La vergüenza de las listas de espera, igualando por abajo

Que el problema lo tengan también los países del entorno no nos exime a nosotros que deberíamos compararnos con los mejores, no con los peores

vergüenza-listas-espera

Luis de Haro. Director general de iSanidad
Para cualquier médico o gestor las cifras de las listas de espera son una vergüenza. Ahora mismo estas listas de espera son un desafío significativo. A finales de 2024, se registraron 846.583 pacientes en lista de espera para operarse, con un tiempo medio de espera de 126 días. Además, cerca de 4 millones de personas aguardaban su primera consulta con el especialista, con una espera promedio de 105 días. Los pacientes de cirugía plástica esperan 258 días, los de neurocirugía 191 días y Angiología y Cirugía Vascular 160. Las consultas externas tampoco quedan bien con 131 días en dermatología, 129 en neurología y 119 en traumatología. Es el reflejo de una crisis muy profunda en la salud pública, marcada por inequidades en el acceso a servicios esenciales

Las cifras de las listas de espera son una vergüenza e influyen directamente en la confianza de los pacientes en los propios profesionales

Podemos compararnos por abajo y sacar pecho porque hay otros peor. Por ejemplo, en Reino Unido, los tiempos de espera para tratamientos no urgentes han alcanzado niveles récord. Son más de 7 millones de personas en lista de espera y tiempos medios de espera de alrededor de 14 semanas. En Francia, los pacientes pueden esperar entre 3 y 6 meses para una cirugía no urgente, sin embargo, en Alemania el tiempo medio de espera para una consulta con un especialista es de aproximadamente 3 semanas. Ningún extremeño estará contento con los 150 días de espera que tienen porque en Canarias tengan 160 dÍas de espera. Compararse con los peores datos es de torpes.

La vergüenza de los datos de las listas de espera son evidentes porque pueden agravar la salud, eso ya lo sabemos. Pero es que los pacientes que enfrentan largas esperas tienden a percibir el sistema de salud como ineficiente y poco fiable. Es una percepción negativa que influye directamente en la propia confianza en los profesionales. Además, las listas de espera generan una presión constante para atender a este gran número de pacientes en un tiempo limitado. Esto puede llevar al agotamiento, estrés y disminución de la calidad del servicio. Que el problema lo tengan también los demás no nos exime a nosotros.

En Alemania el tiempo medio de espera para una consulta con un especialista es de aproximadamente 3 semanas

Los datos de Proyecto Venturi son muy significativos y fáciles de leer. Si a más consultas y más operaciones aumentan las listas de espera es que hay un tapón inicial que tapa la entrada en el sistema. Indican estos datos que el sistema sanitario se encuentra saturado incluso antes de que los pacientes lleguen a ser valorados para una posible intervención quirúrgica. Por tanto, hay un freno en las primeras consultas con especialistas. Es un dato que no se puede esconder.

Las listas de espera prolongadas pueden hacer ver las desigualdades en el acceso a la atención sanitaria. Sería muy bueno que los gestores y las administraciones públicas se fijaran en estos datos. Tienen la responsabilidad de garantizar un acceso adecuado que ahora mismo no se está dando. Es una urgencia nacional porque las listas de espera son una vergüenza nacional.

Noticias complementarias

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en