Redacción
El Departamento de Sanidad de Estados Unidos ha anunciado este jueves una «reestructuración drástica» para cumplir con las demandas del presidente Donald Trump de recortar en gastos de la Administración, razón por la que suprimirá unos 10.000 empleos a tiempo completo para ahorrar unos 1.800 millones de dólares (1.660 millones de euros) al año.
El objetivo es que esta medida, combinada con otras iniciativas del Departamento de Sanidad de Estados Unidos, como el fomento de la jubilación anticipada, se traduzca en una reducción de unos 20.000 puestos de trabajo, pasando de 82.000 a 62.000 trabajadores a tiempo completo, según se desprende de un comunicado de la cartera sanitaria.
La Administración Trump busca reducir unos 20.000 puestos de trabajo, pasando de 82.000 a 62.000 trabajadores a tiempo completo
Asimismo, el plan de reestructuración busca «optimizar las funciones» del departamento reduciendo a 15 las divisiones administrativas en un servicio que hasta ahora «tenía muchas unidades redundantes». El Departamento de Sanidad se fija también como prioridad el impulsar una alimentación «sana y segura» para acabar con «la epidemia de enfermedades crónicas» que afectan a la sociedad.
«No solo estamos reduciendo la expansión burocrática. Estamos reajustando la organización a su misión principal y a nuestras nuevas prioridades para revertir la epidemia de enfermedades crónicas», ha manifestado el secretario de Sanidad, Robert F. Kennedy Jr., quien asegurado que su cartera «hará mucho más a un menor precio».
Un escéptico de las vacunas para buscar vínculos con el autismo
El Departamento de Salud estadounidense ha contratado a un controvertido médico, David Geier, para llevar a cabo un estudio sobre vacunas y autismo, según publica The Washington Post. Este médico ha publicado artículos vinculando las vacunas con el aumento del riesgo de autismo, pese a que ya se han hecho estudios al respecto que han desmentido esta hipótesis.
Tanto el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr, como el presidente Donald Trump han hecho declaraciones en más de una ocasión vinculando vacunas con autismo y citan las investigaciones de Geier y de su padre, también médico, que hablan de los efectos negativos de las vacunas.









