La semFYC alerta: ya se diagnostican neumonías vinculadas al vapeo en adolescentes

Los datos de la encuesta de la Semana Sin Humo 2025 revelan que los menores vapean nueve veces más que la media poblacional

vapeo-semFYC

Paula Baena
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha advertido esta mañana, durante la presentación de los resultados de la encuesta de la Semana Sin Humo 2025, que los profesionales de atención primaria ya están observando en sus consultas los primeros efectos clínicos vinculados al consumo de cigarrillos electrónicos y vapeo en población adolescente. Entre ellos, destacan casos de neumonía asociados al uso habitual de vapeadores en menores, un dato especialmente preocupante dado que estos productos han sido promovidos durante años como alternativas supuestamente más seguras al tabaco convencional.

Aunque los médicos de familia insisten en que todavía no se dispone de evidencia científica concluyente sobre los efectos a largo plazo del vapeo, advierten de una tendencia que ya consideran preocupante desde el punto de vista clínico. «Estamos viendo adolescentes con síntomas respiratorios persistentes e incluso neumonías químicas que se relacionan con el uso frecuente de cigarrillos electrónicos», ha señalado la Dra. Sara Cascón Pérez-Teijón, coordinadora de la Semana Sin Humos, durante la rueda de prensa. Se trata de un patrón emergente que empieza a consolidarse como motivo de consulta en las edades más jóvenes.

La encuesta nacional difundida durante la campaña revela que el 11,1 % de los menores de entre 14 y 18 años vapea, una proporción que multiplica por nueve la prevalencia del uso de cigarrillos electrónicos respecto al conjunto de la población general (1,2 %). Este dato supone un incremento drástico respecto al año anterior, en el que ya se había registrado un 6,6 % de consumo en este mismo grupo de edad. Para la semFYC, el vapeo se está consolidando como una puerta de entrada al tabaquismo entre los más jóvenes, debido a su accesibilidad, atractivo estético, y a una falsa percepción de inocuidad.

La normativa española, sin actualizar desde hace más de una década

Uno de los principales puntos críticos señalados por la semFYC es la ausencia de una regulación específica adaptada a la nueva realidad del consumo de nicotina. La actual normativa española, enmarcada en la Ley 42/2010, no ha sido actualizada desde hace más de una década y no contempla de manera explícita los productos de nueva generación como los cigarrillos electrónicos o los dispositivos de tabaco calentado.

En este contexto, los médicos de familia han aprovechado para solicitar una revisión urgente del marco legal. «Hemos pasado de un modelo de control del tabaquismo centrado en el cigarro tradicional a un escenario donde predominan los dispositivos electrónicos, especialmente entre los jóvenes. Sin embargo, seguimos legislando con parámetros del pasado», ha advertido la Dra. Paula Chao, vicepresidenta de la semFYC. Además, alertan de que la falta de regulación favorece una alta disponibilidad, escaso control de la publicidad, y ausencia de restricciones claras en entornos frecuentados por menores.

Una amplia mayoría de la ciudadanía apoya medidas más restrictivas y se muestra receptiva a ampliar los espacios sin humo

Según los datos recogidos en la encuesta, una amplia mayoría de la ciudadanía, incluyendo no fumadores y exfumadores, apoya medidas más restrictivas y se muestra receptiva a ampliar los denominados espacios sin humo. El 74% de los encuestados se muestra favorable a prohibir fumar en terrazas de bares y restaurantes, y el 76,3 % apoya un aumento del precio del tabaco y de los productos relacionados. Pese a ello, el avance legislativo sigue siendo escaso.

Vigilancia clínica y prevención, claves desde la consulta

La semFYC insiste en la importancia del abordaje precoz desde atención primaria, tanto en términos de cribado como de prevención activa. «Hay que preguntar sobre el uso de vapeadores de forma sistemática en consulta, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes», han recomendado desde la sociedad, que también ha incidido en la necesidad de incluir estos productos en los programas de deshabituación tabáquica. Además, han resaltado la importancia de reforzar la atención, pues este tipo de consultas requieren de un tiempo que, en los centros de salud, no tienen.

Aunque todavía no existe un consenso firme sobre el perfil toxicológico completo del vapeo, las señales clínicas detectadas justifican, según los expertos, una actitud preventiva clara por parte del sistema sanitario. «Si esperamos a que haya evidencia definitiva para actuar, llegaremos tarde. En medicina de familia estamos viendo ya las consecuencias y no podemos ignorarlas», ha concluido la Dra. Cascón.

Una evolución global positiva, aunque con matices

Pese a las señales de alarma en torno al vapeo juvenil, los resultados globales de la encuesta de la Semana Sin Humo 2025 reflejan una tendencia positiva en términos generales. La prevalencia del tabaquismo ha disminuido ligeramente respecto a ediciones anteriores, y se consolida el perfil de población no fumadora, que representa ya el 52,2 % de los encuestados. También se detecta un aumento de personas exfumadoras (34,9 %), lo que sugiere un avance en la concienciación y el abandono del consumo. Desde la semFYC valoran estos datos como un logro colectivo, aunque insisten en que los nuevos productos y hábitos emergentes requieren una vigilancia activa y una respuesta adaptada desde el ámbito sanitario y legislativo.

Podcast

Podcast

Economía

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en