“Antes se banalizaba la presencia de esteatosis hepática metabólica; no se le daba importancia ni se le realizaba seguimiento”

Dra. Mª Rosario Hernandez Ibáñez, médico de familia, Doctora en Medicina, profesora asociada de Universidad de Barcelona e integrante del grupo de trabajo de Digestivo y Hepatología de la Semfyc

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J. L. G. / N. S. M.
La esteatosis hepática metabólica ha adquirido una mayor relevancia en atención primaria, donde los profesionales sanitarios tienen un papel clave en el diagnóstico precoz, el control y el seguimiento de pacientes cuya progresión, de no controlarse su enfermedad, avanza hacia la fibrosis hepática. La Dra. Mª Rosario Hernandez Ibáñez, médico de familia, Doctora en Medicina, profesora asociada de Universidad de Barcelona (UB) e integrante del grupo de trabajo de Digestivo y Hepatología de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc), que ofrecerá una actividad online como parte del APDay 2025, analiza los principales aspectos que rodean a esta patología.

¿Qué ha motivado el cambio de definición de la esteatosis hepática metabólica? ¿Qué importancia tienen la resistencia a la insulina y la disfunción metabólica en el curso de la misma?
El cambio de definición de MASLD (esteatosis más ≥ 1 factor de riesgo cardiometabólico) está motivado, al menos en parte, por la necesidad de un diagnóstico ‘positivo’ en lugar de uno ‘negativo’, es decir, por la exclusión del consumo excesivo de alcohol.

El cambio en la definición también ayuda a generar conciencia sobre el papel fundamental de la resistencia a la insulina en la fisiopatología de la disfunción metabólica y la enfermedad hepática. Esto es importante porque la mortalidad relacionada con el hígado en la enfermedad por hígado graso parece estar estrechamente relacionada con la resistencia a la insulina.

Según las últimas actualizaciones, ¿cuál es el espectro de factores de riesgo de la esteatosis hepática metabólica?
Actualmente se recomienda la detección de esteatosis hepática metabólica en personas que presenten una alteración aunque sea leve en la bioquímica hepática, de forma crónica (más de 6 meses) o en personas con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 2, sobrepeso u obesidad o síndrome metabólico.

“El control metabólico debe ser anual e individualizado según las características de los pacientes”

En cuanto a los nuevos criterios en esta patología, ¿Qué se debe tener en cuenta para realizar un diagnóstico y establecer el grado de riesgo de fibrosis?
Como es bien sabido, el grado de fibrosis es lo que nos marca el pronóstico de la esteatosis hepática metabólica.

¿Qué importancia tiene la detección precoz en este ámbito?
Para mejorar la detección precoz de pacientes, con un cierto grado de fibrosis significativa, se recomienda realizar el cálculo sistemático de test no invasivos de fibrosis, como el FIB-4, en poblaciones con factores de riesgo de fibrosis que son atendidos en atención primaria y si está alterado, realizaremos una elastografía de transición.

¿Cómo es el abordaje de la esteatosis hepática metabólica en la actualidad y cómo diría que ha evolucionado?
Los profesionales de la salud estamos más concienciados de la necesidad de realizar un estudio y un seguimiento posterior a los pacientes con esteatosis hepática metabólica.

Anteriormente se banalizaba un poco la presencia de esteatosis y no se le daba importancia ni se realizaba ningún seguimiento. Por suerte, este concepto está cambiando.

Más allá del tratamiento farmacológico, el seguimiento desde atención primaria es fundamental en estos pacientes. ¿A qué aspectos se debe atender durante el mismo?
La atención primaria es el lugar donde hemos de hacer el seguimiento. Deberíamos realizar un control metabólico al menos anual e individualizado, según las características de los pacientes, con una analítica sanguínea para evaluar el metabolismo hidrocarbonado y la presencia de dislipemia aterogénica, y analítica de orina para evaluar albuminuria.

“Un desafío clarísimo para el manejo de la esteatosis hepática metabólica es que los médicos de primaria pudiésemos solicitar la elastografía de transición”

También deberíamos monitorizar la tensión arterial y la obesidad mediante el cálculo del IMC y sobretodo sin olvidarnos de medir a todos los pacientes el perímetro de cintura.  Promover el abandono del tabaco y del consumo de alcohol es fundamental.  Si se trata de un paciente con bajo riesgo de fibrosis, lo reevaluaremos mediante test no invasivos cada 2-3 años y, en caso de fibrosis significativa, se recomienda seguimiento anual.

Con todo lo anterior, ¿qué desafíos diría que quedan pendientes en el manejo de la esteatosis hepática metabólica, sobre todo, teniendo en cuenta el aumento de la incidencia?
Un desafío clarísimo para el manejo de la esteatosis hepática metabólica es que los médicos de atención primaria pudiésemos solicitar la elastografía de transición que actualmente únicamente la pueden solicitar los especialistas. Además, otro reto muy importante para el buen control de esta patología sería la creación de unidades funcionales que aglutinen a los profesionales de atención primaria y hospitalaria que participan en el proceso clínico de esta enfermedad, evidentemente sin necesidad de compartir el espacio físico de consulta ni centro. Estas unidades funcionales podrían estar formadas por el médico de familia, el médico internista, el endocrinólogo y el hepatólogo.


Conforme a la política de transparencia de la semFYC, APDay cuenta con el patrocinio no condicionado de: Adamed, Astellas, Boehringer Ingelheim, Daiichi-Sankyo, Esteve, GSK, MSD, Novo Nordisk, Organon, Pfizer, Salvat y Servier

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