Juan León García / Viena (Austria)
Dentro de la radiología, los especialistas de imagen de mama han conseguido alcanzar un rol mucho más asistencial con las pacientes. Así lo reconoce a iSanidad la Dra. Silvia Pérez Rodrigo, responsable de Radiología Mamaria del MD Anderson Cancer Center de Madrid, desde Viena (Austria) hasta donde acude para participar en una mesa redonda organizada por Bayer durante el Congreso Europeo de Radiología (ECR) 2025, en la que expuso la importancia de la innovación para alcanzar mejores resultados clínicos y permitir, a su vez, una mejora en la calidad de vida de las pacientes, con las que tratan de mantener una comunicación cercana y fluida.
¿Qué papel juega la innovación en radiología a la hora de obtener mejores resultados? ¿Puede ponernos algún ejemplo?
En radiología, nos ha aportado mucho, pero es que además todo avanza muy rápido. Desde la adquisición de imágenes y la realización de los procedimientos. En todos estos procesos, la innovación ha sido fundamental.
Inicialmente en la mama, cuando empezaron hace unos años los programas de cribado, la única prueba que se realizaba era la mamografía. De hecho, la mayoría de los cánceres se palpaban y se operaban por palpación.
Ahora nuestra labor es detectarlos antes de ese punto. Aparte de la mamografía, contamos con mamografía en 3D (tomosíntesis); equipos de ecografía precisos en 3D; resonancia magnética; softwares con los que hacemos resonancias en tres minutos que permiten cribar a mujeres cada año y también que se llegue a muchas más. De una forma más cómoda, más precisa y rápida porque en cáncer de mama es fundamental el diagnóstico precoz.
“La comunicación con el paciente es fundamental, pero cada vez tenemos menos tiempo para dedicarnos a esa parte”
Con todas estas técnicas conseguimos diagnosticar antes. Tenemos sistemas de biopsia que antes no teníamos, en los que extraemos mucha cantidad de tejido y el patólogo es más capaz de darnos un resultado fiable; sin falsos negativos ni falsos positivos.
Además, no solo estamos en campos diagnósticos. También realizamos tratamientos percutáneos para lesiones benignas o con riesgo de ser cánceres. Se están llevando técnicas de extirpación de lesiones, como otras de frío-calor. Con estas conseguimos destruir las células tumorales y que la paciente no tenga ese cáncer, y tratarlo sin necesidad de cirugía, posoperatorio ni cicatrices.
Es decir, cada vez se va a buscar mayor efectividad tanto en el diagnóstico como en el tratamiento con una menor agresividad y menores limitaciones para la paciente de incomodidad o dolor. Es decir, mejorar el proceso y acompañar al paciente en el viaje como en el diagnóstico y el tratamiento.
En base a su experiencia, ¿cuáles son las principales áreas a mejorar dentro de un servicio de radiología?
El desarrollo de tantas nuevas tecnologías implica que a veces estamos un poco sobrecargados de número de imágenes. Antes una mamografía eran 4 imágenes por paciente.
Ahora es la mamografía, después haces la ecografía, después haces la resonancia, después la correlación. Y después se hace una biopsia que se repite otra si es necesario, se presenta en el comité…
Como los cánceres suelen ser tan pequeños que los cirujanos no los notan, somos los responsables de marcar esa lesión si el cirujano no la puede encontrar, con lo cual de nosotros depende que el cirujano la pueda quitar correctamente y no deje parte dentro o que los márgenes sean positivos, que eso luego produce posibles recidivas.
“Ahora nuestra labor es detectar los tumores mamarios antes de la palpación”
Valoramos la pieza quirúrgica después de operar, la mandamos a rayos y le hacemos otra mamografía para confirmar que está todo el tumor incluido (que lo han quitado bien), y comparamos nuestras biopsias e imágenes con resultados del patólogo, de la cirugía, y en el comité exponemos si todo se ha hecho bien o no. Somos garantes desde el principio hasta el final.
Es tan exponencial el número de imágenes, la responsabilidad y la carga de trabajo que ha habido, que a veces es complejo poder reunir todo eso. Es un poco estresante compaginar y compatibilizar todo eso en mejoras de un diagnóstico precoz, y mejoras de resultado y demás. Luego se nos exige que todo eso se traduzca en menores cifras de recidiva y mejores resultados de supervivencia.
Y no podemos olvidar lo más importante que es el paciente. A ellos hay que explicarles qué es una resonancia, por qué se biopsia. Porque hacemos muchas cosas y el paciente no sabe qué le van a hacer, por qué una prueba y otra… La parte de comunicación con el paciente es fundamental, y cada vez tenemos menos tiempo para dedicarnos a esa parte cuando lo que hay que contar e informar a las pacientes es cada vez mayor.
“La tendencia a nivel mundial es bajar la edad de cribado del cáncer de mama a partir de los 40 años”
En la mesa redonda en la que ha participado, organizada por Bayer en el marco del ERC 2025, se han expuesto algunas vías para potenciar los servicios de radiología. Entre otras, implicar más a los pacientes. ¿Qué papel juegan ellos? ¿Hacia dónde debe avanzar, en su opinión, la comunicación entre radiólogos médicos y pacientes?
Estamos peleando. Soy también vocal de la Sociedad Española de Imagen Mamaria (Sedim) y de la European Society of Breast Imaging (Eusobi). Ahora, por ejemplo, en España estamos intentando que ese cribado se alargue a mujeres de 40 a 45 años (ahora es obligatorio a partir de los 50), y efectivamente la tendencia a nivel mundial es bajar la edad de cribado a partir de los 40. Ese es uno de los campos donde estamos luchando, con lo que aumentaría el número de pacientes que cubrimos.
Eso junto con todo lo demás, como la complejidad del proceso, hace que desde Sedim intentemos que ese espacio se cree.
Pero es complicado a nivel diario, práctico, no tener una sala donde comunicar un resultado o hablar con las pacientes. Nosotros, por ejemplo, cada vez que hacemos una biopsia vemos a la paciente unos días después y le damos personalmente el resultado. Porque les explicamos si todo cuadra, si hay algo que no es concordante, por si hay que hacer alguna otra prueba o cuáles son los siguientes pasos. Algo que hacemos después de realizar una biopsia. Aun así es parte del proceso que debe mejorar.
“Sin los avances en tecnología, como la IA, el manejo no sería el correcto, y habría una mayor agresividad de tratamientos después”
Y en concreto, ¿qué oportunidades y avances están apareciendo en técnicas de imagen para su área, el cáncer de mama?
Nosotros nos quejamos del trato con el paciente, que nunca es suficiente, pero tengo que decir que en eso somos unos aventajados. Porque tener parte de intervencionismo con la paciente o hacer las biopsias permite que estemos presentes durante todo el proceso hasta el día que se opera. Y después de la cirugía nos mandan la pieza y hacemos los seguimientos.
Eso ha facilitado el que nosotros seamos pioneros en comunicarnos con ellas. En otras secciones, el radiólogo está detrás de la pantalla en una resonancia y no ve a la paciente. Es una parte muy bonita en nuestra sección, porque realmente vives la medicina y ves lo que impacta positivamente lo que haces y la repercusión que tiene. Por otro lado, es verdad que estresa mucho.
Otra parte muy buena, es que yo cuando comunico un resultado siempre pienso: “puedo decir, tiene solución”. El cáncer de mama se cura si se detecta a tiempo. Para mí es un alivio, una ayuda muy importante. Algo en lo que salimos beneficiados, y las pacientes también.
En cuanto al trato con las pacientes, ellas están presentes y te miran a la cara, escudriñan si levantas una ceja o si cambias la cara. Es verdad que en ese sentido lo viven con cierta angustia, ansiedad, y muchas veces el diagnóstico es más afinado y puede durar más tiempo. En eso la mama tiene una cierta peculiaridad. Pero las pacientes yo sí diría que las hacemos nuestras, y en ese sentido somos como oncología, ginecología o cirugía, entre otros.
“En otras secciones, el radiólogo está detrás de la pantalla en una resonancia y no ve a la paciente”
Siempre una frase que digo es “pon un radiólogo en tu vida”. Pues en la mama, con más razón: pon un radiólogo de mama en tu vida. Porque ya conoce tu mama, te conoce a ti, compara con previas, y eso es fundamental el seguimiento de ese paciente. Compartes con ella todo.
En el caso práctico que ha mostrado durante la mesa redonda, con el uso de inteligencia artificial para detectar esos pequeños tumores, ¿qué hubiera pasado si no se hubiese contado con esta tecnología?
No se hubieran detectado. Y nos ha pasado alguna vez que una paciente bien operada de cáncer de mama hace un año, en la primera o segunda revisión se detecta otro que no se vio en las previas, si no están bien hechas las pruebas.
Por eso la tecnología es tan importante. Primero por la calidad de la imagen y luego porque el radiólogo sea capaz de verla. Pero si la tecnología no es capaz de mostrarlas, nunca las podrás diagnosticar.
Porque además la detección temprana hace que luego la supervivencia no cambie: puedes tener una recidiva y si te diagnostican otro cáncer después, a lo mejor la supervivencia no cambia, pero tu calidad de vida sí.
“Ahora vivimos un momento de concienciación y puesta en práctica de mecanismos más sostenibles”
Ese cáncer que no has diagnosticado a tiempo, o segundo cáncer, implica que al año o dos años, esa paciente tenga que volver a pasar por todo el proceso. Incluso que reciba tratamientos innecesarios, como por ejemplo una cirugía conservadora y radioterapia. Si tienes dos nódulos en dos sitios distintos, esa radioterapia no se da porque hacen mastectomía. Es decir, una cirugía más agresiva pero sin radioterapia.
El manejo no va a ser correcto, va a haber mayor agresividad de tratamientos después, y pasas por el proceso otra vez, incluso aunque la supervivencia no te cambie.
En este congreso europeo en boga el enfoque de la Radiología Verde. ¿En qué punto estamos ahora y qué podemos esperar a medio y largo plazo?
Estamos en un punto de concienciación de los profesionales. Es decir, nosotros hasta hace no mucho tiempo no éramos conscientes de la relevancia, de la importancia que tenía todo lo que hacíamos. Todos los aparatos que usamos, medios de contraste, de energía, las máquinas.
Tantas cosas de las que no hemos sido conscientes hasta hace no mucho tiempo. Esa información que estamos recibiendo y que ahora empezamos a darnos cuenta también se tiene que trasladar a la población.
Pero sobre todo yo creo que ahora hay un momento de concienciación y de puesta en práctica de mecanismos para poder controlar eso. Y cada vez son mayores las compañías y las casas comerciales que son conscientes y cada vez desarrollan productos que contaminen menos, que sean más sostenibles.










