Redacción
Un estudio liderado por el Imperial College London y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical ha estimado que el número de muertes relacionadas con el calor aumentó un 65% durante la ola de temperaturas extremas que afectó a Europa entre el 23 de junio y el 2 de julio de 2024. Según el análisis, la cifra de fallecimientos en doce ciudades europeas pasó de unas 800 a más de 2.300 como consecuencia directa del impacto del cambio climático.
La investigación, considerada el primer estudio rápido en estimar el exceso de mortalidad atribuible al calentamiento global en tiempo real, identificó un incremento térmico de hasta 4 °C en zonas urbanas debido al uso de combustibles fósiles. Este aumento se tradujo en un fuerte impacto sobre la salud pública, especialmente en personas mayores y pacientes vulnerables.
En España se registraron 394 muertes atribuibles al calor: 286 en Barcelona y 108 en Madrid
En el caso de España, se registraron 286 muertes atribuibles al calor en Barcelona y 108 en Madrid. Otras cifras destacadas incluyen 1.712 fallecimientos en Londres, 317 en Milán, 235 en París y 164 en Roma.
«Las personas de 65 años o más representaron el 88 % de las muertes, lo que destaca cómo aquellos con problemas de salud subyacentes corren mayor riesgo de muerte prematura en las olas de calor», señala el estudio. Además, los autores advierten que este episodio ha causado más muertes que otros desastres recientes, como las inundaciones de Valencia de 2024 (224 víctimas) o las de Alemania y Bélgica en 2021 (243 víctimas).
Greenpeace exige responsabilidades
A raíz del informe, Greenpeace ha exigido responsabilidades a la industria fósil. Pedro Zorrilla, coordinador de la campaña de cambio climático de la organización, ha declarado que «es justo que las empresas de combustibles fósiles paguen por el cambio climático que están provocando».
«Para que las ciudades europeas se conviertan en espacios seguros, sobre todo para quienes viven situaciones de más vulnerabilidad, es urgente que las empresas contaminantes como Repsol se enfrenten a multas e impuestos para pagar los crecientes costes climáticos y sanitarios», añadió.
Crecen las demandas de protección frente al calor extremo en el ámbito laboral
La evidencia científica sobre el impacto del calor extremo encuentra ya un eco social. Una petición ciudadana iniciada por una trabajadora de limpieza urbana en Terrassa ha recogido más de 36.000 firmas en menos de 24 horas para exigir al Gobierno medidas concretas que protejan a los trabajadores al aire libre frente a los golpes de calor. «Barro a las 16:00 de la tarde, a más de 35 grados y al sol. Luego vienen las tragedias y nos preguntamos por qué», denuncia Elvira Gómez, promotora de la campaña, según recoge Europa Press.
Las muertes ya registradas este verano, como la de un hombre de 53 años en Alicante (tercer fallecido confirmado en la Comunidad Valenciana por golpe de calor), refuerzan la urgencia de revisar los protocolos de prevención, vigilancia y regulación ante temperaturas extremas. Las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de extremar la precaución, especialmente en personas vulnerables o expuestas por motivos laborales.










