Redacción
En España, donde las mujeres representan más de la mitad de la población, su experiencia en el sistema sanitario sigue marcada por desafíos específicos vinculados a su rol social y familiar. Según la encuesta Las Mujeres y la Salud, promovida por Organon con la colaboración de la Universidad de Alicante, un 75% de las mujeres acude sola a sus consultas médicas, un porcentaje que alcanza el 82% en edades entre 36 y 65 años y se mantiene alto (69%) incluso en la franja de 66 a 75 años.
Esta realidad contrasta con la fuerte responsabilidad que asumen como cuidadoras: más del 40% declara tener personas a su cargo, que pueden ser menores, mayores o dependientes, lo que limita su tiempo para atender su propia salud. En el ámbito laboral, las mujeres son las principales solicitantes de excedencias por cuidado familiar, con un 89% en caso de hijos e hijas y un 75% para otros familiares, cifras que evidencian la persistente desigualdad en la distribución de las responsabilidades de cuidado.
El 58% de las encuestadas siente que los profesionales de la salud no consideran suficientemente su contexto social y familiar durante las consultas
El impacto de esta doble carga se refleja también en la relación con el sistema sanitario. Un 58% de las encuestadas siente que los profesionales de la salud no consideran suficientemente su contexto social y familiar durante las consultas. Además, un 49% percibe que, ante la misma enfermedad, no se les presta la misma atención diagnóstica y terapéutica que a los hombres. Esto manifiesta la clara necesidad de una mayor sensibilidad y adaptación del sistema a las necesidades específicas de las mujeres.
María Dolores Canela Gómez, directora médica de Organon España, señala que para avanzar en la mejora de la salud femenina es fundamental adoptar una visión más amplia que contemple tanto las características biológicas como las condiciones sociales y familiares que afectan a cada mujer.
El 50% de las mujeres suele retrasar la visita médica hasta que los síntomas son graves
Un dato preocupante es que el 50% de las mujeres suele retrasar la visita médica hasta que los síntomas son graves, una conducta influida por las múltiples responsabilidades que asumen y por la percepción de falta de apoyo en el sistema sanitario.
La conciliación laboral emerge como un factor clave para mejorar la salud percibida. En la encuesta, el 72% de las mujeres que consiguen equilibrar trabajo y responsabilidades familiares considera que su estado de salud es bueno o muy bueno, frente al 65% que no logra esa conciliación.
El Día Internacional de la Salud de las Mujeres, celebrado el 28 de mayo, invita a renovar el compromiso con una atención sanitaria más integral, que incluya mayor investigación, formación específica y colaboración multidisciplinar entre profesionales, autoridades, industria farmacéutica y la propia población femenina.
Organon incide en que atender las necesidades específicas de la salud de las mujeres no solo mejora su calidad de vida, sino que repercute positivamente en la salud colectiva, reforzando el bienestar de toda la sociedad.









