Juan León García
La última convocatoria de plazas MIR reservó 313 para Radiodiagnóstico. Apenas 41 más que hace tres años, en 2022, cuando ya los profesionales de radiología lamentaban que no son “suficientes” en España. Ante ese contexto, y el aumento de la presión asistencial, irrumpe la inteligencia artificial (IA) como solución para paliar el problema estructural. Al menos eso pretenden compañías como Incepto, nacida en 2018 en Europa y presente ya en nueve mercados, siete de ellos en la Unión Europea (UE).
Sociedades como las occidentales donde el envejecimiento poblacional determinan muchas de las pruebas diagnósticas que hacen los radiólogos. Pero no es solo la técnica de imagen, sino además la elaboración de los informes radiológicos.
Bajo esa hipótesis, Incepto desarrolló Tango, su herramienta para generar y editar estos documentos mediante reconocimiento de voz. El especialista habla a viva voz, el ordenador lo recoge y la herramienta lo transcribe. El resultado: reduce hasta un 45% el tiempo que llevaba redactar estos informes y también minimizar los errores en la transcripción. Debido a que el algoritmo que la integra está entrenado en miles de casos similares, no se trata solo de hablar y transcribir, sino que “entiende lo que dice”, apuntan desde la compañía. Cuando el radiólogo acaba, este pronuncia “tango” y se genera automáticamente un informe completo y estructurado.
Incepto ya lo utilizan alrededor de un millar de radiólogos en 350 centros en Europa, lo que equivale a más de 400.000 exámenes radiológicos al mes
Este ejemplo también se aplica a las organizaciones sanitarias en su conjunto, aunque solo se hable en este caso en radiología. Es uno de los más de 25 algoritmos con los que cuenta la plataforma tecnológica, “todos con el marcado CE”, apunta Alfonso Martínez, director general de Incepto para Iberia y Latinoamérica.
Martínez comparte espacio en la Casa Puentia (Madrid) durante un desayuno informativo con varios medios de comunicación, entre ellos iSanidad, para desgranar mediante una actividad práctica cómo funciona la IA que han desarrollado. Todos, detalla, “trabajan en la nube y los datos que se suben están anonimizados”. Incepto ya lo utilizan alrededor de un millar de radiólogos en 350 centros en Europa, lo que equivale a más de 400.000 exámenes radiológicos al mes. Acotado a España, esta plataforma ya está presente en la sanidad privada (HM Hospitales, VIVO diagnóstico, Clínica Cemtro, Fundació Sanitaria Mollet y Clínicas IMQ) y, próximamente, lo estará en algún centro público, adelanta sin poder dar más detalle de momento.
Es un aspecto sobre el que Martínez pone la voz de alerta: “Menos del 5% de los hospitales en España tienen algoritmos instalados”, asegura. En paralelo, avanza que trabajan en nuevas soluciones para otras problemáticas sanitarias, como es el ictus. De ahí que se esté testando uno específico, ‘Stroke Viewer’, con la idea de ser usado en el diagnóstico móvil y que anticiparía la aparición de esta patología vascular.
Keros, Arva, Paros, Transpara y… Aidence
Detrás de cada uno de esos nombres hay un algoritmo concreto. Cada uno, entrenado para detectar lesiones en articulaciones como la rodilla (Keros); problemas en la aorta (Arva); neoplasias en la próstata (Paros), la mama (Transpara) y el pulmón (Aidence). En este último caso, Aidence es la herramienta utilizada en el National Health System (NHS) británico para realizar los cribados del cáncer de pulmón.

Pero, durante la demostración realizada, los periodistas pudieron comprobar la interfaz de otros como Arva. En base a casos clínicos de hace años, el algoritmo ya entrenado determina en una línea cronológica el momento de la resonancia magnética o el TAC donde detecta la lesión en la aorta. Mide probabilidades en base al análisis de los tres cortes que realiza la resonancia y, si procede, compara la evolución del daño en esta arteria.
Incepto avanza el lanzamiento de Stroke Viewer con la idea de ser usado en el diagnóstico móvil del ictus y que anticiparía la aparición de esta patología vascular
Es una dinámica similar a la que también se da en Paros y Transpara, donde la herramienta se integra en los equipos radiológicos y de esta forma realiza su diagnóstico, tal y como demuestra Miguel Ángel Rodríguez, especialista en aplicaciones clínicas, que acompañó a Martínez durante el acto.

No obstante, ambos coinciden: los resultados que arroja el algoritmo no son infalibles y requieren de una supervisión humana para confirmarlos o refutarlos, afirmación que subrayan varias veces. Si bien los resultados son patentes, como demuestra que en el caso del cribado de cáncer de mama apoyado por IA ha permitido detectar un 20% más de neoplasias y reducir la carga de trabajo en un 44%, según Martínez.
Respecto a Keros, una solución clave para el deporte de élite (pero no solo), permite analizar imágenes de resonancia magnética de rodilla y detectar lesiones en esta articulación. Lo saben bien, por ejemplo, en la Clínica Cemtro, donde ya usan este algoritmo con sus pacientes, entre ellos deportistas de alto nivel.










