Redacción
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado este viernes que su cartera trabaja “en un plan de formación para los profesionales sanitarios que abarque diferentes ámbitos y les permita utilizar la inteligencia artificial (IA) en consultas, quirófanos y centros de salud”. Para llevarlo a cabo, el Gobierno está invirtiendo “en la investigación de nuevas áreas de conocimiento y en la creación de nuevos perfiles profesionales”.
García ha participado este viernes en un encuentro con el director general de la Organización Mundial de la Salud en Europa (OMS Euro), Hans Kluge, en una mesa redonda sobre inteligencia artificial, envejecimiento poblacional y confianza en la ciencia.
Durante la jornada, se han abordado avances tecnológicos como la IA, el big data y la digitalización, herramientas clave para mejorar el acceso y la calidad de la salud sin sustituir la dimensión humana. El encuentro ha reunido a la OMS, Estados miembros y socios estratégicos para debatir cómo integrar estas tecnologías en políticas públicas que garanticen equidad e inclusión, optimizando el trabajo sanitario y la planificación de recursos.
Al mismo tiempo, la ministra ha subrayado la importancia de garantizar que los datos sean de calidad, accesibles y protegidos, respetando siempre los derechos de privacidad. En su intervención, ha señalado los principales desafíos de la salud digital en el siglo XXI: el envejecimiento, las enfermedades crónicas y la escasez de profesionales sanitarios: “Enfrentamos el reto de no dejar a nadie atrás, promoviendo la educación digital, reduciendo la brecha tecnológica y facilitando el acceso a la tecnología, con un uso ético de la IA y los datos”.
La ministra de Sanidad ha instado a que los profesionales tengan más tiempo “par estudiar, para pensar, para investigar y para formarnos”
También ha señalado la transformación digital como otro de los retos por afrontar, con el objetivo de “acelerar” el conocimiento. “Necesitamos que a nuestros profesionales se les libere tiempo. Tiempo para estudiar, tiempo para pensar, tiempo para investigar, tiempo para formarnos”, ha explicado en declaraciones recogidas por Europa Press.
Todo ello en un contexto internacional “delicado” con decisiones que comprometen la salud global, como la salida de los Estados Unidos de la OMS, respecto a la que ha recordado que fue uno de los “elementos fundamentales” durante la pandemia de Covid-19.
“Y en previsión de que, esperemos que lo más tarde posible, pero en previsión de que en algún momento haya otra pandemia, haya otro problema de salud global, creo que es una irresponsabilidad”, ha subrayado sobre la retirada anunciada por el presidente Donald Trump.
Por ello, ha reiterado que el Gobierno va a reforzar su compromiso tanto con la OMS como con “aquellos elementos de multilateralismo” que permiten tener una visión global de la salud.
Planes de Sanidad
El programa español de IA para el Sistema Nacional de Salud (SNS) se centra en el uso de datos para reducir la burocracia y apoyar a los profesionales en el diagnóstico y la toma de decisiones: “Estamos liderando en la UE la creación de un marco compartido que acelere la integración de la investigación y la innovación en la asistencia sanitaria”.
España cuenta con un sistema sanitario público con un historial digital compartido, donde el 92 % de la población tiene acceso a la información. Además, dispone de sistemas de información basados en registros de atención primaria (SIAP), con datos anónimos de alrededor de 12 millones de personas, y una red hospitalaria (CMBD) que integra información administrativa y clínica de los pacientes en hospitales públicos y privados.
Asimismo, el Ministerio de Sanidad está desarrollando programas de Salud Digital dentro de la Estrategia Nacional de Salud, donde la equidad y la accesibilidad son los objetivos principales de estas políticas basadas en tecnología. Algunas iniciativas incluyen el Plan de Atención Digital Personalizado, el programa Unicas para enfermedades raras pediátricas y Sigenes, dedicado a la gestión de información genética.
La jornada de la OMS ha puesto de relieve la importancia de integrar la innovación tecnológica en los sistemas de salud sin perder el enfoque humano. La evidencia demuestra que los mejores resultados en salud y bienestar se logran cuando la inteligencia artificial complementa, en lugar de reemplazar, los aspectos humanos y relacionales de la atención. En este contexto, la ministra ha subrayado la necesidad de avanzar con determinación para garantizar una transformación digital equitativa y centrada en las personas: “Adaptarse a los nuevos desafíos no es una opción, sino una obligación. Cuanto antes lo hagamos, mejor será para la salud de todos”.
Retos a futuro
Por otro lado, ha resaltado que los retos del futuro en salud son “innumerables” y ha detallado cinco de ellos. En primer lugar, ha apuntado a las terapias avanzadas, que “han venido a cambiar la manera en la que damos soluciones a algunos pacientes que, en muchos casos, no tenían más soluciones”, y ha apuntado al plan desarrollado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), el PERTE de Salud Vanguardia y el Ministerio de Ciencia para garantizar el acceso y para impulsar la investigación en este sentido.
Junto a este, ha indicado el reto de la sostenibilidad medioambiental, del que ha hablado en dos sentidos, para mitigar la acción del cambio climático y para conseguir una adaptación al mismo. “Si juntamos a todos los sistemas sanitarios del mundo, seríamos el quinto país más contaminante. Esto tenemos que irlo transformando lentamente. El sistema sanitario y los medicamentos son productores del 20% de la huella de carbono que tiene que ver con nuestro sistema sanitario”, ha detallado.
Además, ha destacado que se requiere avanzar en atracción y retención del talento, no solo de los profesionales sanitarios sino de los investigadores, para que dispongan de todas las capacidades para desarrollar su conocimiento y seguir avanzando en investigación básica, clínica y traslacional.
“Las terapias avanzadas han venido a cambiar la manera en la que damos soluciones a algunos pacientes que, en muchos casos, no tenían más soluciones”
En este punto, ha hecho referencia al papel de la mujer, dado que el sector está altamente feminizado. “Venimos las mujeres con otras exigencias, con nuestras exigencias de dignificar nuestro lugar de trabajo y de coordinar o cooperar en esas condiciones laborales que puedan hacer que los profesionales tengan tiempo y que ese tiempo sea determinante para poder desarrollar el mayor valor posible”, ha indicado.
Como último reto, ha comentado la apuesta por la innovación, dentro de la que se requiere tanto el desarrollo de la misma, como la democratización de su acceso y la sostenibilidad del sistema. A este respecto, se ha referido al trabajo que se está llevando a cabo para aprobar el Real Decreto de Evaluación de las Tecnologías Sanitarias y al Real Decreto de Financiación y Precios del Medicamento.











