El corazón embrionario se forma a partir de dos linajes celulares independientes desde la gastrulación

Un equipo del CNIC descubre la organización temprana del corazón, con implicaciones para cardiopatías congénitas y medicina regenerativa

corazón-embrionario

Redacción
Un equipo de investigación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha publicado un estudio innovador en la revista Developmental Cell que aporta nuevos conocimientos sobre la formación del corazón en las primeras etapas del desarrollo embrionario.

El trabajo demuestra que el corazón embrionario se forma a partir de dos linajes celulares independientes que se especifican y actúan de forma sincronizada desde la fase de gastrulación, momento clave en el que el embrión comienza a organizar sus capas germinales básicas.

Hasta ahora, se creía que tanto los cardiomiocitos (las células que conforman el músculo cardíaco), como las células del endotelio endocárdico (que recubren la superficie interna del corazón), derivaban de un mismo grupo precursor. Sin embargo, esta investigación, realizada mediante cultivo artificial de embriones de ratón y técnicas avanzadas de microscopía y trazado celular, revela que ambos tipos celulares provienen de linajes multipotentes independientes dentro del mesodermo, una de las capas germinales del embrión.

La investigación demuestra que ambos tipos celulares provienen de linajes multipotentes independientes dentro del mesodermo

A pesar de originarse en diferentes regiones del mesodermo, estas poblaciones celulares migran de forma simultánea y coordinada hacia la región donde se formará el tubo cardíaco primitivo. Este hallazgo sugiere la existencia de mecanismos de organización y señalización muy precisos en etapas tempranas del desarrollo embrionario, cuando apenas existen estructuras visibles.

Los investigadores también observaron que estas células, aunque están predestinadas a formar el corazón, tienen la capacidad de contribuir al desarrollo de otros órganos, lo que refuerza su versatilidad y subraya la complejidad del desarrollo embrionario.

Según Miguel Torres, jefe del Grupo de Control Genético del Desarrollo y Regeneración de Órganos del CNIC y autor principal del estudio junto con Miquel Sendra, «permite entender mejor cómo se estructura el corazón en sus primeras fases, lo que podría ayudar a identificar el origen de algunas malformaciones cardíacas congénitas. Además, abre nuevas vías para la medicina regenerativa y la bioingeniería de tejidos».

El trabajo subraya la importancia de la investigación básica como motor del progreso científico en biomedicina

Este trabajo subraya la importancia de la investigación básica como motor del progreso científico en biomedicina. Los autores destacan la necesidad de apoyar este tipo de estudios que buscan entender procesos fundamentales sin una aplicación clínica inmediata, pero que pueden sentar las bases para futuras innovaciones terapéuticas.

El estudio fue financiado por la Fundación la Caixa, la Agencia Estatal de Investigación, la Comisión Europea, la Comunidad de Madrid y otros organismos, reflejando el interés institucional en avanzar en el conocimiento del desarrollo cardiovascular.

Este descubrimiento aporta un nuevo marco conceptual para el estudio de las cardiopatías congénitas, pues entender la organización celular del corazón en sus fases iniciales podría facilitar la identificación de alteraciones que deriven en malformaciones. Además, tiene implicaciones para la medicina regenerativa y la bioingeniería de tejidos, áreas estratégicas en la búsqueda de nuevas terapias para enfermedades cardiovasculares.

En conclusión, el hallazgo de que el corazón embrionario se forma a partir de dos linajes celulares independientes desde la gastrulación ofrece una visión renovada sobre el origen del órgano, su desarrollo y las posibles vías para su reparación o regeneración.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en