Pablo Malo Segura
El alzhéimer (68%) se mantiene como la segunda condición de salud que más preocupa a la población española por detrás del cáncer (72%). Sin embargo, el sistema sanitario está fallando a la hora de dar una respuesta a esta enfermedad que afecta a cerca de un millón de pacientes y sus familias en nuestro país. Según el Estudio sobre la percepción social del alzhéimer en España, el 70% de los encuestados considera que la sanidad pública no está preparada para atender y tratar a los pacientes con alzhéimer, frente a un 25% que cree que sí lo está y un 4% que opina que está muy preparada.
El Dr. Arcadi Navarro, director de la Fundación Pasqual Maragall, ha indicado que uno de los principales desafíos es la soledad que existe tras recibir el diagnóstico. Actualmente, «no existe un acompañamiento psicológico y legal para los pacientes y sus familias». Desde la entidad están trabajando con diferentes hospitales de Barcelona para medir el impacto que tendría incluir este acompañamiento en el sistema sanitario.
El sistema sanitario está fallando a la hora de dar una respuesta al alzhéimer, una enfermedad que afecta a cerca de un millón de pacientes y sus familias en nuestro país
Además, ha lamentado que el sistema sanitario no se está adaptando para empezar a administrar los fármacos que van a estar disponibles pronto. «Los primeros fármacos que se están utilizando en China, Japón y Estados Unidos son anticuerpos monoclonales de administración hospitalaria. Sin embargo, nuestro sistema no está preparado para administrar anticuerpos monoclonales a los pacientes que podrían recibirlos ni para hacer un seguimiento de los posibles efectos secundarios«, ha comentado.
A nivel mundial entre 50 y 53 millones de personas conviven con el alzhéimer. En los próximos 20 años se estima que las cifras van a triplicarse a nivel mundial y a duplicarse en España. «El impacto de esta enfermedad, que representa el 60-70% de las demencias, es creciente. El alzhéimer es una pandemia estructural que estamos viendo llegar, un tsunami a cámara lenta, pero no estamos haciendo prácticamente casi nada para prepararnos y dar una respuesta», ha señalado el Dr. Arcadi Navarro.
Dr. Arcadi Navarro: «El alzhéimer es una pandemia estructural que estamos viendo llegar, un tsunami a cámara lenta, pero no estamos haciendo prácticamente casi nada para prepararnos y dar una respuesta»
Además, ha recordado que en una familia vulnerable el impacto económico de la enfermedad es enormemente desestructurador. «Según un estudio europeo el coste promedio en una etapa intermedia de la enfermedad se calcula en unos 35.000 euros al año, pero en etapas más avanzadas puede llegar a dispararse a una cifra entre 60.000-90.000 euros. Es una cifra inasumible para el grueso de la población. Estamos fallando como sociedad al no dar a las familias el apoyo que necesitan«, ha lamentado el Dr. Arcadi Navarro, director de la Fundación Pasqual Maragall.
Principales resultados del estudio
El trabajo, elaborado en el marco del Observatorio del Alzheimer y las Demencias, una iniciativa impulsada por la Fundación Pasqual Maragall con la colaboración de Novo Nordisk, se ha presentado durante un acto en la Fundación Ramón Areces.
Eva Nebot, directora de incidencia y relaciones institucionales de la Fundación Pasqual Maragall, ha expuesto los principales resultados del estudio. El alzhéimer se sigue percibiendo como el principal problema de salud para las personas mayores (78%), muy por encima de otras enfermedades como el ictus (35%) o el párkinson (35%). Asimismo, dos de cada tres españoles conocen a alguien en su entorno cercano que padece alzhéimer.
El alzhéimer se mantiene como la segunda condición de salud que más preocupa a la población española, solo por detrás del cáncer
Factores de riesgo modificables
El estudio también destaca un elevado desconocimiento y desinformación sobre los factores de riesgo del alzhéimer. La población no reconoce la importancia de factores modificables como el estrés (15%), una dieta poco saludable (12%), el consumo excesivo de alcohol (11%) o el insomnio (10%). Actualmente, se estima que, mediante la incidencia en 14 factores de riesgo modificables a lo largo de la vida, hasta el 45% los casos de demencia podrían evitarse o retrasarse.
En este sentido, el estudio señala que el 81% de los encuestados considera que las instituciones públicas no promueven adecuadamente la adopción de hábitos saludables que podrían ayudar a prevenir esta enfermedad. Además, el 52% no identifica las circunstancias socioeconómicas como un factor de riesgo de la enfermedad.
Diagnóstico temprano e investigación
Cerca de dos tercios (63%) de los encuestados participarían de forma voluntaria en estudios o ensayos clínicos para avanzar en la prevención y el tratamiento del alzhéimer. Las mujeres (66%) muestran algo más de disposición que los hombres (59%).
La población encuestada señala la detección y el diagnóstico precoz como la principal prioridad en el abordaje del alzhéimer (76%)
La población encuestada señala la detección y el diagnóstico precoz como la principal prioridad en el abordaje del alzhéimer (76%). Según el estudio, el 90% de los encuestados estaría dispuesto a someterse a una prueba para detectar precozmente el alzhéimer. En concreto, el 65% lo haría a pesar de que los tratamientos existentes no curan la enfermedad y el 25% solo si pudiera recibir un tratamiento que lo retrasara.
El presidente de la Fundación Pasqual Maragall ha enfatizado en al importancia de diagnosticar lo antes posible el deterioro cognitivo. «Hay dos grandes avances que van a abrir una nueva etapa en el diagnóstico y tratamiento del alzhéimer en fases iniciales: el desarrollo de biomarcadores en sangre que permitirán anticipar el diagnóstico y el desarrollo de fármacos que podrían modificar su evolución”, ha expuesto.
El 91% de los encuestados apoya un incremento del presupuesto público destinado a la investigación sobre el alzhéimer
En cuanto a la investigación, existe un amplio consenso sobre la necesidad de aumentar la financiación. El 91% de los encuestados apoya un incremento del presupuesto público destinado a la investigación sobre el alzhéimer. Asimismo, existe un respaldo casi unánime sobre la financiación pública de nuevos tratamientos para el alzhéimer: el 92% de la población se muestra favorable. La llegada de los fármacos modificadores del curso de la enfermedad abre una vía prometedora para abordar la enfermedad de Alzheimer. Actualmente, 164 ensayos clínicos evalúan 127 medicamentos relacionados con esta enfermedad.
Por otro lado, tan solo el 18% de encuestados ha recibido algún tipo de información sobre alzhéimer de manera reciente. Internet, las redes sociales y los medios de comunicación son los lugares donde han accedido a esta información. Además, la población española percibe que los medios de comunicación e impulsar campañas desde la Administración pública y en atención primaria en los centros de salud son los canales más efectivos para concienciar sobre la enfermedad.
“Todos estos resultados son una herramienta que nos permite analizar con más detalle la percepción, actitudes y opiniones de la ciudadanía española sobre el alzhéimer y su abordaje, y una guía que nos ayuda a comprender la realidad de la enfermedad y trabajar para conseguir nuestro propósito: un futuro sin alzhéimer”, ha concluido Eva Nebot.









