Juan Pablo Ramírez. Director de iSanidad
En los últimos meses se ha hablado en multitud de ocasiones del problema del relevo generacional en médicos y enfermeros, pero pocos lo han hecho sobre la falta de directivos sanitarios. Nos encontramos con una generación de directivos que se encuentra cerca de jubilarse y que probablemente no coincida con su sucesor el tiempo necesario para transmitir el conocimiento adquirido durante tantos años de experiencia y realizar el traspaqso de tareas. El 24 Congreso Nacional de Hospitales ha llamado la atención sobre la situación de los gestores de las organizaciones sanitarias.
Consejeros de Sanidad de comunidades autónomas, gerentes de hospitales públicos y presidentes de grandes grupos hospitalarios han iniciado la búsqueda para detectar y captar aquellos líderes que deben abordar una transformación del sistema sanitario con demasiadas aristas. Este proceso lo abarca todo hoy: desde el paso de un modelo de agudos a crónicos hasta la modernización de la infraestructuras, el impacto medioambiental o la digitalización.
La sanidad necesita líderes con visión, formación y capacidad para la transformación de un sistema que ya no admite parches
La búsqueda no está resultando sencilla. En primer lugar, estamos presenciando un choque generacional. Los valores de los directivos más jóvenes y de los mayores no necesariamente coinciden. Sus necesidades son muy diferentes. Han introducido conceptos como la conciliación familiar, el tiempo libre o el impacto de la huella de carbono en unas organizaciones poco flexibles pero que las organizaciones no terminan de asimilar en su funcionamiento.
Esta realidad cierra las puertas de la dirección a más del 70% del personal sanitario que son mujeres. El techo de cristal se encuentra más presente que nunca en el sector sanitario. Solo el 30% de los puestos directivos está ocupado a día de hoy por mujeres. Esta realidad supone una pérdida de oportunidad para el sistema. El informe de 2019 Las mujeres en la gestión empresarial: Argumentos para un cambio ponía de manifiesto que cerca de un tercio de las empresas que promovieron la diversidad de género en cargos directivos registraron un aumento de sus beneficios de entre el 5% y el 20%.
El gerente del hospital no es hoy el profesional mejor retribuido dentro de una organización sanitaria
Nos encontramos además con un problema económico. El gerente del hospital no es hoy el profesional mejor retribuido dentro de una organización sanitaria. Resulta más complicado entonces que médicos asistenciales con funciones de gestión quieran dar un paso más hacia la cúpula del hospital. A la menor retribución y la escasa flexibilidad para la conciliación se suma el hecho de cambiar la consulta o el quirófano por el despacho en unas profesiones tan vocacionales como la de médico o enfermera.
La sanidad necesita líderes con visión, formación y capacidad para transformar un sistema que ya no admite parches. Pero para atraer y retener ese talento, hacen falta cambios estructurales: condiciones laborales, igualdad real de oportunidades y una cultura organizativa que abrace los nuevos valores. El relevo generacional no puede ser solo biológico; debe ser también cultural. Si no apostamos decididamente por una nueva forma de liderar, el sistema sanitario se quedará sin quien lo guíe en un momento crítico.









