
La polémica de Atrys Health-Bienzobas está únicamente centrada en los tratamientos oncológicos. Sin embargo, parece que está poniendo en duda la transparencia y la ética de toda la sanidad privada. Es crucial conocer la verdad de esta polémica porque hay garantizar que los pacientes reciban el mejor tratamiento posible. Además, hay que estudiar si este problema es independiente de la especialidad médica y de la patología, es básico para el sistema.
El sistema de Atrys Health-Bienzobas está poniendo en duda la transparencia y la ética de toda la sanidad privada
Y es que no solo los tratamientos oncológicos son caros; muchas otras especialidades médicas también enfrentan a tratamientos con altos precios. Enfermedades raras, terapias genéticas y medicamentos para enfermedades crónicas como esclerosis múltiple y terapias génicas son ejemplos de tratamientos que pueden ser altamente costosos. Un paciente de diálisis por sanidad privada puede suponer un coste de 60.000 euros anuales (por muchos años). Sin embargo, la reciente polémica se ha centrado exclusivamente en la oncología, dejando de lado otras áreas. Especialidades como cardiología, reumatología o neurología han quedado libres. Alguna razón tiene que haber para acusar solo a la oncología y que se haya puesto en la diana a Atrys Health-Bienzobas.
La controversia sobre Atrys Health-Bienzobas, acusada de presionar para no prescribir tratamientos caros, parece haber puesto en jaque la confianza en la sanidad privada. Esta situación no solo afecta a la reputación de una empresa cotizada en bolsa, sino que también pone en duda la integridad del sistema sanitario privado. ¿Es esta una denuncia contra los médicos, las aseguradoras, contra los centros privados, o simplemente un ataque a esta empresa específica?
Alguna razón tiene que haber para acusar solo a la oncología
SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) ha manifestado su preocupación por la falta de transparencia en el proceso de autorización de fármacos en la privada. La decisión final de la prescripción no siempre depende del médico, sino de protocolos, indicaciones, asesores oncológicos y aseguradoras. Esto puede llevar a la no autorización de tratamientos recomendados en las guías clínicas internacionales y aprobados por las autoridades sanitarias, principalmente por razones de coste-efectividad. SEOM apoya la labor de los oncólogos y trabaja para garantizar la libertad de prescripción basada en las mejores evidencias y guías. También apuesta por los derechos de los pacientes a recibir el mejor tratamiento posible.
En el mercado bursátil la acción de Atrys Health-Bienzobas ha perdido un 40% en cinco años, y todavía puede caer más. Esta caída refleja una desconfianza histórica, pero también plantea una pregunta más amplia: ¿es el problema solo de esta empresa, de las aseguradoras, de la sanidad privada, o de quién?
En el mercado bursátil la acción de Atrys Health-Bienzobas ha perdido un 40% en cinco años, y todavía puede caer más
La polémica también cuestiona el papel de los médicos y los hospitales. ¿Significa esto que los médicos son fácilmente influenciables por las presiones de las aseguradoras? ¿Es que los hospitales no realizan controles adecuados? ¿Significa que los directores médicos no tienen nada que decir cuando firman las autorizaciones?
La compañía ha asegurado a que ha ofrecido toda la colaboración posible a SEOM para analizar con «máximo rigor» la información publicada sobre estas malas prácticas. También quiere aclarar posibles dudas con objeto de «transmitir la mayor tranquilidad a los pacientes«. Ya es muy tarde porque se han abierto demasiadas preguntas como para esto pase de largo.









