El Gobierno aprueba el proyecto de Ley sobre alcohol y menores incluyendo el registro del consumo en la historia clínica

El Consejo de Ministros da el visto bueno al proyecto de ley que pone coto a la publicidad de bebidas con alcohol cerca de centros sanitarios, colegios y parques, y permite a Policía y Guardia Civil hacer pruebas de alcoholemia a menores en algunas circunstancias

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Fotos: José Manuel Álvarez (Pool Moncloa)

Redacción
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de Ley de prevención del consumo de bebida alcohólicas y sus efectos en los menores de edad para iniciar su tramitación parlamentaria. El texto recoge, entre otras medidas, el desarrollo de protocolos para detectar el consumo de alcohol en menores y fomenta que se incluyan registros de consumo en la historia clínica. En caso de que un menor de 16 años sea atendido en los servicios de urgencias por intoxicación etílica, será objeto de una evaluación integral que implicará a sus padres. Además, esta evaluación podrá mantenerse después del alta para garantizar la continuidad asistencial.

Más allá de aspectos que implican a los profesionales sanitarios, el proyecto de ley incluye medidas de otro tipo, una de las más destacadas es que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad puedan realizar pruebas de alcoholemia a menores y mayores de edad en lugares y circunstancias específicas donde el consumo de alcohol esté prohibido, como colegios e institutos.

El texto de la ley apuesta por el desarrollo de protocolos para detectar el consumo de alcohol en menores y fomenta que se incluyan registros de consumo en la historia clínica

De este modo, los agentes de Policía y Guardia Civil realizarán pruebas no invasivas como el etilómetro y podrán ser repetidas a petición de la persona afectada. En cuanto a las sanciones, la multa impuesta a los menores de edad por la comisión de la infracción leve relacionada con el consumo de alcohol podrá ser suspendida a cambio de la participación en programas preventivos de sensibilización y concienciación o rehabilitadores en función de cada caso.

Esta es una de las medidas de este proyecto que fue presentado el 30 de julio al Consejo de Ministros, elevado a audiencia e información pública en agosto y que ahora es aprobado por el Consejo. El texto, que ahora seguirá su trámite parlamentario, surge de las recomendaciones de la Ponencia Menores sin alcohol de la Comisión Mixta Congreso-Senado para el Estudio del Problema de las Drogas y que tiene como objetivo prevenir el consumo de alcohol, retrasar la edad de inicio y reducir los episodios de consumo intensivo en este grupo vulnerable.

Si se atiende a un menor de 16 años en los servicios de urgencias por intoxicación etílica, será objeto de una evaluación integral que implicará a sus padres

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«Esta es una ley pionera que armoniza todas las leyes que teníamos a lo largo de nuestro territorio, leyes de las comunidades o leyes incluso municipales que abordaban este problema. Armoniza todas las medidas que ya estaban en marcha y añade unas medidas nuevas», ha señalado la ministra de Sanidad, Mónica García, durante su intervención en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, recogida por Europa Press.

Espacios en los que se prohíbe el consumo de alcohol

Asimismo, el proyecto de Ley prohíbe el consumo de alcohol para todas las personas en centros de educación infantil, primaria, secundaria, bachillerato, formación profesional y enseñanzas elementales artísticas, aunque sí que estará permitido el alcohol en universidades. Tampoco se podrá beber en centros de protección de menores y residencias de estudiantes que admitan a personas menores de edad. El alcohol también estará prohibido en centros deportivos, de ocio o espacios dedicados a espectáculos públicos cuando haya sesiones que se hayan concebido específicamente para personas menores de edad.

El proyecto de Ley prohíbe el consumo de alcohol para todas las personas en centros de educación de todas las etapas excepto en la universidad. También se prohíbe en centros deportivos, de ocio o dedicados a espectáculos dirigidos a menores

«No existe una cantidad segura de alcohol de cualquier tipo que no implique un impacto negativo en la salud. Tenemos que desterrar de nuestro imaginario esa idea arraigada y anticientífica que dice que puede haber algunos beneficios en la salud con el consumo moderado«, ha afirmado García.

Dónde se prohíbe la publicidad de bebidas con alcohol

El texto recoge la prohibición del emplazamiento de publicidad de bebidas alcohólicas en la vía pública en un radio de 150 metros de centros educativos, centros sanitarios, de servicios sociales y sociosanitarios y de parques y lugares de ocio infantil. Esta medida entrará en vigor un año después de la publicación de la ley, sin afectar a aquellas situaciones ya existentes antes de ese momento. «Cabe decir que las bebidas fermentadas que tengan menos de un 0,5% de alcohol estarán permitidas», ha indicado García.

Además, se prohíbe cualquier forma directa, indirecta o encubierta de publicidad de bebidas alcohólicas o productos que simulen ser una bebida alcohólica incluyendo el nombre comercial, la denominación social, símbolos o marcas comerciales de las personas o empresas productoras de dichas bebidas, dirigida a personas menores de edad.

Se prohíbe la publicidad de bebidas con alcohol a menos de 150 metros de centros sanitarios y sociosanitarios, centros educativos, parques y lugares de ocio infantil

Tampoco se podrá usar en la publicidad la imagen o la voz de personas con menos de 21 años; personas mayores de edad cuando se presenten caracterizadas o disfrazadas de personas menores de edad; personas o personajes, reales o de ficción, cuya relevancia pública o su popularidad estén vinculadas con la población menor de edad, mujeres en estado de gestación, aunque hayan prestado su consentimiento, o la imagen de un feto.

Al ser preguntada por si Sanidad se ha reunido con representantes del sector para consensuar la ley, García ha asegurado que han mantenido encuentros «con todo el mundo», aunque ha señalado que la ley se ha hecho «con un eje fundamental», que es «la protección de los entornos de los menores y de los adolescentes».

Limitaciones y nuevas normas para establecimientos que vendan alcohol

Así, el proyecto de Ley permite que las Administraciones públicas en materia de planificación urbanística puedan valorar, con el objetivo de prevenir el consumo de alcohol en personas menores de edad, la limitación de apertura de nuevos establecimientos.

Se podrá limitar la apertura de nuevos establecimientos que vendan alcohol con el fin de prevenir su consumo en menores de edad

«Teniendo en cuenta la concentración de puntos de venta minorista de bebidas en las inmediaciones de centros educativos, de protección social de personas menores de edad o establecimientos en los que se desarrollen espectáculos o actividades recreativas públicas destinadas a menores de edad», señala el proyecto.

Además, el suministro automático de bebidas alcohólicas requerirá que las máquinas de dispensación incorporen mecanismos técnicos «eficaces, con vigilancia y custodia directa», que permitan impedir su adquisición por personas menores de edad. Estas máquinas no podrán instalarse en la vía pública, ni en lugares donde esté prohibida la venta o consumo de bebidas alcohólicas.

Por su parte, los establecimientos de autoservicio deberán limitar un espacio concreto dentro del local para exponer las bebidas alcohólicas, que esté separado de los espacios con productos específicamente destinados a las personas menores de edad. Al hilo, los establecimientos dedicados mayoritariamente a la venta de productos para personas menores de edad, no podrán venderse bebidas alcohólicas ni otros productos que los imiten, ni exhibirse en los escaparates o en el interior.

Los establecimientos que vendan sobre todo productos para menores no podrán vender bebidas alcohólicas

El proyecto también promoverá la inclusión de nuevos contenidos sobre prevención del consumo de alcohol en todas las etapas educativas: primaria, secundaria, formación profesional, bachillerato y planes de estudios universitarios y de formación del profesorado. También se implementarán programas para concienciar a las familias sobre los riesgos del alcohol y dotarlas de herramientas para prevenir su consumo en menores.

Semfyc aplaude el proyecto de Ley aprobado

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha mostrado su apoyo a la aprobación de la Ley de prevención del consumo de bebida alcohólicas y sus efectos en los menores de edad, ya que considera que representa «un paso crucial», aunque cree que hay que continuar de manera «constante y decidida» para enfrentar el consumo de alcohol. En un comunicado, ha instado a todos los agentes a ser susceptibles a «mejorar todavía más este marco legal» para dotarlo de los recursos que «permitan intervenir en clave preventiva sobre los efectos negativos del consumo de alcohol en menores, que son múltiples y graves».

Semfyc considera la ley «un paso crucial», aunque insta a los agentes a «mejorar todavía más este marco legal» y dotarlo de recursos

«Lo que esperamos es que en el trámite parlamentario, que se inicia a partir de esta aprobación, todos los grupos políticos tengan claro que la salud de nuestros jóvenes, pero también de nuestros adultos, pasa por una muy buena regulación y muy buen control de la distribución y de la venta de las bebidas alcohólicas», ha señalado el coordinador del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud, PAPPS-semFYC, Asensio López.

La semFYC, a través del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud (PAPPS), ha propuesto una serie de medidas que considera efectivas según estudios experimentales y precedentes en países similares a España.

«Los médicos de familia nos enfrentamos a un problema, pues socialmente consideramos normalizado el consumo de alcohol, pero todos los días está generando graves problemas de salud»

Apuesta por aumentar el precio del alcohol y reducir la disponibilidad; un control más estricto de publicidad y patrocinio; aplicar sanciones económicas por consumir alcohol en vías públicas y otros espacios prohibidos; incluir advertencias sanitarias claras sobre los riesgos del consumo de alcohol en el etiquetado de las bebidas; promover la inversión en actividades de ocio saludables para jóvenes, y fomentar la intervención de profesionales sanitarios.

«Entendemos que los médicos de familia nos enfrentamos a un problema, pues socialmente consideramos normalizado el consumo de alcohol, pero que sin embargo, todos los días está generando graves problemas de salud. Tenemos una sociedad muy permisible con el consumo de alcohol, con muchos intereses económicos alrededor de la venta y la producción de las bebidas alcohólicas, pero estamos dejando de lado los riesgos que tiene directamente sobre la salud, especialmente sobre la población de los jóvenes», ha finalizado López.

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