tomadas por Trump afectarán de lleno a la industria farmacéutica europea. Según ha anunciado este viernes, el presidente gravará las importaciones procedentes de Europa alegando que el Viejo Continente les cobra el IVA a sus productos.
De llevarse a cabo (sin saber aún en cuánto porcentaje se situarían estos aranceles), las industrias más afectadas por esta medida serían la farmacéutica, cuyo impacto se estima en torno a unos 91.200 millones de euros, según estimaciones realizadas por la Cadena SER. Otras afectadas serían la automovilística o la aeronáutica.
Estados Unidos ha dado 180 días de plazo para elaborar un informe en el que se muestre el impacto fiscal que supone para este país. Es ahí entonces cuando se tomará la decisión definitiva de aplicar estas medidas económicas. La UE ya ha advertido de que si se consuman, replicarán a su vez de forma “firme e inmediata”. “La UE protegerá siempre a las empresas, los trabajadores y los consumidores europeos frente a medidas arancelarias injustificadas”, indicó en un comunicado la Comisión Europea (CE).








