Redacción
20 personas fueron asesinadas, entre ellos sanitarios, este lunes en nuevos ataques del ejército de Israel contra el Hospital Al Nasser, el principal y el único que sigue en funcionamiento en la Franja, objeto de constantes agresiones desde el inicio de la guerra de Israel en Gaza. Fueron dos impactos separados en el tiempo, y como consecuencia el segundo alcanzó a cinco periodistas que informaban del ataque, además de a trabajadores humanitarios que rescataban a los heridos causados por la primera agresión israelí.
“Las fuerzas israelíes han matado al menos a 20 personas y herido a otras 50 en ataques consecutivos, entre ellas personal sanitario, equipos de rescate y periodistas”, ha denunciado el coordinador de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Gaza, Jerome Grimaud.
Tras la matanza, la oficina del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu lanzó un comunicado en el que lamentaba “el trágico accidente”, algo nada habitual desde que comenzase el conflicto en octubre de 2023. “Israel valora el trabajo de los periodistas, del personal médico, y a todos los civiles”, añadía el texto, en el que además se apuntaba a la apertura de una investigación “exhaustiva”, si bien la mayoría de las anteriores que se han iniciado se cerraron sin sanciones a los responsables.
En el otro lado, están los testimonios de sanitarios que vivieron el doble ataque de Israel al hospital en primera persona. Es el caso del Dr. Mahmoud Kullab, que trabaja para MSF: “El edificio fue atacado de nuevo en las escaleras de emergencia. Había mucha gente allí. Mientras los servicios médicos de emergencia (EMS) y los paramédicos llegaban al lugar, los atacaron de nuevo delante de mis ojos. Yo estaba viendo cómo los EMS intentaban rescatar a los heridos, y fue una imagen tan monstruosa y cruel que fue imposible de presenciar”.
Dr. Mahmoud Kullab, médico gazatí de MSF: “Mientras los servicios médicos de emergencia (EMS) y los paramédicos llegaban al lugar, los atacaron de nuevo delante de mis ojos”
A todo esto, se suma la escasez generalizada de suministros médicos, de equipos para atender a los miles de heridos que causan los constantes bombardeos de Israel a la población civil de la Franja, sin olvidar aquellas personas disparadas por los soldados israelíes mientras esperan en la recogida de comida y víveres básicos. “Estamos indignados”, ha resumido Grimaud, “porque las fuerzas israelíes siguen atacando a trabajadores sanitarios y periodistas con total impunidad”.
Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el comienzo de la guerra, Israel ha destruido total o parcialmente el 94% de los centros médicos. Entre asesinados y detenidos, el número de trabajadores sanitarios ya roza los 2.000 (1.940), según el recuento del Ministerio de Sanidad de Gaza.
Las muertes por inanición también son una catástrofe de cada vez mayores dimensiones. La máxima autoridad dentro de la Franja cifra en torno a 300 las personas que han fallecido por hambre, después de que este lunes más murieran por esta causa en las últimas 24 horas. Dos de ellos eran niños.
El pasado 22 de agosto, la ONU declaró la hambruna en Gaza. Además, advirtió que de seguir así la situación de reparto a cuentagotas de comida y ayuda humanitaria, para finales de septiembre, “más de 640.000 personas se enfrentarán a niveles catastróficos de inseguridad alimentaria, clasificados como Fase 5 del CIF, en toda la Franja de Gaza”. Otros 1,14 millones de personas estarán en la Fase 4, y 396.000 más se enfrentarán a la Fase 3, prevé el IPC.







