Gema Maldonado Cantero
¿Cómo se puede incrementar la competitividad de España en la investigación biomédica? Es la pregunta que se ha planteado este año la XVIII Conferencia Anual de las plataformas tecnológicas de investigación biomédica que organizan las patronales de la industria de medicamentos de uso humano y de veterinaria, de biotecnología, de tecnologías sanitarias y nanomedicina, y que ha comenzado con un estado de la situación actual en el que coinciden todos sus representantes: España ocupa una buena posición en la investigación e innovación biomédica, pero hay que mantenerla y mejorar su competitividad con inversión y una legislación favorable para el sector, tanto a nivel nacional como en Europa, región que pierde posiciones en el panorama mundial en cuanto a innovación biomédica.
En este sentido, la presidenta de Farmaindustria, Fina Lladó, ha advertido de la pérdida de competitividad europea frente a otras regiones, como Asia, que ya ha adelantado a Europa en creación de principios activos (25 frente a 15) y en terapias avanzadas. Esta pérdida de posición se deja ver en los datos y en las proyecciones a 15 años.
Fina Lladó: «La falta de competitividad es palpable; en 2010 Europea representaba el 37% de la I+D mundial, en 2020 bajó al 32%. Las investigaciones proyectan que para 2030 esta cifra sea del 25% y para 2040 solo sea el 21%»
«Estamos preocupados», ha afirmado la directiva durante su intervención en el acto inaugural de la jornada, «España y Europa estamos pasando un momento crítico en el que la falta de competitividad es palpable; en 2010 Europea representaba el 37% de la I+D mundial, en 2020 bajó al 32%. Las investigaciones proyectan que para 2030 esta cifra sea del 25% y para 2040 solo sea el 21%».
En este contexto, la UE y España vive un momento de cambio regulatorio para la industria de la investigación biomédica que marcarán «cómo van a ser los próximos 20 años» en el sector. Por eso, ha afirmado que es necesario «asegurar» una legislación que promueva la protección intelectual e impulse la investigación. Y lanza un mensaje al Gobierno español: «Otros países en Europa están aplicando políticas para atraer inversión e investigación». Farmaindustria es una de las entidades que ha presentado alegaciones al anteproyecto de Ley de los Medicamentos, entre ellas, una específica para que se incluyan en su texto medidas relativas al uso de los datos en salud.
La presidenta de Farmaindustria pide «asegurar» una legislación que promueva la protección intelectual e impulse la investigación biomédica
El big data y la inteligencia artificial ha estado en boca de todos los representantes de las plataformas de investigación biomédica. Pero señalan la necesidad de asignar recursos. «Es necesario que el sistema sanitario público entienda que es necesario invertir», apuntaba Pablo Crespo, secretario general de Fenin. En este sector, el de las tecnologías sanitarias, España crece. El pasado año incrementó un 14% el registro de patentes en el país. Pero Crespo apunta a la productividad como un freno. «Para que el sistema sea sostenible tenemos que mejorar su productividad, es uno de los factores de la competitividad, una de las grandes carencias del sistema y de la economía española».
La sensación de expectación del sector ante los cambios legislativos por venir también la ha reflejado la Asociación Española de Bioempresas (AseBio). Su presidenta, Virginia Arroyo afirmaba que el sector está «expectante por ver las aplicaciones prácticas del Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias», pendiente de publicación en el Ministerio de Sanidad.
Pablo Crespo: «Para que el sistema sea sostenible tenemos que mejorar su productividad, es uno de los factores de la competitividad»
Su organización ha presentado alegaciones a la Ley de Medicamentos proponiendo medidas para que «los fondos recaudados» por los ahorros al sistema que genere la Ley en ciernes «impacten de nuevo en recursos para acelerar la innovación de las pymes españolas de biotecnología». Habla de más de 1.000 compañías, «la mayoría microempresas» para las que va a ser «muy determinante» el nuevo marco normativo y ha reivindicado la actitud de las plataformas de innovación. «Estamos siendo tremendamente propositivos», ha dicho.
Por su parte, la industria de innovación biomédica en salud animal, también ha sacado pecho de su capacidad innovadora. Según los datos facilitados por Santiago de Andrés, director general de Veterindustria, el sector mueve en torno a 2.300 millones de euros anuales, casi 900 de ellos fruto de las exportaciones. «Es una industria estratégica en nuestra sociedad», ha afirmado De Andrés, con 31 plantas de fabricación, nueve de ellas de productos inmunológicos que convierten a España en «potencial mundial de producción de vacunas de salud animal», ha dicho.
La presidenta de AseBio recalca que hay más de 1.000 compañías, «la mayoría microempresas» para las que va a ser «muy determinante» el nuevo marco normativo
En 2024, la Aemps autorizo 25 nuevos medicamentos veterinarios, el mayor número de autorizaciones en un solo año. «De ellas, dos tenían una nueva sustancia activa que no había sido autorizada previamente en una medicina veterinaria en la UE. 14 eran vacunas, incluidas siete que se habían desarrollado mediante un proceso biotecnológico», ha detallado.
La nanotecnología, representada por Josep Samitier, coordinador científico de Nanomed Spain, «se ha convertido en herramienta clave para el desarrollo de nuevas terapias avanzadas», ha reivindicado en su intervención. El directivo, además, ha recordado que España ha sido el país con más grupos financiados (19 en 13 proyectos) de la Convocatoria europea Nanotecmec de 2023 y ha destacado «el valor estratégico de la nanomedicina como palanca de innovación sanitaria».









