Cuando la cooperación cruza fronteras: Meiji y la Fundación Sarabastall recorren 9.000 kilómetros para mejorar la salud articular en Hushé

En la aldea pakistaní hay una alta prevalencia de habitantes con artrosis; a través de la donación de un fármaco contra esta patología, se pretende mejorar la salud de los habitantes de la zona

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Nieves Sebastián Mongares
En Pakistán existe una aldea llamada Hushé ubicada en el entorno del Himalaya. Tiene la peculiaridad de que entre sus habitantes hay una alta prevalencia de artrosis debido al trabajo de porteadores que realizan los hombres y a que las mujeres tienen que recorrer largas distancias en terrenos escarpados para trabajar en la agricultura y ganadería. Ante este contexto, la Dra. Paula Peña Calvo, anestesióloga y miembro de la Fundación Sarabastall, y con el objetivo de mejorar la salud articular en Hushé, se puso en contacto con Meiji Pharma Spain para proponerles que donaran un fármaco que combate la artrosis, como es Adant Plus.

La Dra. Peña explica cómo llegó la fundación a esta área del norte de Pakistán. “Llegamos al Valle de Hushé seducidos por la propuesta de Sebastián Álvaro, creador de ‘Al Filo de lo Imposible’, e inspirada en la figura de Abdul Karim, el mejor porteador de altura de la zona”, indica la Dra. Peña. La entidad conoció a Sebastián Álvaro en una conferencia y a partir de ese encuentro se inició la acción. Según la Dra. Peña, Hushé es “un lugar agreste y salvaje, donde todo es grande, pero en el que la vida es dura y exigente”.

Dra. Paula Peña: “El proyecto de cooperación no se desarrolla solamente en la aldea de Hushé, sino que se destina a todas las localidades del valle, llegando a beneficiar a unas 5.000 personas”

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Por ello, la fundación puso en marcha el Proyecto Hushé en 2002, con el objetivo de mejorar la vida de las personas a través de cuatro pilares básicos como son la educación, la sanidad, la agricultura y la sostenibilidad, aprovechando los recursos naturales de la propia aldea y siempre respetando la cultura del lugar y sus tradiciones. Además, la anestesióloga precisa que “el proyecto de cooperación no se desarrolla solamente en la aldea de Hushé, sino que se destina a todas las localidades del valle, llegando a beneficiar a unas 5.000 personas”.

Impacto sanitario del proyecto

Aunque el proyecto comprende varios pilares, en el sanitario se han llevado a cabo varias acciones. Estas incluyen la formación de los sanitarios que atienden los dispensarios médicos, programas de remodelación y mejora del espacio físico, talleres dirigidos a mujeres y niños para mejorar hábitos de higiene, salud y nutrición o formación y equipamiento para que los porteadores puedan realizar su trabajo en mejores condiciones y eviten problemas de salud.

“Pakistán no tiene un sistema sanitario público. Además, Hushé se encuentra a seis horas en jeep de un hospital y a cuatro de un consultorio atendido por médico”

“El papel de la fundación en el ámbito sanitario ha sido fundamental. No podemos olvidar que Pakistán no tiene un sistema sanitario público, allí la atención y los tratamientos siempre son costeados por el paciente”, recuerda la Dra. Peña. Y es que, a la falta de recursos se suman las dificultades de acceso a la zona. En concreto, subraya la Dra. Peña, “Hushé está a seis horas en jeep de un hospital y a cuatro de un consultorio atendido por médico, por lo que solamente se acude en casos de extrema gravedad”.

Durante el tiempo que pasan los equipos sanitarios allí, “realizan numerosas visitas a pacientes que acuden de todo el valle y al mismo tiempo continúan con la formación de los agentes sanitarios locales, para garantizar una mínima asistencia durante todo el año”. “El valle es un lugar aislado entre montañas, de difícil acceso y donde se realiza una medicina rural, con pocos medios; se cuenta con material que conseguimos de donaciones, otro que se adquiere una vez allí y al menos un ecógrafo cedido por una casa comercial”, incide la doctora.

La necesidad urgente de abordar la artrosis

Por todo ello, la fundación se puso en contacto con Meiji para proponerles que donase su fármaco Adant Plus. “La principal motivación viene de la propia experiencia en la atención primaria que nos permitió conocer las dolencias y enfermedades de mayor prevalencia en la zona”, apunta la Dra. Peña. Aquí, añade, “a lo largo de los años en los consultorios hemos observado que hay muchas personas con problemas musculares, dolencias de espalda, artrosis… motivado por su trabajo como porteadores y la dureza del clima en invierno, rodeados de nieve durante varios meses”.

Algunos de los facultativos que participan en el proyecto han utilizado Adant One y Adant Plus en España y con el conocimiento de las dolencias en el valle de Hushé vieron estos dos fármacos como una buena opción de tratamiento

La Dra. Peña realizó esta solicitud a Meiji por varios motivos: Adant Plus es un ácido hialurónico intraarticular, indicado para reducir el dolor y la falta de movilidad debidos a cambios degenerativos y traumáticos de la articulación de la rodilla y otras articulaciones sinoviales asociados a artrosis, siendo la única opción comercializada cuyos efectos han mostrado una eficacia de más de 12 meses. Pero, además, puede conservarse a temperatura ambiente, característica esencial para que el fármaco pueda transportarse hasta Hushé sin sufrir alteraciones.

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Por su parte, Roberto García Navalmoral, CEO de Meiji Pharma Spain, expresa que lo que les motivó a colaborar fue la enorme contribución que realizan desde la Fundación Sarabastall para mejorar la sanidad en la zona. “Nos impresionó la forma de comenzar con este tipo de proyectos de ayuda humanitaria y lo que han ido consiguiendo a lo largo de los más de veinte años de proyectos de colaboración en el área”, manifiesta. Escuchar sus experiencias nos transporta a una realidad muy diferente a la que estamos acostumbrados. Sus inigualables vivencias nos hacen reflexionar sobre los obstáculos que deben superar para realizar su labor”, valora García Navalmoral.

Desde Meiji expresan que lo que les motivó a colaborar fue la enorme contribución que realiza la fundación para mejorar la sanidad en la zona

En la intervención que realizaron desde la entidad el año pasado se atendió a un total de 935 pacientes. De entre ellos, los principales problemas que detectaron fueron las parasitosis intestinales y los problemas infecciosos y, en tercer lugar, la patología muscular, tendinosa y articular, con un total de 280 pacientes atendidos por esta causa.  “Algunos de los facultativos que participan en el proyecto han utilizado Adant One y Adant Plus en sus tratamientos en España y con el conocimiento de las dolencias en el valle de Hushé vieron como una buena opción de tratamiento la infiltración de ácido hialurónico en algunos de estos pacientes, dadas las características del producto, que nos permite llevarlo desde España sin problemas en su conservación -allí no se superan los 30º de temperatura- y el claro y duradero beneficio esperado de su administración”, desarrolla la Dra. Peña.

Colaboración entre agentes

Tanto la Fundación Sarabastall como Meiji valoran muy positivamente estas acciones colaborativas por el impacto positivo que generan. “La colaboración con Meiji Pharma Spain ha supuesto para la Fundación un impulso decisivo para seguir con el trabajo y con los proyectos sanitarios y un respaldo que seguro va a ser un nuevo factor de desarrollo y bienestar para las personas”, explica la Dra. Peña. Siguiendo este hilo, pone de relieve que estos acuerdos permiten “contar con una serie de recursos y tratamientos que no se hubiesen podido costear directamente.”

Desde Meiji, García Navalmoral apunta que “participar en proyectos como el de la Fundación Sarabastall sirve como un importante recordatorio de que hay pacientes que no tienen la posibilidad de acceder a tratamientos que mejoren su salud y calidad de vida”. Además, a nivel interno, el CEO de Meiji considera que “este tipo de colaboraciones genera un fuerte sentimiento de orgullo y pertenencia entre los miembros de los equipos, lo que es invaluable para la organización”.

La Dra. Peña recalca que esta acción repercute beneficios a todos los agentes involucrados. “El impulso creemos que incidirá tanto en la Fundación como en los beneficiarios de la ayuda en dos aspectos fundamentales, por un lado permitirá ofrecer tratamientos muy eficaces para el dolor, mejorará la vida de las personas y el desempeño de sus trabajos”, afirma. “Por otro lado -continua- refuerza y anima a los equipos médicos a seguir realizando su atención sanitaria en el valle, un lugar con pocos medios; y, por supuesto, pone en valor el trabajo de tantos años y de tantas personas”. En definitiva, para la Dra. Peña, “significa llevar salud y ofrecer tratamientos costosos que parecen reservados para los países desarrollados a lugares y personas vulnerables que tienen una vida dura pero la misma dignidad”.

Meiji y la Fundación Sarabastall coinciden en el valor que aportan estas colaboraciones, permitiendo llevar tratamientos necesarios a zonas con pocos recursos

“Dentro del colectivo, tanto de los profesionales sanitarios como la industria farmacéutica, ya existe una gran concienciación sobre los aspectos sociales; también se ha demostrado el papel que juega la sociedad en general y el apoyo recibido cuando se ha necesitado ayuda”, expone García Navalmoral. En esta línea, indica, “el apoyo a iniciativas de cooperación internacional hace que el valor de la industria traspase nuestras fronteras y podamos hacer llegar el cuidado de la salud allá donde se necesite, contribuyendo al desarrollo humanitario y social de regiones y áreas de difícil acceso”.

En concreto, bajo el punto de vista del CEO de Meiji, “la Fundación Sarabastall ha demostrado que su labor humanitaria a lo largo del tiempo ha dado sus frutos, por lo que nos gustaría ser parte activa en proyectos que la Fundación realice relacionados con el acceso a la sanidad, la formación sanitaria y la atención a pacientes, la formación y promoción de la mujer que, de forma directa, contribuyen al desarrollo social de la zona”.

Esto es una pequeña parte de la labor de la Fundación Sarabastall, cuyo trabajo al completo puede conocerse a través de su página web; tiene como objetivo desarrollar proyectos de cooperación en países en vías de desarrollo, atendiendo a las necesidades básicas de la población e impulsando modelos de desarrollo sostenible, aprovechando los recursos endógenos de cada zona. Todo lo conseguido es fruto de la colaboración. Hay personas que colaboran económicamente, otras con su trabajo, otras con sus palabras de aliento o con el interés por conocer lo que hacemos; todo es importante y valioso”, concluye la Dra. Peña.

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