Redacción
El Consejo General de Enfermería (CGE) ha reclamado la creación de un registro único, abierto y transparente de agresiones a profesionales sanitarios, tras evidenciarse una brecha significativa entre los datos que recoge su observatorio y los publicados por el Ministerio de Sanidad. Mientras que el CGE contabilizó 2.525 agresiones a enfermeras y enfermeros en 2024, Sanidad ha informado de más de 4.000 agresiones al colectivo de enfermería, dentro de un total de 17.070 agresiones registradas a profesionales sanitarios durante el mismo año.
En palabras del presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, «lo que no se registra no se conoce y, en consecuencia, no existe y no se puede luchar contra ello. Los datos nos vuelven a demostrar que hay una infra notificación de sucesos, especialmente de amenazas y violencia verbal, que al final quedan impunes. De ahí que el registro, la notificación y la denuncia ante todos los estamentos sean tan importantes: ante cualquier tipo de agresión no nos podemos quedar callados. Hay que tener tolerancia cero contra los agresores«.
El Observatorio del CGE recoge únicamente los casos notificados a través de los colegios provinciales de Enfermería y algunas instituciones autonómicas
El Observatorio del CGE recoge únicamente los casos notificados a través de los colegios provinciales de Enfermería y algunas instituciones autonómicas, por lo que su alcance puede variar significativamente según la comunidad autónoma. De hecho, mientras que en Andalucía se notificaron 546 agresiones, en Madrid solo se registraron 30, y en Ceuta y Melilla, una cada una. Estos contrastes reflejan, según el CGE, grandes diferencias en los sistemas de notificación, más que una variación real en la incidencia de violencia.
Coordinación y transparencia
Como destaca Diego Ayuso, secretario general del CGE y director del Observatorio, «debe haber una mayor coordinación y transparencia en el acceso a los datos. Los servicios de salud registran las agresiones que se producen en sus regiones, pero sólo en el ámbito público. La Sanidad privada también debería notificar los incidentes que se producen en este ámbito, y trasladarlos tanto al Ministerio de Sanidad como a los colegios profesionales, a los colegios de enfermería, para que la información fluya mejor y tengamos un mayor conocimiento de la realidad y, por lo tanto, poder adoptar medidas que puedan ser más efectivas para su prevención”.
Desde el CGE advierten que las agresiones verbales y amenazas no siempre se denuncian y, por tanto, no se contabilizan en los registros oficiales. Además, estas situaciones generan un impacto psicológico y profesional importante en quienes las sufren, provocando incluso bajas laborales o dificultades para continuar con su actividad asistencial. Entre las causas más frecuentes de las agresiones, según el CGE, se encuentran la disconformidad con la atención, las demoras, la presión asistencial y la falta de accesibilidad, especialmente en servicios como urgencias o atención primaria.
El CGE advierte que las agresiones verbales y amenazas no siempre se denuncian
“Las más de 350.000 enfermeras y enfermeros de España se enfrentan cada día a hacer su trabajo con una presión asistencial brutal debido al déficit crónico de profesionales que arrastra nuestro país. De hecho, hacen falta casi cien mil enfermeras para equipararnos a nuestros vecinos europeos”, recuerda Pérez Raya. “Las enfermeras no somos responsables de los males del sistema, de las demoras en la atención, de la falta de recursos, de no poder atender sus expectativas. De hecho, en muchas ocasiones somos quienes también sufrimos todos esos problemas de nuestro sistema sanitario”, añade.
Para hacer frente a este problema, el CGE colabora activamente con el Ministerio de Sanidad, Policía Nacional, Guardia Civil y otros consejos profesionales, y ofrece formación específica y gratuita a través del Instituto Superior de Formación Sanitaria (Isfos), con el objetivo de dotar a las enfermeras de herramientas de prevención y afrontamiento ante situaciones de violencia. “Queremos dejar muy claro a las enfermeras y enfermeros que no están solos, que ante cualquier agresión, amenaza, insulto o acoso van a encontrar todo el apoyo en sus colegios profesionales, en el Consejo General de Enfermería y, por supuesto, en la Policía Nacional, la Guardia Civil y otros cuerpos autonómicos”, concluye el presidente del CGE.










