Luis de Haro. Director general de iSanidad
Francia ha anunciado un plan de ajuste fiscal sin precedentes. El objetivo: reducir su déficit público que ya supera el 114% del PIB. Los recortes incluyen 5.000 millones de euros en la sanidad francesa en 2026. España, con una deuda del 103% del PIB, no puede permitirse ignorar esta señal de alarma.
El plan de ajuste anunciado incluye 5.000 millones de euros para la sanidad francesa en 2026
En Francia se va a duplicar el copago farmacéutico, congelar salarios de médicos y resto de profesionales y no reponer dos de cada tres vacantes. Además, se reutilizará material médico y se limitarán los reembolsos de medicamentos. Todos son recortes que afectarán directamente a la calidad asistencial. España aún está a tiempo de evitar este escenario. Aunque su déficit es tres veces menor que el francés, la deuda pública sigue siendo elevada. Si no se toman medidas preventivas, el margen de maniobra se reducirá drásticamente en los próximos años. El caso francés demuestra que el crecimiento económico por sí solo no basta. Francia mantuvo durante años un gasto público elevado, especialmente en pensiones y sanidad. Ahora, el coste de su deuda amenaza con convertirse en la mayor partida del presupuesto estatal.
España tiene que aprender que Francia mantuvo durante años un gasto público elevado, especialmente en pensiones y sanidad
La sanidad es un pilar del Estado del Bienestar, pero para que sea sostenible, necesita planificación a largo plazo. España debe anticiparse y diseñar un plan que garantice la calidad del sistema sin comprometer su viabilidad financiera. Esperar hasta que la situación se deteriore más solo llevará a medidas más duras y menos populares.
Además, es fundamental proteger al personal sanitario. Congelar salarios y aumentar la carga de trabajo, como hará la sanidad francesa, solo agrava la fuga de talento. España debe cuidar a sus profesionales si quiere mantener un sistema fuerte y resiliente. Los recortes en la sanidad francesa son una advertencia clara. España no puede mirar hacia otro lado. Es el momento de actuar con responsabilidad, aprender de los errores ajenos y construir un modelo sanitario sostenible, eficiente y justo.









