Redacción
El pasado mes de junio ha marcado récords de altas temperaturas y sus efectos se han visto reflejados en el análisis del sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III, que atribuye 1.180 muertes a las olas de calor en el periodo comprendido entre el 16 de mayo y el 13 de julio. Una cifra que supone un aumento de más del 1.000% respecto al mismo periodo de 2024, en el que se registraron 114 muertes. Hasta 10 de los fallecimientos de este año se atribuyen a golpes de calor. Solo en la primera semana de julio, los fallecimientos atribuibles al calor aumentaron un 47% respecto al dato total del mes de junio, «lo que revela una tendencia ascendente en los impactos sobre la salud», advierte el Ministerio de Sanidad.
En el mismo periodo de 2024 se contabilizaban 114 muertes atribuibles al calor, este año son 1.180
Más del 95% de las personas que murieron por altas temperaturas tenía más de 65 años. Cinco de los 10 casos atribuidos a golpes de calor corresponden a personas mayores de 65 años, cuatro se sitúan en el rango de edad entre los 52 y los 62 años, y uno del que se desconocen los datos. Del total de fallecidos casi el 60% eran mujeres. Una mayor presencia de mujeres en las edades más avanzadas y factores fisiológicos que inciden en una mayor vulnerabilidad a los efectos del calor, son las razones que explican para Sanidad que haya más mujeres fallecidas por olas de calor.
Galicia, La Rioja, Asturias y Cantabria registran más fallecimientos atribuibles a esta causa. Son comunidades que históricamente han experimentado veranos de temperaturas moderadas que están viendo cómo también sufren episodios de altas temperaturas. Sanidad considera que una concentración mayor de fallecidos en estas regiones puede deberse a una menor adaptación estructural y social frente a episodios de calor extremo.
Diez de las muertes contabilizadas se atribuyen a golpes de calor
Son datos compartidos en el Observatorio de Salud y Cambio Climático (OSCC), que ha celebrado una reunión de seguimiento para valorar la evolución de las temperaturas extremas y su impacto en la salud de la población durante las últimas semanas. En el encuentro también se han compartido datos procedentes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), y del propio Ministerio de Sanidad correspondientes al periodo comprendido entre el 16 de mayo y el 13 de julio de 2025.
Los datos analizados muestran un episodio térmico de intensidad excepcional, caracterizado por un «aumento sin precedentes» en las temperaturas medias. Según los registros de la Aemet, el mes de junio de 2025 ha alcanzado una temperatura media mensual de 23,6ºC, superando en 0,8ºC el anterior máximo histórico registrado en junio de 2017. Esta cifra también excede en 3,5ºC la media del periodo climático 1991-2020. Además, las previsiones meteorológicas apuntan a que el mes de julio continuará con temperaturas por encima de la media histórica en la totalidad del territorio nacional, con una probabilidad estimada superior al 70%.
Entre el 16 de mayo y el 13 de julio de 2025 se han registrado 76 activaciones del nivel rojo por calor extremo, mientras que en el mismo intervalo de 2024 no se produjo ninguna
Respecto al periodo analizado, se han registrado 76 niveles de riesgo rojo por calor extremo en distintas zonas del país, el nivel más alto dentro del sistema de vigilancia meteorológica por temperaturas. Esta cifra contrasta con los datos del mismo periodo de 2024, cuando no se activó ningún nivel rojo, lo que refleja un cambio sustancial en la severidad de las condiciones climáticas observadas este año.








