Jorge Pastor Arrizabalo/Nieves Sebastián Mongares
El Hospital Niño Jesús de Madrid está liderando un innovador ensayo clínico para niños con meduloblastoma. Cada año se diagnostican aproximadamente unos 250 casos de tumores cerebrales infantiles, siendo el meduloblastoma el tumor maligno más frecuente y que, además, se caracteriza por una gran agresividad. Además, más del 40% de estos pacientes sufren recaídas, las cuales suelen estar asociadas a un mal pronóstico y una baja probabilidad de curación.
Por ello, el ensayo en el que está trabajando el Hospital Niño Jesús, que como ha recordado la Dra. Esther Aleo, directora médica del centro, “es uno de los que acumula más experiencia en este campo” es de gran importancia para estos pacientes. Cabe destacar que este proyecto cuenta con la financiación de la Fundación Cris Contra el Cáncer y es que, como ha expuesto Lola Manterola, cofundadora y presidenta de la entidad, “este cáncer infantil, a pesar de ser muy frecuente, se sigue considerando una enfermedad rara y se le dedican pocos recursos”.
El Dr. Álvaro Lassaletta, jefe de la Unidad de Neurooncología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, es además el investigador principal de este ensayo. En este, se está testando la eficacia y seguridad de Alocelyvir, que combina las células mesenquimales de pacientes sanos con un virus oncolítico, concretamente un adenovirus modificado. De esta manera, las células mesenquimales sirven de ‘vehículo’ para que el virus oncolítico llegue hasta el cerebro atacando selectivamente a las células tumorales; además, estos virus también estimulan al sistema inmunitario para que luche contra las células malignas.
Las células mesenquimales sirven de ‘vehículo’ para que el virus oncolítico llegue hasta el cerebro atacando selectivamente a las células tumorales
El Dr. Lassaletta ha planteado que al inicio de este ensayo “la pregunta era saber cómo llegar a células tumorales gracias a las células mesenquimales extraídas de la médula ósea”. Este tipo de estrategia se lleva testando varios años en diferentes patologías y esto fue lo que motivó iniciar este ensayo, primero probando la seguridad y posteriormente la eficacia.
“Al principio de comenzar el ensayo, tras las infusiones, en las resonancias magnéticas que realizamos a los pacientes veíamos lo que parecía una progresión; pero nos llamó la atención que tras identificar esa progresión, tras el ensayo clínico que recibían otros tratamientos con fines no curativos, aumentaba la supervivencia”, ha explicado el investigador. “Eso nos hizo pensar que lo que veíamos en las resonancias magnéticas no era una progresión, sino una inflamación”, ha detallado el Dr. Lassaletta.
Además, como ha agregado el neurooncólogo, “hemos visto que el virus tiene una respuesta prolongada” por lo que ha agregado que “se está trabajando el estudio en pacientes con diferentes tumores cerebrales para corroborar la efectividad de estos tratamientos”.
Al finalizar los ensayos, las pruebas de imagen mostraban lo que parecía una progresión de la enfermedad; no obstante, a posteriori se vio que se trataba de inflamación y que el tratamiento otorgaba respuesta
Esta investigación se ha llevado a cabo gracias también a la trayectoria y experiencia de la Unidad de Terapias Avanzadas del Hospital Niño Jesús. En palabras del Dr. Manuel Ramírez, jefe de esta unidad, “hace 20 años, cuando el Dr. Lassaletta era residente, el primer paciente recibió Celyvir y hemos ido recibiendo ayudas para seguir avanzando”. Asimismo, ha destacado que “el Dr. Lassaletta ya tiene la cabeza en el siguiente ensayo clínico, porque se trata de ir progresando en el manejo de diferentes patologías”.
Cabe destacar que el tratamiento que se está testando en la actualidad, Alocelyivir, es una versión del que se probó en primera instancia, Celyvir. Como ha precisado el Dr. Lassaletta, en Alocelyvir se usan las células mesenquimales de pacientes sanos, a diferencia de Celyvir que empleaba las del propio paciente. Esta ‘evolución’ se realizó al ver que con Celyvir los pacientes tenían que esperar dos meses a recibir el tratamiento desde la extracción de las células hasta su modificación y posterior infusión y que, además, al proceder de pacientes usualmente muy tratados, perdían calidad; así, extrayéndolas de pacientes sanos, mejoran tanto los tiempos como la calidad.
Más recursos para investigación en cáncer infantil
Este ensayo ha sido posible gracias a la financiación de la Fundación CRIS Contra el Cáncer. Como ha explicado Sonia González, madre de Noel, un paciente que falleció por meduloblastoma, fue ella la que comenzó una iniciativa de recaudación de fondos en Betanzos (Galicia) para la investigación en cáncer infantil.
En un fin de semana, llegaron a recaudar 10.000€. Posteriormente, se propusieron alcanzar los 330.000€. Alcanzada la mitad de la cifra, conocieron del proyecto a través del doctor Álvaro Lassaletta decidieron destinar el dinero a ello.
Pero, como ha comentado Lassaletta, siguen buscando más financiación para continuar con los ensayos en la siguiente fase y poder asumir los elevados costes. Una idea que Lola, la madre de Samuel, paciente del ensayo clínico, también ha aportado: “Necesitamos recursos económicos y financieros porque se precisa mucha investigación”.









