Redacción
Un editorial publicado en Brain Medicine y recogido por Europa Press alerta sobre una amenaza previamente pasada por alto para el desarrollo del cerebro y la salud pública: la alteración de la biosíntesis de esteroles por medicamentos recetados comunes.
El editorial, escrito por el editor en jefe de Brain Medicine, el psiquiatra y neurocientífico Julio Licinio, responde a un artículo reciente de Korade y Mirnics que identificó más de 30 medicamentos aprobados por la FDA, incluidos medicamentos psiquiátricos ampliamente recetados como aripiprazol, trazodona, haloperidol y cariprazina, que inhiben DHCR7, una enzima crítica en la síntesis de colesterol.
El editorial de Brain Medicine advierte sobre la alteración de la biosíntesis de esteroles por estos medicamentos, una amenaza para la salud pública que se ha pasado por alto
«Esta inhibición eleva los niveles de 7-dehidrocolesterol (7-DHC), suprime la síntesis de colesterol y genera un perfil de esteroles indistinguible del observado en trastornos metabólicos congénitos», explica Licinio en el editorial. «Esto no es una hipótesis; está validado empíricamente en líneas celulares, modelos de roedores y muestras de sangre humana».

El editorial destaca que estas alteraciones son especialmente preocupantes durante el embarazo y otras etapas del desarrollo, pero podrían haberse pasado por alto sistemáticamente en las evaluaciones de seguridad farmacológica. Aún más alarmante es que las combinaciones de estos medicamentos, una realidad común en el ámbito clínico, pueden producir efectos sinérgicos, elevando los metabolitos tóxicos a niveles 15 veces superiores a los normales.
Estos medicamentos elevan «los niveles de 7-DHC, suprime la síntesis de colesterol y genera un perfil de esteroles indistinguible del observado en trastornos metabólicos congénitos»
«Lo que revelan Korade y Mirnics es especialmente inquietante en este contexto», señala Licinio. «Estamos recetando cócteles moleculares sin conocimiento empírico de cómo alteran la neuroquímica del desarrollo».
El editorial señala que aproximadamente entre el 1% y el 3% de la población general presenta mutaciones de un solo alelo en DHCR7 que podrían hacerlos particularmente vulnerables a estos medicamentos. Una sola prescripción podría potencialmente alterar su equilibrio bioquímico, ya que dos o más medicamentos podrían provocar un estado similar al síndrome de Smith-Lemli-Opitz, un grave trastorno del desarrollo.
Las combinaciones de estos medicamentos, una realidad común en el ámbito clínico, puede elevar los metabolitos tóxicos a niveles 15 veces superiores a los normales
El trabajo señala algunas implicaciones clave, como que los medicamentos psiquiátricos y otros fármacos ampliamente utilizados pueden alterar la biosíntesis de esteroles, lo que podría causar daños al desarrollo. Además, los procesos actuales de aprobación de medicamentos no tienen en cuenta los efectos de la polifarmacia, a pesar de su prevalencia.
Igualmente, la vulnerabilidad genética en una porción significativa de la población aumenta el riesgo. La vulnerabilidad del desarrollo se extiende más allá del embarazo e incluye la infancia, la niñez y la adolescencia. Por todo ello, se necesitan urgentemente cambios regulatorios y ajustes en la práctica clínica.
Recomendaciones para cambios inmediatos
Finalmente, el editorial emite recomendaciones específicas para cambios inmediatos en la práctica clínica. El primero es que las mujeres embarazadas con genotipo DHCR7 deben evitar los medicamentos con efectos secundarios que elevan los niveles de 7-DHC. También se debe considerar la realización de pruebas genéticas para las mujeres en edad fértil que requieren estos medicamentos. Igualmente, se debe evitar la polifarmacia que involucra medicamentos que alteran la síntesis de esteroles durante el embarazo.
El editorial de Brain Medicine solicita la evaluación obligatoria de la biosíntesis de esteroles en las evaluaciones de seguridad, abandonando «la ficción de las pruebas de monoterapia»
Otra reflexión es que los pacientes con síndrome de Smith-Lemli-Opitz nunca deben recibir medicamentos con efectos que eleven los niveles de 7-DHC. Por último, para los organismos reguladores y la industria farmacéutica, Licinio solicita la evaluación obligatoria de la biosíntesis de esteroles en las evaluaciones de seguridad del desarrollo, abandonando «la ficción de las pruebas de monoterapia» y desarrollando métodos de evaluación que reflejen los patrones de prescripción del mundo real.









