J. L. G.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha hecho este lunes públicas sus conclusiones del informe sobre Muface, en las que cree necesario acometer dos reformas estructurales: transformar la adscripción obligatoria de los mutualistas en un régimen voluntario y fomentar la “progresiva incorporación” de los nuevos funcionarios al Sistema Nacional de Salud (SNS).
El organismo al que el Gobierno encarga este tipo de estudios ha apreciado, según se detalla en el informe, “notables diferencias en eficiencia y equidad” entre el mutualismo administrativo y la provisión pública. No obstante, desde la Airef aconsejan que ese trasvase de mutualistas al SNS en ningún caso debería hacerse de forma inmediata, sino “paulatina” y condicionada al “refuerzo paralelo de las capacidades del sistema público”, en especial en vista de que mejorasen las listas de espera.
Respecto a una de las propuestas principales, la de cambiar el sistema de elección de la atención sanitaria de obligatoria a voluntaria, la presidenta de la autoridad fiscal independiente, Cristina Herrero, ha sugerido que permitiría “racionalizar” el sistema y “generar ahorros tanto para el funcionario como para las arcas públicas” al prescindir de las aportaciones de los empleados públicos que opten por abandonar Muface. De hecho, va más allá y propone que esta iniciativa se podría hacer “previa elaboración de un proceso consultivo integral” a todos los mutualistas “durante el próximo concierto”.
En el plano farmacéutico, la Airef aconseja optimizar los mecanismos de adquisición de medicamentos hospitalarios dispensados a paciente externo fomentando el uso de genéricos y biosimilares
En cuanto al segundo gran cambio del mutualismo administrativo, es decir que los nuevos mutualistas pasen al SNS, Airef argumenta que llega tras comprobar tres tendencias. Una es la “ineficiencia que supone para los modelos de aseguramiento de salud de riesgo compartido la segregación de un subconjunto de la población”, en referencia a los mutualistas.
Pero además hace referencia a “las dificultades” que se generan en la gestión integral de la salud pública y la tendencia que revela que los nuevos funcionarios optan cada vez más por el SNS, al menos entre los mutualistas “de los cuerpos más numerosos”.
Por todo ello, y en vista de la continuidad (al menos a corto plazo) de Muface, la Airef recomienda fortalecer los sistemas de información sanitaria del mutualismo administrativo; mejorar la coordinación de la privada con el SNS; que se evalúe la adecuación clínica de la frecuentación asistencial y el impulso de la historia clínica digital.
En el aspecto del gasto farmacéutico, uno de los más cuestionados de Muface en el Spending Review 2022-2026 (un informe a petición del Gobierno para analizar el impacto económico y financiero de determinadas áreas del Estado), los expertos fiscales plantean optimizar los mecanismos de adquisición de medicamentos hospitalarios dispensados a paciente externo. Por ejemplo, fomentando “el uso de genéricos y biosimilares”, a la vez que se acelera la implantación de la receta electrónica.
ASPE e IDIS defienden el mutualismo; Sanidad insiste en la pública
La publicación de este informe, que ya tenía sobre la mesa el Ejecutivo al menos desde diciembre y cuyas conclusiones faltaba consolidar, es para el sector privado, una forma de decretar la ‘obsolescencia programada’ de Muface según cree la patronal de la Sanidad Privada, ASPE, mientras que el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Fundación IDIS), “es prioritario seguir contando con este modelo”, porque no solo beneficia a mutualistas sino que contribuye “al equilibrio del sistema sanitario español”.
A juicio de ASPE, “la Airef, en un ejercicio argumental artificioso, aconseja a los nuevos funcionarios que elijan la sanidad pública al tiempo que reconoce que la modalidad privada de mutualismo destaca por su mayor accesibilidad”, replican en un comunicado.
El presidente de la patronal, Carlos Rus, afirma que “este informe se utilizará para acabar con un modelo de colaboración público-privado que ha sido un ejemplo por motivos puramente ideológicos”. Además, el dirigente recuerda que ya avisó hace un año de las intenciones de “dejar morir el sistema”.
Por su parte, la Fundación IDIS ha querido “hacer un llamamiento a la cautela” a la hora de tomar en cuenta las conclusiones de la Airef. Aseguran, en otro comunicado, que medidas como pasar a todos los nuevos mutualistas al SNS tendrían efectos tanto sobre la sanidad pública y, “por consiguiente, sobre la propia asistencia a los pacientes”.
ASPE defiende que la accesibilidad a las pruebas diagnósticas, “uno de los pilares fundamentales de los problemas de salud”, es mayor en la sanidad privada, en línea con lo recogido en el informe de la Airef
Desde ASPE trasladan su preocupación más si cabe por el hecho de que, en el informe de la Airef, se muestren “diferentes hallazgos” que contradicen sus conclusiones. Entre otros, que el gasto sanitario per cápita es menor en el mutualismo que en el SNS (1.030 euros por mutualista privado frente a 1.405 por paciente en la pública). Por esta razón, desde la autoridad fiscal concluye que “el menor coste de los mutualistas en la opción pública equilibra financieramente el sistema”.
En esta línea, IDIS recuerda que el trasvase de mutualistas “en el contexto actual generaría un impacto negativo sobre la capacidad del SNS para atender a la población en condiciones adecuadas”. De ahí que pida, ante “cualquier reforma del modelo”, un “refuerzo sustancial del SNS que garantice la adecuada cobertura sanitaria para todos los ciudadanos”.
Asimismo, desde la patronal de la sanidad privada recuerdan que el informe reconoce una mayor accesibilidad a las pruebas diagnósticas en Muface. “Uno de los pilares fundamentales de los problemas de salud”, justifican, debido a que cualquier retraso diagnóstico “perjudica tanto el estado de salud del paciente como las partidas económicas destinadas a tratar el caso”.
En este sentido, también ponen de relieve afirmaciones que contiene el estudio como la que valora la accesibilidad de la privada, “con una mayor frecuencia de uso en especialidades como traumatología, dermatología y ginecología”. Este factor se convierte, aseguran desde ASPE, en “determinante” a la hora de elegir una u otra provisión sanitaria.
Por otro lado, distintas propuestas de la Airef, como la evaluación de la frecuentación o la calidad asistenciales o la historia clínica digital ya las hizo ASPE con anterioridad, han recordado.
La ministra de Sanidad, Mónica García: “El informe concluye que los mutualismos son más ineficientes que la sanidad pública”
En el otro extremo de la lectura del informe de la Airef se sitúa el Ministerio de Sanidad. Su titular, Mónica García, ha celebrado que este documento vaya “en la línea” de las teorías que defienden desde su ministerio “porque los datos son tozudos” y porque, ha asegurado en un audio enviado a los medios, el SNS “es el mejor sistema de provisión de salud”.
“El informe concluye que los mutualismos son más ineficientes que la sanidad pública. Varios ejemplos lo atestiguan: el más importante es la ineficiencia en cuanto a uso racional de medicamentos se refiere. Gastan más, pero gastan peor”, ha comentado García.
El principal sindicato de los funcionarios, CSIF, ha avisado a través de un comunicado que tomará las medidas “que considere” para defender Muface para evitar “cualquier recorte de este modelo de asistencia sanitaria concertada que ha funcionado eficazmente durante décadas”, recoge Europa Press.
Para la elaboración de este trabajo, la Airef ha analizado más de 400 millones de microdatos anonimizados e incorporado las conclusiones de una encuesta realizada a 16.000 mutualistas. También se ha incluido y combinado información administrativa, actividad hospitalaria, consumo farmacéutico y actividad asistencial, que proporciona evidencia empírica sobre la eficiencia, eficacia y equidad del sistema actual.











