Una médico de Urgencias, agredida en Ourense; la SEMG lamenta que son “actos de violencia cada vez más frecuentes”

El incidente sucedió en la madrugada del domingo por parte de una paciente. “Las agresiones no son ‘parte del trabajo’. No son ‘cosas que pasan’. Son delitos”, ha denunciado la Sociedad Gallega de Médicos Generales y de Familia

Agresiones-médicos-SEMG

J. L. G.
Nueva agresión contra una urgencióloga del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) el pasado domingo de madrugada por parte de una paciente, que le ocasionó “diferentes lesiones y hematomas”, según recogió un comunicado del sindicato médico O’Mega. El incidente se desencadenó después de que la paciente se negase a esperar su turno y exigir que se le atendiera “de inmediato”. Para O’Mega, este tipo de episodios “ya ha dejado de ser puntual y comienza a ser algo casi habitual en los hospitales y centros de salud gallegos”.

Tras lo ocurrido, la Sociedad Gallega de Médicos Generales y de Familia (SEMG Galicia) ha expresado su “más firme rechazo, indignación y preocupación ante las agresiones —físicas, verbales o psicológicas— que continúan sufriendo los profesionales sanitarios en el ejercicio de su labor asistencial”.

Como han recordado en un comunicado emitido tras los hechos, “estos actos de violencia, lamentablemente cada vez más frecuentes, constituyen un ataque inaceptable no solo contra las personas agredidas, sino también contra el sistema sanitario en su conjunto y los valores esenciales que lo sustentan”.

Desde SEMG Galicia denuncian que estas agresiones “no pueden seguir normalizándose” y ven detrás de ellas unas condiciones extremas, con “recursos justos, consultas saturadas y en ocasiones solos antes situaciones violentas”

Las agresiones no son ‘parte del trabajo’. No son ‘cosas que pasan’. Son delitos. Son actos de violencia que deben ser denunciados, perseguidos y castigados con todo el peso de la ley. Y como sociedad, no podemos normalizarlas ni minimizar su impacto”, ha expresado el presidente de SEMG Galicia, el Dr. Albert Foo.

Esta agresión se suma a otras ocurridas en los últimos meses. En junio, en el Hospital Virxe da Xunqueira de Cee y en el centro de salud de San José, en A Coruña. En febrero trascendió la más grave: el apuñalamiento a un enfermero el pasado febrero en las urgencias del Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (Chuac).

Por todo ello, el sindicato ha denunciado que la Consellería de Sanidade “no hace lo suficiente para garantizar” la seguridad de los profesionales. Aunque está en trámite una modificación legal con medidas en este sentido, O’Mega cree que “obvia las aportaciones” del colectivo y exige un refuerzo de su protección “con carácter inmediato”. Además, no ha dejado pasar que las agresiones a sanitarios “no pueden seguir normalizándose” en un contexto en el que, ha advertido, los médicos trabajan “con recursos justos, en consultas saturadas y en muchos casos solos ante situaciones violentas”.

Las exigencias de SEMG Galicia

En su comunicado, la sociedad científica gallega exige que se “aplique de forma efectiva” la ley vigente que estipula que estos actos son delitos contra la autoridad. SEMG Galicia reivindica, además, “medidas urgentes y eficaces de protección” para los profesionales que desarrollan su labor “en todos los niveles asistenciales, especialmente en contextos de mayor vulnerabilidad como las guardias nocturnas, servicios de urgencias y centros de salud rurales”.

Asimismo, instan a las instituciones públicas a reforzar las políticas de prevención, atención y seguimiento de estos casos, y que se garanticen dispositivos de seguridad, acompañamiento legal y apoyo psicológico.

Desde la sociedad científica también llaman a la ciudadanía a que no olviden que agredir a un profesional de la salud es hacerlo a quien vela por su “vida y bienestar. La convivencia, el respeto y la empatía son indispensables para mantener un entorno asistencial seguro, humano y eficaz”.

Y, por último, han expresado públicamente su “total respaldo y solidaridad” con aquellos profesionales “que han sido víctimas de cualquier tipo de agresión”, a la vez que se ponen a “su disposición como sociedad científica y como comunidad profesional”.

Dos agresiones en una semana

El último suceso en Galicia ocurre tan solo una semana después de otro que afectó a una médico de familia que trabajaba en el centro de salud de Isla Cristina (Huelva), agredida por el familiar de un paciente durante una atención domiciliaria el domingo 22 de junio.

Según relató César Cercadillo, responsable de Sanidad de CSIF Huelva, el centro de salud recibió un aviso y un equipo de guardia (técnico, enfermera y médico), acudió al domicilio, pero “tras finalizar la intervención, llega un familiar y tras intercambiar algunas palabras este le da un puñetazo en el pecho a la doctora”.

“Es algo que ya no se puede sostener porque ya no hay seguridad en los centros, algo que estamos demandando ante el aumento de agresiones, tanto física como verbales, ya que los profesionales están totalmente indefensos cuando un equipo de guardia acude a un domicilio, porque no sabemos lo que nos podemos encontrar”, exclamó Cercadillo.

Al igual que han señalado los portavoces del sindicato gallego, para los representantes de CSIF Huelva, el “caldo de cultivo” de este tipo de agresiones subyace en la falta de inversión; de recursos humanos, “que ha provocado que el usuario se cree con una serie de derechos, en el que todo vale y con la libertad de agredir, creyendo que así los atienden antes, pero no es la solución. Por ello, hay que poner pie en pared ante las agresiones con condenas más contundentes”, zanjó.

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