Juan León García
Gabriela Vázquez Vegas (Fotos)
La protocolización del circuito de un paciente oncológico, hematológico o respiratorio tiene, en sus primeros compases, un punto clave: recabar la información y establecer un correcto calendario vacunal. A ser posible, previo a la administración de determinados tratamientos inmunosupresores, como la quimioterapia. Pero la realidad en los hospitales, a día de hoy, parece bien distinta.
“Creo que, si hubiera más recursos para que los compañeros de Medicina Preventiva pudieran ayudarnos a esto, sería mucho mejor. Tendríamos una mayor recogida de información y, así, se podría acortar el circuito de los pacientes”, plantea la Dra. Gema Bonilla, de la Sociedad Española de Reumatología (SER) y perteneciente al Servicio de Reumatología-Medicina Interna del Hospital Universitario La Paz (Madrid), durante una mesa de expertos organizada por iSanidad en el contexto de la campaña por los 50 años del calendario vacunal en España que cuenta con el apoyo de GSK y Sanofi. Pero en la actualidad, los preventivistas “no pueden asumir” todos los pacientes que se les deriva no solo de reumatología, sino de los distintos servicios de un hospital de gran tamaño como el madrileño.
El vocal de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y jefe del Servicio de Hematología del Hospital General de Valencia, el Dr. Carlos Solano, pone de relieve que se debería avanzar hacia un sistema de interconsulta “absolutamente automático”, con una participación preeminente de preventiva que inicie el proceso. En su caso, cuenta, ya pasa así en los casos de “trasplantes, donde se les da de alta y salen con una cita” para vacunarlos, ya sea en el propio servicio o en los centros comarcales donde viven sus pacientes.

Dra. María Madariaga (SED): “Para mí, en saber cómo coordinar la vacunación adulta entre hospitalaria y primaria está el principal obstáculo, porque sabemos los males que afectan a la atención primaria”
“Si no acuden ese día, puede retrasarse una vacunación que cuanto más precoz, más efectiva”, advierte. De lo contrario, añade la Dra. Bonilla, el retraso en su visita a preventiva para que lo valoren y luego empiecen el calendario, puede ser de entre dos y tres meses. Y coincide con el Dr. Solano en que, por ejemplo, en pacientes reumatológicos que reciben inhibidores de JAK el proceso está “muy protocolizado”, con una indicación de vacuna del herpes zóster. Mientras que el resto se suele gestionar con atención primaria.
Por parte de oncología, la Dra. Isabel Echavarría, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y oncóloga en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid), reconoce “problemas en la coordinación” con preventiva y, precisamente, en esa vacunación previa “al inicio de los tratamientos oncológicos”.

Dra. Gema Bonilla (SER): “Creo que, si hubiera más recursos para que los compañeros de Medicina Preventiva pudieran ayudarnos a esto, la cobertura vacunal sería mucho mejor”
Sin embargo, reconoce que es “complicado” incluir en la primera consulta todas las variables que desearían, entre ellas el calendario vacunal. “Hablar de diagnóstico, pronóstico, tratamiento y acordarte también, e insistir, en la necesidad de que se vacunen antes de comenzar quimioterapia o el tratamiento que sea. Pero es algo a lo que cada vez le damos mayor importancia, aunque creo que todavía queda”, reflexiona.
Aunque también es necesaria la autocrítica: “Te das cuenta de que la concienciación de la importancia de la vacunación tiene que venir por nosotros”, opina el Dr. Luis Cabeza, presidente de la Sociedad de Medicina Interna Madrid-Castilla-La Mancha (Somimaca). Así, pone como ejemplo que “llegar al 60%” de sanitarios vacunados en la Comunidad de Madrid ya se considera “un éxito”. A su juicio, los médicos son totalmente conscientes de la importancia de que el paciente cumpla con su calendario vacunal, pero no así en el propio colectivo. Por este motivo propone insistir en la sensibilización y el mensaje de que la vacunación “es tremendamente relevante”.

Dr. Carlos Solano (SEHH): “Si el paciente no acude ese día, puede retrasarse una vacunación que cuanto más precoz sea, más efectiva”
El consenso de que hace falta normalizar e integrar a los servicios de medicina preventiva en la práctica clínica del resto del hospital para reducir el tiempo de vacunación es total. Así como el de que los pediatras han sabido interiorizar ese calendario vacunal en sus pacientes: “Probablemente ahí es donde tenemos que mirar los demás qué no estamos haciendo”, apunta el Dr. Alberto García Ortega, de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), y neumólogo en el Hospital Dr. Peset (Valencia).

Dr. Alberto García Ortega (Separ): “Probablemente en ver cómo coordinan el calendario vacunal los pediatras es donde tenemos que mirar los demás qué no estamos haciendo”
Asimismo, retoma la idea lanzada por el Dr. Cabeza: “Probablemente tenemos que seguir reforzando la concienciación, que es algo heterogénea dentro de las especialidades”, señala el Dr. García. Detrás de ello subyace, entre otras, la problemática “sobrecarga asistencial” que viven los profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS), y que en ocasiones “limita las oportunidades de prescribir vacunaciones, sobre todo para los colectivos más vulnerables”.
Una de las posibles soluciones, cree, estaría en potenciar las historias clínicas electrónicas, para que por ejemplo puedan emitir alarmas respecto a si un paciente está inmunizado de determinadas patologías.

Dr. Luis Cabeza (Somimaca): “Probablemente tenemos que seguir reforzando la concienciación, que es algo heterogénea dentro de las especialidades”
Todo ello sin olvidar a atención primaria, recuerda la Dra. María Madariaga, presidenta de la Sociedad Española de Dolor (SED). “Sabemos que los servicios de preventiva tienen una limitación estructural, y tenemos a muchos pacientes en un estado que obliga a que estén protegidos en estos servicios”, observa. En otros casos, se debería poner sobre la mesa cómo se coordina la vacunación adulta “entre hospitalaria y primaria”.
“Yo creo que ahí está, para mí, el principal obstáculo porque es lo más complicado. Porque sabemos los males que afectan a primaria, lo difícil que está la situación”, en referencia a la presión asistencial que sufre en los últimos años. No obstante, esto ayudaría a que se alcancen “las tasas de vacunación en población potencialmente inmunosuprimida o con un riesgo potencialmente mayor de inmunosupresión” que ahora no llegan a los niveles óptimos.

Dra. Isabel Echavarría (SEOM): “Aunque el calendario vacunal es algo a lo que cada vez le damos mayor importancia, creo que todavía queda camino por recorrer”
En paralelo, los ponentes debatieron también sobre cómo la formación podría contribuir a llegar a los objetivos deseados. Todas las sociedades científicas reunidas comparten que a través de las guías clínicas, las infografías y determinadas iniciativas de formación a residentes buscan concienciar, entre otros aspectos, en tener presente siempre el calendario vacunal de sus pacientes.
El Dr. Luis Cabeza ve la parte de los médicos jóvenes como “la gota malaya”, ya que el resultado no se verá “de un día a otro, sino que va a ir calando”. De ahí que apueste por una formación continuada y sostenida a lo largo de la carrera profesional de cualquier médico.
Las sociedades científicas coinciden en que la formación a través de talleres, infografías o dedicando mesas específicas en sus congresos son elementos clave para sensibilizar a sus profesionales en vacunación
Aunque “formación hay y llega a los compañeros”, cree la Dra. Gema Bonilla, el problema que detecta es que esta va a distintas velocidades según el servicio. Por parte de SEOM, la Dra. Isabel Echavarría enfatiza cómo refuerzan la formación mediante distintas iniciativas, entre otras también mesas específicas de profilaxis e infección. “Con todo ello, se va haciendo hincapié para recordar el calendario vacunal”, completa.
Por parte de la SEHH, el Dr. Carlos Solano explica que en todos sus congresos siempre se destina una parte dedicada a la vacunación, además de a formar en otros ámbitos a sus especialistas. En línea con lo que también hace Separ. El Dr. Alberto García Ortega matiza que, además, estas mesas las planifican en un “horario transversal” para aglutinar a la mayoría de profesionales que puedan. Y apunta a la formación pregrado como un nicho donde se debería potenciar el apartado de la inmunización: “Es baja, y otro punto a tener en cuenta, aunque nosotros como sociedades tenemos menos que aportar aquí”, concluye.










