El desequilibrio entre la oferta y la demanda de profesionales se agravó en la pandemia y perdura en el tiempo

El 58% de los hospitales privados admite problemas para cubrir especialidades clave, según datos presentados por la Fundación IDIS, que se han analizado durante una mesa de expertos organizada por iSanidad

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Redacción
Fotografías: Fernando Guzmán Carpio
La sanidad privada afronta un momento crítico en la cobertura de determinadas especialidades médicas. Según datos del primer informe Experiencia del profesional sanitario en la sanidad privada, publicado por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (Fundación IDIS), el 58% de los hospitales privados reconoce tener dificultades para encontrar profesionales en áreas clave como anestesia, geriatría, psiquiatría y radiología.

«Faltan algunas especialidades médicas, y es cierto que se prevé un empeoramiento progresivo hasta 2035, según el informe del Ministerio de Sanidad sobre la ‘Oferta y necesidad de médicos especialistas en España (2023-2035)’. Sin embargo, después se espera una recuperación y un cierto equilibrio, al menos en áreas como medicina y enfermería. Hay especialidades particularmente preocupantes como anestesia, geriatría, psiquiatría y radiología. Estas no cuentan con suficientes profesionales de relevo ni con perspectivas de crecimiento suficientes para cubrir la demanda que se anticipa en los próximos años», ha alertado Ángel de Benito, director de Operaciones de la Fundación IDIS, durante una mesa de expertos celebrada recientemente en iSanidad. Asimismo, el 95% de los hospitales también presenta dificultades para reclutar profesionales de enfermería.

«Hay especialidades particularmente preocupantes como anestesia, geriatría, psiquiatría y radiología»

La falta de relevo generacional es una de las principales causas de este déficit. Según De Benito, por comunidades, «hay zonas de España que cuentan con buen nivel de especialistas en medicina, como Andalucía y Baleares. Cataluña está bien, Madrid está en medio y luego hay zonas más deficitarias de médicos porque son hospitales de menor nivel y la gente quiere crecer a nivel profesional y estar en entornos más potentes».

Esto refleja una profunda desigualdad territorial en la distribución de talento sanitario. En palabras del director de Operaciones de la Fundación IDIS, el informe del Ministerio de Sanidad ya advierte que hasta el año 2030 «vamos a ir cada vez peor”. Mientras tanto, el sistema debe afrontar años de tensión creciente en especialidades muy demandadas, sin una base de profesionales suficiente para dar respuesta.

Una estructura

La escasez de profesionales no es el único reto. El modelo organizativo de la sanidad privada también dificulta la absorción de la demanda creciente. «El sistema actual está centrado fundamentalmente en la estructura hospitalaria, lo que provoca que prácticamente todo dependa del hospital. Esto genera un desequilibrio muy fuerte entre la oferta y la demanda, ya que no existe un filtro previo ni una red extrahospitalaria que amortigüe la enorme presión asistencial derivada de la cronicidad o de las patologías propias de la atención primaria”, ha explicado el Dr. Daniel Carnevali, jefe de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud Madrid.

«El sistema actual está centrado fundamentalmente en la estructura hospitalaria, lo que provoca que prácticamente todo dependa del hospital»

En este contexto, el Dr. Carnevali ha subrayado que, en la sanidad pública, a pesar de la crisis que atraviesa, sí existe una red muy importante de atención primaria que asume «una gran carga asistencial” y tiene una «notable capacidad de gestión de problemas de salud”.

Sin embargo, tanto en la sanidad pública como en la privada, el modelo sigue centrado en hospitales y especialistas, sin una base sólida de atención previa o primaria que sostenga el sistema. Esto intensifica la crisis hospitalaria, ya que muchos casos terminan recayendo directamente en los hospitales. «Los pacientes buscan directamente atención hospitalaria y todo esto contribuye a agravar el conflicto entre oferta y demanda», ha subrayado el especialista.

Captación desigual y competencia con la pública

Durante la mesa de expertos también se ha puesto el foco en el impacto duradero de la pandemia. «En el ámbito de la enfermería venimos arrastrando un problema desde el Covid-19, especialmente hacia el final de la pandemia, cuando ya se hizo evidente el desequilibrio total entre la oferta y la demanda de profesionales. Este problema tiene varias dimensiones. Por un lado, captar personal ya es complicado, pero lo que realmente cuesta es retenerlo. Aunque logremos incorporar enfermeros, el verdadero reto está en mantenerlos en el equipo, porque implica un esfuerzo constante de gestión, motivación y condiciones laborales», ha advertido Marilia Segarra, directora territorial de Enfermería en Grupo HM Hospitales.

A eso se suma la desigualdad territorial. Segarra ha defendido que, aunque esto afecta principalmente al sector público, también repercute en el privado. “En zonas más pequeñas, donde hay menos profesionales disponibles, la competencia con el sistema público es mucho más dura. Competir con plazas fijas, mejores ratios y jornadas más estables hace que atraer personal al ámbito privado sea muy difícil. En lugares como Madrid, por ejemplo, competimos con más de 30 hospitales públicos, lo que complica aún más la captación”, ha reconocido Segarra.

«Aunque logremos incorporar enfermeros, el verdadero reto está en mantenerlos en el equipo, porque implica un esfuerzo constante de gestión, motivación y condiciones laborales»

Además, Marilia Segarra ha asegurado que muchos profesionales compaginan su trabajo en los sectores público y privado, y que, en muchos casos, su objetivo final es consolidarse en el sistema público. Esto, según ha explicado, influye en la motivación que muestran en el ámbito privado. Aunque no se trata de una cuestión de menor rendimiento, sí considera que las expectativas y prioridades de estos profesionales son diferentes, y que, es previsible que abandonen su puesto en la sanidad privada una vez logren estabilidad en la pública.

«A todo esto se suma una dificultad estructural: nuestras organizaciones llevan años funcionando de la misma manera y necesitan flexibilidad en la gestión. Hemos de adaptarnos a los nuevos retos y necesidades del personal sanitario», ha destacado.

Una realidad que no se puede ignorar

Por otro lado, el aumento de intervenciones, pruebas diagnósticas y consultas, unido al envejecimiento de las plantillas, ha generado una situación de agotamiento y sobrecarga. «Ya más del 50% tienen más de 50 años. Dentro de 15 años, la mitad de los profesionales se jubilan», ha advertido De Benito. La combinación de jubilaciones inminentes, escasez de personal joven y una demanda que no deja de crecer, ha encendido las alarmas en el sector.

Según De Benito, el informe de IDIS ofrece una «foto fiel de lo que pasa en los hospitales». Publicarlo no ha sido fácil, reconocen desde la Fundación, pero se ha hecho con el objetivo de poner sobre la mesa una realidad que ya nadie puede ignorar. «Ponemos la cara y, aun así, hay que comentarlo», ha dicho el portavoz de IDIS durante el encuentro. Desde el sector privado, los expertos han coincidido en que se necesita una reforma estructural que aborde tanto la organización asistencial como el modelo de contratación y desarrollo profesional. Sin ello, el sistema difícilmente podrá afrontar el futuro inmediato con garantías.

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