Redacción
La prevalencia de la soledad no deseada en España es del 6,5% para los adultos de entre 30 y 59 años, mientras que es del 4,4% para los menores de 30 años y del 11,5% para los mayores de 60 años, y casi un 40% de ellos también padecen depresión o ansiedad. Este sentimiento de soledad no deseada afecta al 23,3% de los hombres y al 29,7% de las mujeres, especialmente en las clases sociales más desfavorecidas, y suele deberse a la falta de apoyo familiar en el 57,3% de los casos, mientras que otro 10,5% la experimenta tras dejar de convivir con alguien.
Es por ello por lo que la compañía farmacéutica Lundbeck ha lanzado la iniciativa A solas, que pretende centrarse en sensibilizar sobre la relación entre la soledad no deseada y la depresión en las diferentes etapas de la vida.
La soledad no deseada afecta significativamente a distintas franjas de edad en España, siendo más prevalente en personas mayores de 60 años
«La soledad prolongada puede tener graves consecuencias en la salud mental, pero es prevenible si promovemos espacios de apoyo, escucha activa y conexiones auténticas, además de fomentar un diálogo abierto sobre la importancia de pedir ayuda a tiempo. Por ello, iniciativas como esta son clave para concienciar a la sociedad sobre la necesidad de fortalecer los lazos sociales y emocionales», ha manifestado Dra. Marina Díaz Marsá, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (Sepsm).
Asimismo, ha señalado que la depresión en la etapa adulta «tiende a volverse crónica« y que muestra un «peor pronóstico» cuando hay soledad, pues la presencia de sentimientos recurrentes de soledad afecta directamente a la salud mental y al funcionamiento psicológico.

En relación a ello, la Fundación Asistencia Nacional de Ayuda a los Enfermos de Depresión (Anaed) ha resaltado la importancia de visibilizar la soledad no deseada como un factor que agrava la depresión, así como garantizar recursos para su prevención y tratamiento. «La lucha contra la depresión requiere un compromiso colectivo; nadie debería sentirse solo en su sufrimiento», ha añadido José Manuel Dolader, director de la Asociación La Barandilla.
«La lucha contra la depresión requiere un compromiso colectivo; nadie debería sentirse solo en su sufrimiento»
La campaña incluye una serie de obras unipersonales de microteatro que tratan la soledad no deseada y la depresión en fase de juventud, en la etapa adulta y en la tercera edad; además, está avalada por la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (Sepsm), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), la Fundación Anaed y la Asociación La Barandilla.
Además, tiene en cuenta que las redes sociales influyen en la relación entre la soledad y la depresión, recalcando que incrementar la interacción social puede ser más beneficiosa que estrategias basadas en mejorar la cognición social desadaptativa en la soledad, para reducir la prevalencia de depresión entre los adultos mayores españoles.
«En una sociedad cada vez más conectada digitalmente, paradójicamente, muchas personas se sienten más aisladas que nunca. En este sentido, la hiperconexión digital puede agravar el sentimiento de desconexión emocional. Todo ello sumado a las situaciones propias de cada persona, convierte a la soledad no deseada en un problema creciente en nuestra sociedad y un factor de riesgo clave en el desarrollo de la depresión», ha explicado la miembro del Grupo de Trabajo de Salud Mental de Semergen, la Dra. Verónica Olmo.
En ese sentido, la psicóloga Patricia Fernández ha aseverado que este desafío «requiere en la mayoría de los casos de la intervención médica temprana y de apoyo psicológico», aunque el papel del entorno del paciente también es «fundamental» para su evolución.








