Redacción
El Hospital Clínico Universitario de Valladolid ha alcanzado un hito, inédito a nivel mundial, con la realización con éxito de un procedimiento programado de implantación o sustitución de una válvula aórtica mecánica mediante catéter, sin necesidad de intervención quirúrgica. Los profesionales del Servicio de Cardiología de este centro consiguieron reemplazar con éxito las prótesis, lo que ya ha despertado el interés de otros centros asistenciales españoles, vinculado a un proyecto investigador en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).
La técnica practicada en Valladolid supone una alternativa a la opción quirúrgica, ‘a corazón abierto’, que hasta ahora era la única para sustituir la válvula nativa dañada por una prótesis biológica o mecánica. Si bien limitado a prótesis nativas o a las biológicas, ahora se puede realizar esta intervención mediante cateterismo, un procedimiento menos invasivo que se hace vía percutánea y que se conoce como ‘TAVI’ por siglas en inglés (Transcatheter aortic valve implantation), según fuentes de la Junta de Castilla y León citadas por Europa Press.
El paciente, un varón de 76 años que empezó a desarrollar sintomatología (dificultad para respirar) derivada del empeoramiento en el funcionamiento de la válvula que le instalaron en 2003, ha sido el primer humano tras practicarse esta técnica en laboratorio y en modelos animales. En concreto, consiste en extraer los discos que forman parte de la prótesis mecánica sin necesidad de cirugía para, a continuación, implantar una prótesis percutánea o ‘TAVI’, todo ello de forma mínimamente invasiva.
Cuando un paciente presenta sintomatología, el pronóstico es muy desfavorable (la mitad fallece entre los tres y los cinco años)
Hasta hace no tanto, dicha implementación mediante esta técnica en pacientes con válvulas mecánicas era un recurso de enorme riesgo y complejidad. El problema era introducir un balón hasta la válvula, ya que el acceso lo determinaban los discos de metal de la válvula. Esto podía derivar en segundas cirugías y en una disminución de la calidad de vida de los pacientes.
Cuando un paciente presenta sintomatología, el pronóstico es muy desfavorable (la mitad fallece entre los tres y los cinco años) a no ser que se coloque una prótesis.
Alta prevalencia en Castilla y León
La estenosis aórtica es el estrechamiento de la salida del ventrículo izquierdo del corazón, por diferentes causas, una patología frecuente en personas mayores y, por tanto, habitual en la Comunidad de Castilla y León por el envejecimiento de la población.
Esa prótesis tiene una compuerta con dos discos mecánicos que tienen que abrirse con cada latido del corazón y ambos estaban prácticamente inmóviles, de manera que es caso fue rechazado para una nueva cirugía porque presentaba un riesgo muy alto.
Las prótesis que reemplazan válvulas cardiacas mediante cirugía pueden ser mecánicas o biológicas, las primeras pueden durar muchos más años que las biológicas, pero exigen la toma de fármacos anticoagulantes de por vida. Por su parte, las prótesis biológicas duran menos años pero, si se deterioran, se puede poner por dentro de ellas una nueva prótesis de forma mínimamente invasiva (prótesis aórtica transcatéter o ‘TAVI’).
Sin embargo, hasta ahora, si una prótesis mecánica funcionaba mal o bien el paciente ya no podía tomar fármacos anticoagulantes por problemas de sangrados, la única opción que había era volver a operar abriendo el tórax para recambiar todo, lo cual constituye una cirugía de muy alto riesgo.
La técnica ahora utilizada, desarrollada tras experimentos de laboratorio y en especímenes animales, consiste en extraer los discos que forman parte de la prótesis mecánica sin necesidad de cirugía para, a continuación, implantar una prótesis percutánea o ‘TAVI’, todo ello de forma mínimamente invasiva.
Hasta ahora, si una prótesis mecánica funcionaba mal o bien el paciente ya no podía tomar fármacos anticoagulantes por problemas de sangrados y la única opción era la cirugía
Es la primera vez que se realiza de forma programada una intervención de estas características con éxito, lo que evita así una nueva intervención quirúrgica de altísimo riesgo por diferentes factores.
Esta intervención, que no se había hecho anteriormente en ningún lugar del mundo, ha tenido lugar hace ya varias semanas y el paciente se encuentra en buen estado de salud, haciendo vida normalizada. El equipo del Clínico de Valladolid que la completó está compuesto por el Dr. Ignacio Jesús Amat Santos, cardiólogo y coordinador de Cardiología Intervencionista; el Dr. Mario García Gómez, cardiólogo; y la Dra. Blanca de Prada Martín, del Servicio de Anestesia y Reanimación, bajo la coordinación del jefe de Servicio de Cardiología y director del Instituto de Ciencias del Corazón, el Dr. José Alberto San Román Calvar.
Este hito sanitario se enmarca en el proyecto investigador que el Clínico de Valladolid y su Instituto de Ciencias del Corazón (ICICOR) desarrollan junto al Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares ‘Carlos III’ (CNIC), precisamente, para la implementación de ‘TAVI’ en prótesis mecánicas aórticas.
Este proyecto de investigación de aplicación asistencial ha contado con el apoyo de Borja Ibáñez Cabeza, director científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (Instituto de Salud Carlos III, ISCIII), que ha colaborado en la fase de investigación previa y facilitado el acceso a las instalaciones del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares y a la experimentación necesaria que allí fue realizada.
También ha contado con la colaboración del Dr. Carlos Real Jiménez, investigador del CNIC, también presente durante el procedimiento aórtico. Tras el éxito alcanzado por los profesionales del Clínico de Valladolid con esta innovación asistencial a nivel mundial, ya han sido varios los hospitales de España que han contactado con este centro interesándose por el procedimiento y solicitando colaboración.








