Juan León García
“Si el hambre mata, también lo hace el silencio, y los médicos, desde la diversidad geográfica e ideológica, queremos que nuestra voz sirva para concienciar, informar y provocar que se tomen decisiones”. Millones de facultativos latinoamericanos y europeos suscriben el manifiesto que se ha presentado este viernes en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC) contra la violación del Derecho Internacional Humanitario en Gaza, en especial los constantes crímenes contra la infancia palestina, y para exigir la apertura inmediata de corredores humanitarios que acaben con la hambruna intencionada que Israel está causando a los dos millones de gazatíes. Todo ello ha llevado a la ONU a declarar lo que allí ocurre como un genocidio.
Además del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) y la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC (FCOMCI), se suman la European Junior Doctors, la Unión Europea de Médicos Generales y de Familia (UEMO, por sus siglas en inglés), y la Confederación Médica Latinoamericana y del Caribe (Confemel) para denunciar “la gravedad de lo que está sucediendo a la población civil de Gaza” e instar a que se “frene este desastre”.
Para el presidente de la OMC, el Dr. Tomás Cobo, que ha intervenido de manera telemática, lo que ocurre allí es “una masacre genocida” en la que la profesión médica, por código deontológico, pone sus manos “en las vidas de los más vulnerables, los enfermos”.
Dr. Tomás Cobo: “Es necesario que denunciemos lo que está ocurriendo en una parte de la geografía del mundo. No hay nada que esté por encima de la dignidad del ser humano”
“Y es necesario que denunciemos lo que está ocurriendo en una parte de la geografía del mundo. No hay nada que esté por encima de la dignidad del ser humano. Incluida la nuestra”, ha expresado el Dr. Cobo. En la línea del manifiesto se ha mostrado también la Dra. Rosa Arroyo, vicepresidenta segunda de la OMC.
Por parte de la UEMO, su presidente el Dr. Thiago Villanueva, ha exigido “la protección urgente de profesionales sanitarios y población vulnerable en Gaza. Es una grave violación del derecho internacional humanitario” y, por eso, la organización que preside “no puede permanecer en silencio” ante el genocidio.
A ojos del Dr. Álvaro Cerame, presidente European Junior Doctors (EJD), lo que se vive en un territorio que equivale a la mitad de la Comunidad de Madrid recuerda a lo que ya ocurrió en la II Guerra Mundial, tras la que nació la Unión Europea (UE), un proyecto que “nació de las cenizas de una guerra”. De ahí que pida a las instituciones europeas “que actúen de inmediato para alcanzar un alto el fuego indefinido. Deben trabajar ya para detener esta devastación”.
La directora de FCOMCI, Sonia Agudo, directora FCOMCI, recuerda que ya son más de 40.000 menores heridos, la mitad tendrán “secuelas para toda su vida”. A los que hay que contar los 1.500 trabajadores sanitarios asesinados, los 355 detenidos, y los cientos de ambulancias destruidas por las bombas israelíes. Asimismo ha recordado a aquellos niños gazatíes “que no van a poder volver al colegio: porque no hay ilusión, porque no tienen donde ir y porque no hay un futuro”.
La Asociación Médica Mundial, de lado
Uno de los momentos más criticados durante la jornada celebrada en la sede de la OMC ha sido precisamente la intervención grabada del Dr. Ashok Philip, presidente Asociación Médica Mundial, quien ha optado por ofrecer un discurso sin denunciar el genocidio, ni los crímenes concretos en Gaza. En su lugar, ha preferido centrar el mensaje en “comentar asuntos que entran dentro de nuestro ámbito y para los que existen pruebas sólidas”, y ha venido a equiparar lo que ocurre en la Franja con cualquier otro conflicto de los que ahora están en activo en el mundo.
Lo que ha provocado la reacción de la audiencia. Una declaración “repugnante” no ha dudado en señalar el Dr. Juan José Rodríguez Sendín.
Como si un edificio del 12 de Octubre atendiese todo Madrid
El Dr. Rafael Sotoca, médico cooperante y asesor científico de la FCOMCI ha equiparado el nivel de destrucción de centros sanitarios que existe en Gaza, el 94% de los que tenía: “Es como si en Madrid solo funcionase una pequeña parte del 12 de Octubre para toda la ciudad. Y sin luz”. Él ha sido el moderador de una mesa centrada en poner el foco sobre las violaciones de derechos en la infancia gazatí.
El intensivista pediátrico en el Hospital 12 Octubre, el Dr. Xabier Freire, que ha participado en una ocasión en una de las evacuaciones médicas de niños procedentes de la Franja, ha puesto de manifiesto cómo una minoría acaba llegando a Europa para ser atendida. De los 4.000 evacuados en su día, solo 288 acabaron en territorio europeo. “El resto, a Egipto”, señala.
Una vez llegan a España, se distribuyen en base a la predisposición de las comunidades autónomas. En este caso, País Vasco es una de las más activas. Lo sabe bien la Dra. Cristina Calvo, jefa de pediatría del hospital de Donosti (Gipuzkoa): “Vamos a centrarnos profesionalmente en intentar asumir y disminuir esta gran necesidad de pacientes que nos necesitan. Pido a todas las autonomías que pongan de su parte, y por supuesto Euskadi también podría hacer más”.
Desde el punto de vista de los menores, la Dra. Ester Barrios, vocal del comité de bioética de la Asociación Española de Pediatría y la Sociedad Española de Pediatría Social, ha advertido de los riesgos que sufren ahora y también a futuro los niños de Gaza. “Más de 70.000 niños tienen desnutrición aguda grave y más de 20.000 han sido ingresados. Muchos niños van a fallecer por diarreas, por fallos en la bomba cardiaca, por el riñón, por el hígado”, ha relatado.
Dr. Raúl Incertis, médico que ha podido ejercer en Gaza en varias ocasiones: “Mis compañeros hacen turnos larguísimos de 60-70 horas a la semana, constante recepción de niños mutilados. No descansan”
Pero la salud infantil comienza en la embarazada, y más del 40% están desnutridas en la Franja. Una vez nacen, si consiguen nacer y la madre sobrevivir, vienen los mil primeros días en los que la malnutrición crónica impacta de lleno en la formación del sistema nervioso central y marca para toda la vida a esa persona.
Quien ha vivido en persona todos los horrores que comete Israel en Gaza es el Dr. Raúl Incertis, médico de urgencias y anestesista, recientemente regresado de Gaza, en donde ha estado en dos ocasiones como voluntario de los Equipos Médicos de Emergencias de la OMS (ONU).
“Mis compañeros hacen turnos larguísimos de 60-70 horas a la semana, constante recepción de niños mutilados. No descansan”, ha visibilizado. De ahí que haya pedido a que las principales organizaciones médicas españolas y colegiales tomen ya “medidas contra Israel”, un estado agresor que ha lanzado desde el comienzo de los ataques contra la población palestina una cantidad de bombas equivalente a “cinco bombas atómicas”.
Y recuerda: “No se trata de una cuestión ideológica, política. Ya no hay que respetar cualquier opinión que diga que esto no es un genocidio. Por eso, casi me levanto y me voy cuando el presidente de la Asociación Médica Mundial ha dicho datos falsos”.
Seis medidas de cumplimiento inmediato
Son seis los puntos que se recogen en este manifiesto: la condena a la “utilización del hambre como arma de guerra contra la población civil”, lo que califican como “una acción criminal”; su “consternación por el asesinato de niños, niñas y adolescentes” y que se los proteja “de forma inmediata”; las consecuencias que tendrá en la salud “de toda una generación de niños y niñas a causa del hambre extrema”, tanto física como psicológica.
Para garantizar el acceso no solo a la comida, sino también a suministros médicos básicos, los facultativos instan a la apertura “sin restricciones de corredores humanitarios”. Y, respecto a sus colegas que ejercen en la Franja, condenan “con rotundidad” los asesinatos indiscriminados de médicos y sanitarios “convertidos en objetivo de guerra en el cumplimiento de nuestro código deontológico y los ataques intencionados contra hospitales y puestos de salud”.
“Exigimos respeto a profesionales y espacios protegidos explícitamente por el derecho internacional”, añaden. Asimismo, denuncian el “crítico estado” en que todos los sanitarios desarrollan su trabajo en Gaza.
“Alzamos la voz en defensa de todos nuestros iguales, médicos, enfermeros, conductores de ambulancias, personal sanitario asesinado mientras salva vidas. Los que sobreviven, trabajan al límite de sus fuerzas, bajo presión, desnutridos y sin recursos. Manifestamos nuestra preocupación por la salud mental de nuestros compañeros, que ejercen su profesión en circunstancias extremas tanto física como emocionalmente”, concluye el escrito.








