Redacción
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) ha sido incorporada por primera vez a la Agenda Global de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras la aprobación de una resolución histórica durante la 78ª Asamblea Mundial de la Salud. Esta decisión supone el reconocimiento internacional de la ERC como una amenaza creciente de salud pública, así como de la carga sanitaria, económica y social que representa en todos los países.
A escala nacional, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha aprobado el Documento de Desarrollo 2025–2028 para el Abordaje de la Cronicidad, en el que se reconoce la ERC como un problema de salud prioritario y prevalente. La Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), que ha participado activamente en este proceso, valora muy positivamente la medida. Los Dres. Emilio Sánchez y María Jesús Puchades, presidente y secretaria, han representado a la sociedad científica en las reuniones mantenidas con el Ministerio de Sanidad.
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha aprobado el Documento de Desarrollo 2025–2028 para el Abordaje de la Cronicidad
Desde la S.E.N. destacan que este reconocimiento refuerza la necesidad de mejorar la prevención, la detección precoz y el tratamiento temprano de la enfermedad, especialmente en fases iniciales, donde aún es posible revertir o frenar el daño renal. Además, subrayan la importancia de integrar este abordaje con atención primaria y otras especialidades que tratan patologías crónicas relacionadas, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y la obesidad.
Una detección precoz puede retrasar hasta 20 años la necesidad de Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS). Tal como indica la Dra. Puchades, esta evaluación puede realizarse de forma sencilla y accesible mediante una analítica de sangre y orina, que permita medir el filtrado glomerular (creatinina) y la albúmina. Está especialmente indicada en pacientes con factores de riesgo como hipertensión, diabetes mellitus, obesidad, antecedentes cardiovasculares o familiares de ERC, así como en personas mayores de 65 años.
En la actualidad, más de 67.000 personas reciben TRS en España. Cada año, se incorporan alrededor de 7.000 nuevos pacientes a estos tratamientos, y un 25% de ellos lo hacen por complicaciones derivadas de la diabetes. Estos datos reflejan una clara necesidad de fortalecer tanto la prevención primaria como la secundaria: promoción de estilos de vida saludables, control del tabaquismo y la obesidad, y establecimiento de programas de cribado.
Una detección precoz puede retrasar hasta 20 años la necesidad de Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS)
Además, uno de los objetivos clave es estimular la diálisis domiciliaria, por los beneficios que aporta en términos de autonomía, calidad de vida y sostenibilidad del sistema. La S.E.N. también valora positivamente que el documento aprobado impulse la continuidad asistencial, la coordinación entre niveles y el protagonismo de pacientes y cuidadores, como parte de un modelo integral de atención a la cronicidad.
«La enfermedad renal es una enfermedad silente, que da la cara en muchas ocasiones en estadios avanzados, cuando ya se necesita prácticamente un Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) que reemplace la función renal, pero tenemos muy claros los grupos de riesgo y está en nuestras manos actuar sobre ellos», explica el presidente de la S.E.N., el Dr. Emilio Sánchez.










