Redacción
En el marco de la presentación del Observatorio de Salud Bucodental elaborado por PwC para la Fundación IDIS, se celebró la mesa de debate Salud bucodental, sanidad y continuidad asistencial, donde expertos del ámbito odontológico, médico y académico reclamaron una integración real de la salud oral dentro del sistema sanitario y una apuesta decidida por la prevención como piedra angular de la salud pública.
Una de las conclusiones de la mesa moderada por Mayte Segura, directora de comunicación de la Fundación IDIS, fue la necesidad de abandonar el enfoque compartimentado entre salud bucodental y salud general. «No hay una salud bucal y otra sistémica; la boca es parte del cuerpo», reivindicó el Dr. Antonio Lalueza, especialista en medicina interna del Hospital Universitario 12 de Octubre. En concreto, habló sobre la diabetes, que afecta ya al 15% de la población española y cuya evolución está vinculada a la enfermedad periodontal. Una inflamación crónica mantenida en la boca puede dificultar el control glucémico y viceversa. Además, una salud oral deficiente también tiene implicaciones en múltiples enfermedades como la endocarditis, el alzhéimer, la artritis reumatoide o determinados tipos de cáncer.
El Dr. Juan Carlos Llodra Calvo, profesor titular de Odontología Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada, habló sobre la evidencia científica actual existente acerca de la relación bidireccional entre salud bucal y salud general. Así, explicó que diferentes revisiones sistemáticas y metaanálisis demuestran cómo bacterias periodontopatógenas pueden diseminarse por el torrente sanguíneo, generando efectos a nivel pancreático, cardiovascular y cerebral.
“No hay una salud bucal y otra sistémica; la boca es parte del cuerpo”, recordó el Dr. Antonio Lalueza
«Las asociaciones entre una mala salud oral y problemas sistémicos no tienen discusión científica. Por ejemplo, los pacientes diabéticos con enfermedad periodontal van a tener 2,6 veces más riesgo de complicaciones diabéticas. En la universidad trabajamos para intentar conocer más y mejor estas conexiones y sensibilizar a los alumnos de la relevancia de colaborar desde un punto de vista holístico porque es imprescindible«, expuso.
Prevención, abordaje integral y nuevas tecnologías
Mercedes Arnás Rodríguez, odontóloga en HM Sanchinarro, denunció la escasa percepción social de la salud oral como parte del sistema sanitario. “Muchos pacientes no consideran ir al dentista como ir al médico. Se percibe como un gasto estético o accesorio, no como salud”, explicó, relacionando parte del problema con la desconexión de la atención odontológica del Sistema Nacional de Salud.
La prevención es clave en la salud general y la salud oral. Sin embargo, en España solo el 26,7% de la población adulta conserva todas sus piezas dentales, y menos de la mitad acude regularmente al dentista. Desde la perspectiva universitaria, el profesor Llodra insistió en la urgencia de formar a los nuevos profesionales con una visión preventiva, transversal y centrada en el paciente.
Clara Esteban Escobar, directora médica de Donte Group, destacó la aplicación de nuevas tecnologías para empoderar al paciente y mejorar la detección precoz. Para ello, el grupo utiliza software de diagnóstico basado en inteligencia artificial y test de análisis bacteriológico de la boca desde 2020. “Nos ayudan a perfilar riesgos, especialmente en enfermedades periodontales, y a que el paciente entienda el impacto de sus hábitos en su salud general”.
También subrayó la importancia de un enfoque clínico integral, donde el motivo inicial de la consulta no limite el alcance del diagnóstico. “En tratamientos complejos, como la ortodoncia de larga duración o la rehabilitación implantológica, es esencial modificar hábitos de higiene y estilo de vida para asegurar el éxito terapéutico”, señaló.
Una de las propuestas durante la mesa fue establecer rotaciones odontológicas en el sistema público como vía para una integración real desde la universidad
Fragmentación, voluntad política y coordinación nacional
Uno de los principales obstáculos identificados fue la falta de continuidad asistencial y de integración entre el ámbito odontológico y el médico. Arnás expuso el caso de su consulta especializada en pacientes oncológicos en HM Sanchinarro, una iniciativa pionera que revela las carencias del sistema: “Pacientes con tratamientos inmunomoduladores o tumores llegan sin una conexión asistencial clara entre su historial hospitalario y su atención dental”.
Antonio Lalueza insistió en que la solución debe pasar por el diseño de protocolos de actuación conjuntos, la integración de la historia clínica odontológica en los sistemas generales y la creación de guías clínicas que permitan una verdadera continuidad en los casos más prevalentes.
La salud oral necesita un marco de coordinación nacional y alianzas público-privadas para alcanzar una cobertura equitativa
En el tramo final del debate, los expertos coincidieron en señalar la falta de voluntad política como el principal freno al avance de la salud bucodental en España. “No existe una estructura orgánica nacional para la salud oral, como sí la hay para otras áreas sanitarias. Tenemos 17 modelos distintos y ningún plan común, mientras que otros países de nuestro entorno ya han integrado exitosamente la asistencia odontológica pública y privada. No se puede avanzar en salud oral de espaldas al sector privado que está proporcionando la mayoría de la asistencia”.
Mercedes Arnás y Clara Esteban apostaron por aprovechar herramientas como el futuro Espacio Europeo de Datos Sanitarios y potenciar alianzas público-privadas para dar cobertura territorial y tecnológica en todo el país. Esteban recordó que España cuenta con más de 23.000 clínicas odontológicas, muchas de ellas a la vanguardia en diagnóstico y tratamiento. Finalmente, Antonio Lalueza cerró su intervención con una propuesta formativa. “Sería una gran oportunidad introducir rotaciones en odontología dentro del sistema público. En la universidad podríamos fomentar una verdadera integración desde la base”.







