Redacción
El mercado hospitalario privado español continúa su expansión y alcanza ya los 13.900 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,7% respecto a 2023. Así lo recoge el Observatorio del Sector Sanitario Privado 2025, elaborado por la Fundación IDIS, que analiza la evolución, impacto y capacidades del sector. Este crecimiento está impulsado por una combinación de factores clave: la colaboración con el sistema público, el auge del aseguramiento privado y una inversión constante en equipamiento tecnológico.
Según los datos del informe, el 57% del volumen del mercado hospitalario privado proviene de convenios con aseguradoras (7.920 millones), mientras que los conciertos con el sistema público representan el 33,5% (4.655 millones) y la actividad puramente privada alcanza un 9,5% del total, con 1.325 millones de euros.
Más de la mitad del mercado hospitalario privado procede de acuerdos con aseguradoras, mientras que los conciertos públicos suponen un tercio del total
El crecimiento no se limita a lo económico: también se amplía la infraestructura sanitaria sin internamiento. La mayoría de estos centros son polivalentes (80,3%), seguidos por centros de diagnóstico (13,9%) y otros más especializados como salud mental (2,8%), reproducción asistida (1,3%), diálisis (1,2%) o cirugía ambulatoria (0,5%).
Otro de los factores en los que se centra el informe es la dotación tecnológica. Los hospitales privados albergan un importante volumen de equipamiento de alta tecnología, incluyendo 383 resonancias magnéticas, 287 TAC, 272 mamografías, 112 salas de hemodinámica, 90 angiografías por sustracción digital, 89 aceleradores de partículas, 51 de litotricia por ondas de choque, 44 unidades PET y 39 equipos de tomografía por emisión de fotones.
Esta capacidad permite reducir tiempos de espera, mejorar diagnósticos y ofrecer tratamientos de alta complejidad. La distribución del equipamiento varía por comunidades autónomas, con Cataluña (365), Madrid (262) y Andalucía (244) a la cabeza en número de dispositivos. Esta concentración, si bien refleja la densidad poblacional y económica, también señala la necesidad de seguir extendiendo la capacidad asistencial hacia regiones menos dotadas.










